Miércoles 26 DE Junio DE 2019
Nación

Hospital Nacional de Chiquimula alquila al IGSS camas por Q47 mil al año

Las autoridades de Salud y del IGSS firmaron un convenio en 1996, con el propósito de ampliar la cobertura a los afiliados, pero, años después, los pacientes locales han resultado afectados.

 

 

Fecha de publicación: 07-03-17
El hospital chiquimulteco atiende a pobladores de dieciséis municipios, incluídos dos de Honduras.
Por: Claudia Méndez Villaseñor cmendezv@elperiodico.com.gt

El Hospital Modular Arana Osorio, de Chiquimula, atiende a pobladores de los 11 municipios del departamento; de San Luis Jilotepeque y San Manuel Chaparrón, Jalapa; Agua Blanca, Jutiapa y de los municipios hondureños Copán y Ocotepeque. Por esta causa, la saturación de los servicios es uno de los principales problemas de este centro asistencial. La demanda de atención médica de pacientes locales es alta al día y a esta se suma la de los afiliados al Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS).

El problema radica en que personal de la Consulta Externa y la Emergencia tienen el compromiso de dar prioridad a los pacientes del Seguro Social debido a que los obliga un convenio aprobado en 1996 y que cobró vigencia en 1998.

A la fecha, este hospital público fundado en 1973 con capacidad para 126 camas, que ha crecido a 150, necesita hasta 200 al día en periodos de crisis: el Intensivo tiene 15 y la Pediatría 30, las restantes 105 camas están distribuidas en el resto de servicios. La mayoría la ocupan los pacientes del IGSS.

El 20 de agosto de 1996, autoridades del Ministerio de Salud y del Seguro Social firmaron el Convenio para la Prestación de Servicios Médicos Hospitalarios a los Afiliados y Beneficiarios Cubiertos por el Régimen del Seguro Social, con la  finalidad de ampliar la cobertura de los servicios de salud a trabajadores con derecho a ese beneficio en ese departamento.

Dos años después, el 1 de enero de 1998, Hugo Leonel Ruiz Linares, director médico de ese hospital, y Jorge Estuardo Herrera Parrilla, subgerente de Prestaciones y representante legal del Seguro Social en Chiquimula, suscribieron el acuerdo en el cual quedó establecido que el centro asistencial otorgaría en arrendamiento 386 metros cuadrados del módulo de encamamiento y otros 44 metros cuadrados, a ser utilizados como  dormitorio del personal médico. Por alquilar ese espacio, el IGSS pagaría Q10 por metro cuadrado, equivalentes a Q4 mil 300 mensuales y Q47 mil 300 al año.

Asimismo, el IGSS desembolsaría Q18 mil 160 por 80 intervenciones quirúrgicas al año. El costo individual, de Q227, incluía Q134 por uso de sala de operaciones.

Este centro asistencial también ofrecería al Seguro Social servicios como: Rayos X, Laboratorio Clínico, Banco de Sangre y el uso de la lavandería, entre otros.

Pacientes desatendidos

El impacto de este convenio en los problemas de atención a los pacientes locales quedó en evidencia cuando en 2014 se generalizó la crisis en el Sistema Nacional Hospitalario. “Comenzaron a morir niños de distintas edades, no solo en Chiquimula, sino en Huehuetenango, Quiché y Jutiapa”, explicó Zulma Calderón, jefa de la Unidad de Supervisión de Hospitales de la oficina del Procurador de los Derechos Humanos (PDH).

“En Chiquimula por ejemplo, entre 2011 y 2016, ocurrieron 288 fallecimientos de niños de 0 y 14 años y comenzamos a revisar los casos. Los informes del hospital revelaron que habían muerto más recién nacidos, menores de un mes, por patologías. Cuando preguntamos por la situación del Intensivo Pediátrico, contestaron que solo había 12 cunas y tres ventiladores”, mencionó la experta. Solo en 2016, esta unidad dio egreso a 243 niños, agregó.

Pero ese espacio era utilizado casi en exclusiva por hijos de afiliadas al IGSS. “Fue la mayor crisis a nivel nacional y en el hospital de Chiquimula los pacientes tenían escaso acceso a causa de ese convenio. Fue muy indignante conocer esta situación porque el IGSS puede rentar espacios en otros lugares o en lo privado”, añadió Calderón.

El 30 de marzo de 2016, Carina Espino Cordero, directora ejecutiva del Hospital Nacional de Chiquimula envió un oficio a Marco José Aguilar, director del IGSS en ese departamento, por medio del cual le informaba que el convenio cobraría vigencia del 1 de noviembre al 1 de diciembre de ese año.

En el documento, Espino Cordero hizo referencia al oficio 094-2015, en el cual solicitó al Seguro Social el espacio físico que ocupa un módulo de esa institución, dentro de las instalaciones del hospital público, por el hacinamiento de la Pediatría.

De urgencia

>La Asesoría Jurídica del Ministerio de Salud emitió el 5 de octubre de 2016, un Dictamen Urgente, en respuesta a la solicitud de Kenneth Villela Rivera, gerente administrativo financiero del Hospital Modular Arana Osorio, sobre evaluar la posibilidad “de rescindir de manera inmediata”, la prestación de servicios médico-hospitalarios a los afiliados del IGSS en Chiquimula, en el cual solicitó a la PGN, la Dirección de Bienes del Estado del Ministerio de Finanzas y la Contraloría,  analizar el caso y determinar las acciones futuras.

Factura de diciembre de 2015

El IGSS pagó al Hospital Nacional de Chiquimula los siguientes servicios:

Estancia de pacientes                                   Q45,931

Sala de Operaciones                                     Q6,831

Equipo de Sala de Operaciones Q2,700

Rayos X                                                               Q5,222

TOTAL                                                  Q60,684