Jueves 20 DE Septiembre DE 2018
Nación

Juez de Paz practica exhibición personal de magistrada Stalling en prisión del Mariscal Zavala

Suspendida alta funcionaria de la CSJ persigue que se obligue al juez Adrián Rodríguez a ejecutar las medidas sustitutivas dictadas a su favor y que incluyen pagar fianza de Q300 mil para ir a libertad condicional.

Fecha de publicación: 19-04-17
Foto: archivo Por: Tulio Juárez
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Un Juez de Paz de Turno ha practicado en el sector para mujeres de la cárcel habilitada en la Brigada Militar ‘Mariscal José Víctor Zavala’ –km 5.5 en la ruta al Atlántico, zona 17 capitalina–, la exhibición personal interpuesta por la defensa de la magistrada Blanca Aída Stalling Dávila, informó este miércoles la Sala Tercera de la Corte de Apelaciones.

La suspendida funcionaria de la Corte Suprema de Justicia y Organismo Judicial –debido a su supuesta implicación en el delito de tráfico de influencias hacia un juez de sentencia por el caso de corrupción IGSS/Pisa en el que está acusado Otto Fernando Molina Stalling– planteó la acción en el Juzgado Séptimo Penal.

El recurso pretende que la instancia superior ante la que recurrió ordene al juez Adrián Rodríguez Arana –quien en febrero ordenó que ella fuera capturada– cumplir la ejecución de las medidas sustitutivas que le fueron concedidas, y para lo cual logró el lunes último que este se excusara de tramitar las audiencias por haberse resistido al arresto.

Al respecto, elPeriodico.com.gt publicó el 17 de abril en curso la nota que a continuación reproducimos: 

“Ya entendí, no quieren entrarle al proceso”, dice juez a las partes en audiencia de magistrada Stalling… y se inhibe

Suspendida funcionaria de CSJ logra deshacerse del juzgador Adrián Rodríguez, quien hoy deja de conocer la fallida audiencia de primera declaración por señalamiento de que al ser localizada en febrero se resistió a la captura.

Con el argumento de que necesita estar representada por su abogada de confianza y por lo tanto debía posponerse la audiencia para otra fecha, la magistrada Blanca Aída Stalling Dávila ha conseguido que este lunes el Juez Séptimo Penal, Adrián Rodríguez Arana, se inhiba de tramitar la audiencia de primera declaración por el delito de resistencia al arresto, aunque luego de indicar con claridad a las partes: “Ya entendí, no quieren entrarle al proceso”.

La suspendida –con goce de salario– funcionaria de la Corte Suprema de Justicia y Organismo Judicial (CSJ/OJ) fue aprehendida el miércoles 8 de febrero en la tienda La Bendición, del condominio Alameda –7a. avenida y 13 calle, zona 9–, por tráfico de influencias que el Ministerio Público (MP) le imputa haber cometido contra el juez Carlos Ruano Pineda. Ese día ella llevaba una peluca pelirroja –que luego no apareció– y portaba un arma 3.80mm con 17 balas.

Ruano, vocal del Tribunal Noveno de Sentencia que el 11 de enero iba a comenzar a conocer los procesos IGSS/Pisa e IGSS/Chiquimula, la denunció al día siguiente en el MP y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) porque, según él –que se inhibió–, lo citó para presionarlo a fin de que en sus fallos favoreciera a su hijo Otto Fernando Molina Stalling, procesado en el primero de esos casos penales abiertos por corrupción en el Seguro Social.

Estallado el escándalo y luego que una comisión pesquisidora de diputados rindiera su informe sobre la querella después de escuchar a las partes implicadas, el Organismo Legislativo la despojó el 2 de febrero de la inmunidad que el cargo de magistrada le confería para gozar del derecho de antejuicio. Un juez la arraigó migratoriamente. Por último, el Consejo de la Carrera Judicial (CSJ) la separó de sus funciones mientras aclara su situación jurídica.

Hoy Stalling Dávila le reclamó al juez Adrián Rodríguez que continúa en la cárcel a pesar de que la Sala Tercera de la Corte de Apelaciones le otorgó medidas sustitutivas –incluido el arresto domiciliario y el pago de una fianza de Q300 mil–, por lo que considera ilegal su privación de libertad en el sector femenino de la Brigada Militar Mariscal Zavala. Tiene prohibido comunicarse o aproximarse a la residencia o el despacho del juez Ruano.

No piensa renunciar

Al concluir la fracasada diligencia este lunes 17 de abril, la magistrada Stalling fue abordada por los periodistas quienes, por ejemplo, le preguntaron si renunciará al cargo. “Pues en este momento no he pensado en eso…”, respondió. Y acerca de las críticas porque pese a estar detenida sigue ganando el salario nominal de Q31,980 mensuales, dijo que de acuerdo con la Constitución “las personas tienen derecho a opinar” y ejercer el derecho de petición.

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