Martes 13 DE Noviembre DE 2018
Nación

Ex Alcalde de Bogotá comparte fórmula para que el ciudadano respete la ley

Antana Mockus, dos veces alcalde de la capital colombiana, impartió una charla magistral dirigida a alcaldes y funcionarios ediles y de Gobierno en una actividad de la Asociación Nacional de Municipalidades (ANAM).

Fecha de publicación: 01-05-17
El exjefe edil colombiano visitó el país la semana pasada invitado por la Asociación Nacional de Municipalidades de Guatemala. Por: Claudia Méndez Villaseñor cmendezv@elperiodico.com.gt
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Con un estilo particular marcado por su ascendencia lituana y sus conocimientos en Matemática y Filosofía, Antana Mockus, exalcalde de Bogotá, compartió con los asistentes al congreso “La Cultura de la Legalidad”, algunas experiencias exitosas de cuando dirigió la Alcaldía Mayor de la capital de Colombia.

En la charla titulada “Acción humana, ley, moral y cultura”, Mockus recopiló la teoría que marcó el camino que tomó luego de ser juramentado como alcalde y que le permitió levantar los cimientos para construir ciudadanía en su municipio. “Uno no nace ciudadano. Uno se hace ciudadano”, dijo.

“En parte es parecido a aprender a hablar. Nunca se ha visto que un bebé nazca hablando. Para que hable se necesita una disposición biológica y que la gente les hable. Es porque les hablamos y hacemos de cuenta que entienden, es por eso que aprenden”, indicó. “Si al ciudadano no se le trata como ciudadano no aprende a ser ciudadano”

En este proceso resulta indispensable conocer  el accionar humano, explicó el exfuncionario. “Las personas para actuar necesitan motivos, si no se acostarían a esperar la muerte o se quedarían quietos”, advirtió Mockus.

De acuerdo con el exfuncionario existen tres clases de motivos: intereses, razones y emociones. “Uno se mueve por interés pero también de manera desinteresada”, aseguró.

En ese sentido recordó cuando 63 mil familias de Bogotá decidieron pagar impuestos voluntarios, que iban a ser invertidos en las obras que ellas eligieran, por confianza en la autoridad. “Fue un gesto altruista, no recibieron nada a cambio. Solo la ilusión de que la acción altruista es posible”, añadió.

Las razones tienen el propósito de acordar, negociar, comprometerse, indicó Mockus. “Las emociones son un lío, pero sin ella la vida es muy aburrida. A veces pueden ser peligrosas. Esos motivos se reemplazan unos a otros. Uno comienza con un motivo egoísta y termina con uno altruista. Somos multimotivados. Cambiamos mucho” agregó.

Imperio legal

Sin embargo, afirmó el exalcalde,  las personas necesitan reglas, “para protegerse de sí mismas y de los demás”. “Pueden ser legales, morales y culturales”

“El rol del alcalde es cumplir la Constitución y las leyes. Pero cuando lo juramentan también  promete hacer cumplir la ley a toda la gente que vive en el territorio del municipio. Imaginen tamaña misión”, explicó.

Según Mockus hizo “muchas locuras”, debido a que, con los métodos tradicionales no tenía oportunidad de alcanzar la meta. “Están las leyes pero también la moral de cada uno, uno siente a veces culpa. Las normas sociales se manifiestan en rechazo social y vergüenza”.

El exalcalde recordó que una vez, cuando  el jefe de un cartel de la droga que había purgado cárcel fue a un restaurante todos los comensales se levantaron y se fueron. Se trató de un castigo social.

Cada una de las reglas tiene sanciones si no se cumplen, agregó Mockus. “Lo primero que pensé fue en diversificar los castigos. Me decían que si uno no quiere cárceles llenas de personas hay que hacer sentir a la gente, culpa. El autorreproche, y ¿quién enseñaba de la culpa?, la religión católica, pero ahora se ha vuelto más perdonadora”, añadió.

No obstante, comentó Mockus, para cada castigo hay una acción positiva. “Por ejemplo para el temor al rechazo social está el reconocimiento social. Si usted hace bien la tarea, usted cumple. Denuncia a quien hay que denunciar, cumple sus deberes de padre, de profesor. El reconocimiento social es delicioso, sumamente atractivo”, afirmó el exfuncionario.

El temor a la culpa también tiene su lado satisfactorio, señaló el exalcalde. “Si me porto bien siento placer. La moralidad produce placer”, indicó. Mientras que la contraparte del temor a la sanción legal es el reconocimiento o remuneración legítima.

Mockus consideró que los seis mecanismos (sanciones y recompensas) son clave y “si alguno de los seis no funciona bien, pone en riesgo el  funcionamiento de todo. Es necesario que sienta el peso de la ley, de la conciencia y de la opinión social”, mencionó.

“Si los tres convergen, uno va facilito y por buen camino. Uno tiene que sentir las tres cosas: vergüenza, culpa y temor a la sanción legal. El reto es armonizar”, añadió.

“Si el malo se ve desnudado tal vez opte por cambiar”.

Antana Mockus,  exalcalde de Bogotá.

¿A qué teme  el ciudadano?

Según Mockus:

A la sanción legal

A la culpa

Al rechazo social

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