Miércoles 19 DE Junio DE 2019
Nación

Intervienen empresa y le embargan cuentas bancarias, dos propiedades inmuebles y ocho vehículos

SAT expone nuevo caso de defraudación tributaria en el cual estaría implicado un hombre –ya condenado a 6 años de prisión por otro expediente penal– que con anterioridad fue juzgado y hallado culpable de vender facturas para fingir gastos de empresas “fantasma”.

 

Fecha de publicación: 10-04-17
Por: Tulio Juárez

Las cuentas bancarias, ocho vehículos y dos bienes inmuebles le han sido embargados a Aroma, Sociedad Anónima, por el Juzgado Quinto de Primera Instancia que decretó la intervención a petición de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT). La señala de cometer defraudación tributaria y casos especiales de defraudación tributaria a través de la compra de facturas de empresas “fantasma” para fingir gastos.

En este caso, reabierto en marzo por iniciativa de la Intendencia de Asuntos Jurídicos porque fue desestimado en noviembre de 2012, se involucra al representante legal Norman Fernando Tejeda Velásquez, quien el 19 de agosto del 2013 fue condenado por el Tribunal Séptimo de Sentencia a 6 años de cárcel y a pagar Q90 millones que eran el equivalente de lo defraudado mediante la práctica de lavado del crédito fiscal, pero se le absolvió del cargo de caso especial de estafa.

La SAT ha dado a conocer este lunes que en cuanto a Aroma, S.A. se sospecha que en el 2007 compró facturas con el propósito de simular gastos en los presuntos negocios en los que Tejeda se encuentra registrado como representante legal, y que la finalidad era eludir el pago de impuestos. Asimismo, aparte de los embargos mencionados el Juzgado Quinto ordenó el arraigo migratorio del implicado –aunque se supone que permanece en prisión–.

Indica un comunicado que ese año la “compañía” registró en su Declaración Jurada Anual y el recibo por el Pago de Impuesto Sobre la Renta esos comprobantes contables como consumo de materia prima, pero que luego Tejeda confesó que no hubo la compra-venta de insumos y que por extender facturas falsas él recibió una comisión. La SAT detectó que la transacción correspondía a esto último, por lo que nunca ingresó la presunta mercadería a las bodegas.

La captura del contador de varias compañías se produjo el 11 de marzo del 2011 señalado –para comenzar– de la defraudación tributaria de Q739 millones entre 2007 y 2010.