Jueves 20 DE Junio DE 2019
Nación

“En el futuro los niños con microcefalia pueden desarrollar epilepsia” Camilo García, médico neurólogo y experto en crisis epilépticas

Camilo García, de nacionalidad colombiana, es un médico con especialidad en Neurología, Neuropsicología y especialista en epilepsia. Trabaja en el Centro de Epilepsia de Cleveland Clinic, en Palm Beach Garden, Florida, donde es el responsable de evaluar a pacientes con la enfermedad y posibles candidatos a una cirugía.

Fecha de publicación: 01-05-17
Por: Claudia Méndez Villaseñor elPeriódico

¿Cómo se puede definir la epilepsia y cuáles son los principales síntomas de esta enfermedad?

– La epilepsia es la tendencia a tener crisis no provocadas. Para ejemplificar, si se le pone insulina a una persona, le baja el azúcar, entonces va a tener una crisis epiléptica (convulsiones). Otra crisis provocada es cuando a alguien le baja el sodio, también puede tener una cconvulsión, pero no quiere decir que sea epilepsia. La tendencia a tener crisis no epilépticas es lo que se define como epilepsia y las consecuencias físicas, biológicas y sociales que conlleva tener la enfermedad.

¿Hay varias definiciones?

– La Liga Internacional Contra la Epilepsia tiene tres definiciones: La primera, que una persona tenga dos o más crisis no provocadas en un lapso de 24 horas; la segunda, que el paciente padezca una sola crisis epiléptica, pero con una tendencia mayor del 60 por ciento a que le ocurra otra. Esta definición es un poco difícil de interpretar, pero es cuando en la resonancia magnética aparece una lesión o en el encefalograma, muestra hallazgos epilépticos. La tercera, es cuando una persona tiene síndrome epiléptico.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

– Hay genéticos, por trauma craneano, infecciones como meningitis o encefalitis, que causa inflamación en las membranas alrededor del cerebro. Tumores y malformaciones vasculares o ataques cerebrovasculares. Muchas veces no necesariamente porque la persona tiene un factor de riesgo desarrolla epilepsia. Hay pacientes con trauma craneano y no sufren la enfermedad y otros que sí, tras un trauma craneano severo. Quienes padecen epilepsia después de un trauma craneano puede ser por factores genéticos que los predisponen a la epilepsia.

¿Los síntomas son convulsiones, siempre y cuando no sean provocadas por otras causas ajenas a la enfermedad?

– Sí, el principal síntoma es la crisis epiléptica que se divide en dos: la que todos conocen que es  generalizada. El paciente convulsiona, cae al suelo, se muerde la lengua, el labio, pierde la orina y queda confuso. Presenta esos movimientos fuertes en brazos y piernas. Pero hay crisis pequeñitas y son cuando la persona mira hacia un punto, no responde y dura 20, 30, 50 segundos. Otros sienten palpitaciones y sudan, o salta un brazo y una pierna. Esas son crisis que aparecen en una zona del cerebro que solo se encarga de esa región. Las crisis son de muchos tipos, las que se conocen son las generalizadas y las pequeñas, son las focales.

En Guatemala, ¿cuál es la prevalencia de la enfermedad?

– No tengo información del país, pero he hablado con neurólogos guatemaltecos y no tienen  datos. Puedo decir que en Estados Unidos o en países desarrollados, entre el uno y dos por ciento de la población tiene epilepsia. En países subdesarrollados, el porcentaje es más alto y las causas cambian. En estas regiones se da la neurocisticercosis, que es una infección por un parásito que va al cerebro y eso generalmente ocurre en países en vías de desarrollo porque el agua está contaminada.

¿Es el mismo parásito que se encuentra en la carne de cerdo semi cruda?

– Eso siempre es un error, pero es verdad, si usted consume el cisticerco de la carne de cerdo se infecta, pero no se va al cerebro. En cambio, si se contamina el agua con la deposición del parásito y luego se usa para lavar los alimentos que se consumen, este parásito sí va al cerebro. No es por comer la carne de cerdo mal cocinada sino porque el agua está contaminada. En el caso del cerdo, se infecta cuando toma esa agua contaminada. Cuando se come carne de cerdo semi cruda da cisticercosis en el estómago.

¿Estos casos son los menos o los más?

– Depende de la zona geográfica. En Colombia, en la zona costera, el número de casos es muy alto, sospecho que en Guatemala igual. En México también. En Estados Unidos, uno no ve muchos casos, es raro ver neurocisticercosis, pero muy común en países subdesarrollados, desafortunadamente.

Usted tuvo una plática con médicos residentes guatemaltecos, ¿cuáles fueron las principales inquietudes que le expresaron?

– Hablé de la cirugía de epilepsia y me preguntaron qué pacientes son los candidatos a la intervención. También me dijeron que en Guatemala no todos los medicamentos para tratar epilepsia están disponibles y me preguntaron cuál era la prueba que tenían que practicar para evaluar al paciente que requiere una cirugía o es candidato a una. Respondí que había que hacer una resonancia cerebral alta, pero parece que las que se hacen en Guatemala, no tienen tanta calidad. Ese es un reto importante a superar si se quiere hacer cirugía de epilepsia en el país.

¿Desde cuándo se hacen cirugías en pacientes con epilepsia?

– No es un procedimiento nuevo. Hay dos corrientes, una de Estados Unidos y otra europea, pero ahora está más de moda en los neurólogos y los especialistas en epilepsia porque ha demostrado que es más efectiva que los medicamentos. En general, si una persona falla dos medicamentos tratados, es candidato a cirugía de epilepsia porque sigue teniendo crisis. El primer medicamento controla al 50 por ciento de pacientes que tienen crisis. El segundo, cualquiera que sea controla hasta un 65 por ciento de los pacientes; el tercero, hasta 70 por ciento. El restante, 30 por ciento, no va a poder ser controlado por ningún fármaco. Esos son los candidatos a cirugía. Porque son un número significativo.

¿El procedimiento es invasivo o se puede utilizar láser?

– Hay varias formas. Primero hay que estudiar el tipo de epilepsia del paciente. La epilepsia focal es candidata a la cirugía. Si es generalizada, significa que los dos hemisferios del cerebro están tomados y es más difícil de curar. Si es focal, quiere decir que hay un área específica que provoca las crisis, que se puede resecar. Se puede remover quirúrgicamente la zona o hay nuevas técnicas que usan láser en esas áreas.

¿Cuántas cirugías de este tipo hace al año?

– Cleveland Clinic, como Centro de Epilepsia en Ohio, hace entre 400 y 500 cirugías al año, es probable que sea el Centro de Epilepsia más grande. Yo estoy en Cleveland Clinic Florida, y allí son como 20. Fui entrenado en Ohio para hacer crecer el de Florida.

¿La cirugía es de alto costo o es accesible?

– En Estados Unidos es cara y la cubren los seguros médicos.

¿Los médicos de Guatemala cuando conversaron con usted hablaron sobre si es posible está intervención en el país?

– Hablé de mi experiencia y de lo que se hace en Colombia, mi país de origen, que es muy similar a Guatemala. Escuché de dos personas que contaron que ya se hacen estas cirugías aquí.

¿Esta enfermedad tiene tendencia al alza o es más estática?

– Es más estática a menos que hayan infecciones virales. Si usted me pregunta si pienso que el Zika puede producir epilepsia, creería que en el futuro los niños con microcefalia pueden llegar a desarrollar epilepsia, porque hay un pico epidemiológico, por la infección aguda. Si hay guerra, es probable que las personas tengan trauma craneal y también desarrollen la enfermedad.

¿Es rápida la recuperación de una cirugía de epilepsia?

– Sí. Por lo general, es menos de una semana.

¿En cuánto mejora la calidad de vida de los pacientes?

– La idea es que mejore, porque que quienes tienen epilepsia tienen tendencia a morir prematuramente, 18 años antes que la población general. La calidad de vida mejora de manera notable. Hay dos clases de cirugías, la curativa y la paliativa, esta es la que disminuye la frecuencia de las crisis. El éxito de la cirugía curativa es de entre el 50 y 80 por ciento, si se comparara con los medicamentos que solo cubren el 70 por ciento.

“Dejar las vías respiratorias libres debe ser la prioridad cuando se intenta ayudar a una persona que convulsiona. No importa que se muerda la lengua o los labios”.