Sábado 22 DE Septiembre DE 2018
Nación

Operación de hidroeléctrica causa severo daño a cuenca del río Nicá

El evidente deterioro ambiental de la zona por donde corre el río, en Chicacao, Suchitepéquez, debido a las operaciones de la Hidroeléctrica El Brote, S.A., resulta inexistente para el Ministerio de Ambiente y Recursos Renovables (MARN).

 

 

Fecha de publicación: 20-02-17
El caudal del río Nicá es mínimo luego de que la hidroeléctrica comenzara a operar en Chicacao. Por: Claudia Méndez Villaseñor cmendezv@elperiodico.com.gt
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El río Nicá es un desfogue del lago de Atitlán  y baja a la Costa Sur hacia Chicacao, Suchitepéquez, y desde allí las aguas fluyen al río Nahualate, uno de los más importantes del país. Hasta 2012, el Nicá era fuente de agua de vecinos pobres del municipio y de energía de algunos hacendados. En los alrededores crecían robustos cafetales y árboles de hule, nido de garzas o escondite de especies de pequeños anfibios.

En los últimos cien años, este río permitió a cafetaleros del área transformar el modo de producir el grano, al aprovechar su caudal generoso en la época seca y las crecidas en los meses lluviosos, se intalaban ruedas de agua y turbinas para producir energía hidráulica.

Por generaciones, el uso del río Nicá benefició tanto a los propietarios de los cultivos como a los trabajadores. Una propiedad podía generar menos de un megavatio de potencia y surtir de energía a por lo menos 40 familias.

Generar energía hidráulica fue por años uno de los propósitos del río, pero no el único. También abastecía de agua a familias de Chicacao que carecían del servicio. Era común observar a las mujeres lavar ropa sobre las pulidas rocas del lecho o con cántaros y tinajas en la cabeza. En puntos más altos, algunos pobladores de Chicacao se dedicaban a la pesca. Así transcurrió la vida en la cercanía del Nicá por más de un siglo.

Las aguas del río Nicá, antes de que fuera afectado por la operación de la hidroeléctrica.

Las aguas del río Nicá, antes de que fuera afectado por la operación de la hidroeléctrica.

En cambio hoy, el lecho del río asemeja a una cantera. Las enormes rocas destacan en el paisaje, donde antes corrían aguas procedentes de un nacimientos de Sololá, y una red de tubos verdes de 1.20 metros de diámetro. El caudal del río es mínimo, no alcanza ni un metro durante el día y si la mañana es calurosa es menor. Un arroyo apenas.

Los visitantes suelen preguntar sobre la estructura verde que observan mientras transitan por la nueva carretera que conduce de Chicacao a Santiago Atitlán y escuchan una respuesta que alarma: “Allí está entubado el río para la hidroeléctrica. Por eso está seco”.

Para las autoridades del MARN esta situación no es motivo de alarma ni preocupación. Cuando en 2016 fueron presentadas las primeras denuncias, el Ministerio negó cualquier daño ambiental en el área por las operaciones de la Hidroeléctrica El Brote S.A,. Esa fue la única y última inspección que la cartera efectuó en el área.

Permiso del MARN

Luis Arturo Ramírez Melgar, administrador único y representante legal de Hidroeléctrica El Brote, S.A., presentó al Ministerio de Ambiente y Recursos Renovables (MARN), en 2011, el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) relacionado con la operación de esa empresa en Chicacao.

Antes, había conseguido que los dueños de las fincas: Las Armonías, Monte Carlo y El Brote le vendieran sus propiedades. Luego adquirió la finca El Chorro. Así obtuvo al menos 17 caballerías de terreno por al menos US$5 millones y la aparente tranquilidad de que ningún vecino expresaría rechazo a la construcción de una hidroeléctrica y el respectivo embalse.

Por esta razón, frente a las que fueron casas de los jornaleros de la finca Monte Carlo se observa hoy la monumental tubería verde que atrapa el pobre caudal del río Nicá. Igual pasa, en viviendas abandonadas de la finca Valle de Oro.

En el documento analizado por el MARN, Ramírez Melgar explicó que la hidroeléctrica, ubicada en la finca El Brote, kilómetro 156 de Chicacao, tendría una capacidad de planta de 4.9 Megavatios (MW), que serían producidos con la energía cinética del río Nicá.

La inversión proyectada para poner en marcha el proyecto y reportada en el EIA ascendía a US$9 millones 436 mil 919 equivalentes a unos Q70 millones 776 mil.

El documento registró que este río, de 14.12 kilómetros cuadrados de extensión, tenía una pronta recuperación de recursos hídricos en invierno, por lo que la hidroeléctrica haría uso de un caudal de 2.88 metros cúbicos por segundo, el cual quedaría depositado en una represa que debe pemanecer llena para garantizar las operaciones de la compañía.

El embalse de la hidroeléctrica se mantiene casi vacío. Para llenarlo hay que esperar dos días.

El embalse de la hidroeléctrica se mantiene casi vacío. Para llenarlo hay que esperar dos días.

Pero en el estudio presentado por Ramírez Melgar, se obvió indicar que en verano la situación del Nicá es distinta. El caudal indicado en el estudio solo se registra una vez al año, en septiembre. En los meses restantes es mucho menor.

En las más de 200 páginas del EIM, el empresario mencionó las bondades del proyecto e informes del ingeniero Adrián Ávila que descartan cualquier impacto negativo en la zona.

El 15 de marzo de 2012, la Unidad  de Calidad Ambiental, de la Dirección General de Gestión Ambiental y Recursos Naturales (Digarn) del MARN, autorizó la licencia ambiental 561-2012 con vigencia por un año, del 3 de abril de ese año al 2 de abril de 2013. El permiso para construir y operar la hidroeléctrica fue firmado por la asesora ambiental, Roxana Martínez, del MARN.

Sin embargo, el permiso estaba condicionado a una serie de medidas a cumplir por la hidroeléctrica entre ellos: elaborar un Plan de Gestión Ambiental y Medidas de Mitigación de impactos adversos así como un estudio de sedimentos; efectuar aforos específicos del río Nicá, para determinar su caudal, y un Plan de Manejo de Vida Silvestre, entre otros.

En ese momento, Roxana Sobenes era la ministra de Ambiente. Dos años después, en 2014, fue destituida por el presidente Otto Pérez Molina por tener vínculos con una empresa que se dedica a elaborar Estudios de Impacto Ambiental, entre otros señalamientos.

A la fecha, el MARN desconoce el cumplimiento de las acciones y otras medidas de mitigación solicitadas en 2012, según un Informe Circunstanciado del 10 de febrero último. En ese documento, la cartera aseguró que coordinará con el departamento de seguimiento y monitoreo ambiental de la Digarn para verificar en el campo el cumplimento de estas acciones en las siguientes semanas.

La tubería verde atraviesa varias fincas, propiedad de la empresa, y conduce el agua hacia una represa.

La tubería verde atraviesa varias fincas, propiedad de la empresa, y conduce el agua hacia una represa.

Siguiente paso

Con la licencia del MARN, Ramírez Melgar se comunicó en 2014 con la Comisión Nacional de Energía Eléctrica (CNEE), dirigida en esa fecha por Carmen Urízar, y solicitó licencia para conectarse a la red de la empresa Distribuidora de Electricidad de Occidente (Deocsa).

En la resolución CNEE-297-2014 del 4 de diciembre de ese año, la CNEE consideró que tras la aprobación del EIA del proyecto y que los alcances de este permiso era exclusiva responsabilidad del MARN, no había objeción técnica ni jurídica al mismo y recomendó que se autorizara la conexión con Deocsa.

La CNEE resolvió, además, que ese permiso caducaba el 30 de junio de 2015. Si para entonces la empresa todavía no había comenzado a operar le era obligatorio presentar una nueva solicitud a la CNEE.

También, que previo a la conexión de las instalaciones, la hidroeléctrica tenía que construir una línea para una conexión de 6 kilómetros de longitud y realizar las gestiones e inversiones necesarias para el equipamiento, control, regulación y protección de esa red eléctrica.

El dictamen también aclaró la responsabilidad exclusiva de la hidroeléctrica en el cumplimiento de la normativa ambiental vigente.

Al no cumplir el plazo establecido, la empresa hizo una solicitud de prórroga y la CNEE la autorizó en la resolución 65-2016.

De manera oficial la compañía comenzó operaciones comerciales en agosto de 2016, según un informe del Ministerio de Energía y Minas (MEM).

El 1 de agosto de ese año, el MEM otorgó Registro de Central Generadora Menor de 5 MW a la hidroeléctrica, luego de presentar un EIA aprobado por el MARN y una licencia ambiental vigente.

La red fue construida frente a casa de extrabajadores, en los terrenos adquiridos por la hidroeléctrica.

La red fue construida frente a casa de extrabajadores, en los terrenos adquiridos por la hidroeléctrica.

Sin embargo, a la fecha este Ministerio no ha otorgado a la compañía la autorización definitiva para utilizar bienes de dominio público para la instalación de la hidroeléctrica.

El río Nicá quedó tan afectado que la hidroeléctrica carece de agua suficiente para arrancar las turbinas. En enero, la empresa intentó vender los bienes por US$12 millones por medio de una subasta pública, pero el evento fue declarado desierto.

Fechas sin cumplir

En los distintos expedientes revisados por elPeriódico resalta que el MARN fijó fechas límite a la empresa para comenzar operaciones. La licencia ambiental otorgada por la cartera de Ambiente vencía el 2 de abril de 2013. En caso de que expirara el plazo, la hidroeléctrica habría de comenzar procesos nuevos.

El  MARN informó a elPeriódico, que en julio de 2015, cuando ya había vencido la licencia, el departamento de Seguimiento y Vigilancia Ambiental evaluó los compromisos ambientales adquiridos por la empresa durante la etapa de construcción y el técnico responsable de la inspección recomendó emitir una nueva licencia ambiental por descartar daños al ambiente.

Protestas en Chicacao

La baja drástica del caudal del río Nicá advirtió a los vecinos del municipio que algo marchaba mal. “Se fue el río. Se quedó sin agua”, contó un campesino del lugar. “Fue cuando nos dimos cuenta que el agua estaba en un enorme tanque. Tardaron dos días para que se llenara”, recordó el hombre.

“Luego soltaron el agua y fue un rato tremendo, luego nada otra vez”, agregó.

Ese día, la hidroeléctrica produjo las primeras tres horas de energía eléctrica. Luego, debe comenzar otra vez a almacenar agua en la represa hasta tener suficiente para arrancar las turbinas. En el EIA se le exige que el embalse permanezca lleno. elPeriódico visitó el área la semana pasada y observó la presa, el nivel de agua era escaso.

La pérdida del caudal del río no fue lo único que afectó a lo vecinos, de la noche a la mañana hombres armados apoyados por elementos de las fuerzas de seguridad comenzaron a instalar postes de concreto, sin permiso alguno a los dueños de la tierra, para instalar un alambrado por el que se conducen hasta 13 mil 600 voltios de potencia. En Chicacao se observan frente a tiendas o de humildes viviendas.

Molino de café sin funcionar por la falta de agua en el río.

Molino de café sin funcionar por la falta de agua en el río.

Nicolás Rocche, alcalde de Chicacao, presentó un recurso legal en contra de la instalación del cableado eléctrico, pero su petición fue denegada.

Integrantes de la sección de Chicacao del Comité de Desarrollo Campesino (Codeca) también han expresado rechazo al proyecto, por la falta de una consulta comunitaria sobre el mismo. “Hay daño ecológico, abusos a la hora de instalar los postes. La empresa no puede operar y afecta al municipio”, refirió un documento oficial de la organización social.

Del lado de Santiago Atitlán, la Municipalidad y alcaldes indígenas también han manifestado rechazo al proyecto, ya que se encuentra en la Zona de Uso Múltiple de la Cuenca del Lago de Atitlán.

Asimismo, particulares han demandado el proyecto de manera infructuosa, el MARN aseguró que una denuncia presentada en marzo de 2016, por Usurpación de Aguas y Contaminación Industrial carecía de fundamento.

En esa fecha, la hidroeléctrica no había comenzado operaciones de manera oficial, sino hasta agosto, pero había iniciado el periodo de pruebas.

elPeriódico se comunicó al número telefónico de Hidroeléctrica El Brote S.A., reportado en el EIA, pero corresponde a un fax y escribió a la dirección electrónica que aparece en el documento, pero no recibió ninguna respuesta.

El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) clasificó los ríos del país en tres vertientes: Pacífico, Atlántico y Caribe. Los que corresponden a la primera, tienen longitudes cortas (110 kilómetros) y se originan a una altura media de 3 mil metros sobre el nivel del mar. Las pendientes son fuertes en las partes altas de la cuenca, pero cambian bruscamente a pendientes mínimas en la planicie costera. Es por esta causa que grandes zonas son susceptibles a inundaciones. Estas condiciones fisiográficas producen crecidas de gran magnitud y corta duración.

El Insivumeh también advirtió que los ríos de la vertiente del Pacífico acarrean grandes volúmenes de escorias y cenizas volcánicas, por esto tienen cursos inestables.

Marca protegida

>Luis Arturo Ramírez Melgar, administrador único y representante legal de Hidroeléctrica El Brote S.A., obtuvo el 26 de mayo de 2015 el registro de la marca Finca El Brote, clase 30, en el Registro de la Propiedad Intelectual y con ello el amparo de productos de café, té, cacao y sucedáneos del café. El dictamen fue firmado por la subregistradora Linda Marina Girón Sáenz.

“Se fue el río. Se quedó sin agua. Fue cuando nos dimos cuenta que el agua estaba en un enorme tanque”.

Contó un campesino del lugar.

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