Miércoles 21 DE Noviembre DE 2018
Nación

Abogado del general recusa al juez Gálvez y Baldetti le asegura “tengo la sensación de que algo malo me va a suceder…”  

César Calderón intenta separar a Miguel Ángel Gálvez del expediente La Línea por “dudar de su imparcialidad” y porque “ha adelantado opinión” en entrevistas periodísticas, pero el juzgador se mantiene firme; ex vicepresidenta pierde en su intento de poder comparecer mediante videoconferencia a las audiencias de la etapa intermedia.

Fecha de publicación: 06-02-17
Fotos: William Gularte Por: Tulio Juárez
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César Saúl Calderón de León, el penalista a cargo de la defensa técnica del exgobernante y general retirado Otto Fernando Pérez Molina, enfoca su ataque en el caso La Línea contra el Juez B de Mayor Riesgo, Miguel Ángel Gálvez Aguilar, a quien hoy está recusando con la pretensión de apartarlo del proceso poniendo en tela de duda su imparcialidad y objetividad para impartir justicia.

Al comienzo de la audiencia de etapa intermedia que este lunes sigue desarrollándose, tanto el exgobernante como su exintendente de Aduanas, Claudia Méndez Asencio, plantearon acciones para que no entrara en vigor el acuerdo de colaboración eficaz firmado entre el Ministerio Público (MP) y el exsecretario privado vicepresidencial Juan Carlos Monzón Rojas.

Los miedos de Baldetti

Fue su defensor Gustavo Juárez quien dijo al juez que hay intimidaciones contra su clienta, a lo que a continuación ella pronunció frases como “quiero pedirle tiempo para sanarme de las amenazas que he recibido”, “mi sistema nervioso está alterado”, “tengo la sensación de que algo malo me va a suceder” y “quiero estar viva para afrontar la ley”.

Lo que la ex vicepresidenta pidió fue que, por su seguridad, le fuera permitido comparecer por videoconferencia –desde la cárcel de Santa Teresa, zona 18– a las diligencias de fase intermedia de La Línea, porque “no nos podemos clonar” y “solo hay una Roxana Baldetti”, pero su planteamiento para ya no ser trasladada a la Torre de Tribunales no tuvo eco en Gálvez Aguilar. Lo rechazó.

 

 

Es más, el juez decidió que las diligencias procesales relacionadas con de la defraudación aduanera sean realizadas en días que la exfuncionaria no tenga las suyas en el Juzgado C de Mayor Riesgo que ventila el expediente referente a la Autoridad para el Manejo Sustentable de la Cuenca y del Lago de Amatitlán (AMSA) –a propósito del fraude por Q137.8 millones para descontaminarlo–.

¿De Fuero Especial?

El abogado Calderón de León, quien incluso al inicio de la audiencia calificó los juzgados de este tipo como Tribunales de Fuero Especial –creados y extinguidos durante el gobierno militar de José Efraín Ríos Montt (1982/83)–, dijo que habría muchas razones para recusarlo, aunque solo expondría dos: dudas sobre su imparcialidad y porque ha externado opiniones acerca de este proceso.

“¿Qué garantías tenemos de que en la etapa intermedia se actúe conforme apego a Derecho?”, cuestionó el defensor al mencionar, por ejemplo, que a partir de la captura y primera declaración de Ingrid Roxana Baldetti Elías –viernes 21 de agosto 2015 en el Centro Médico, zona 10, donde estaba hospitalizada–, el juez comenzó a hablar de Pérez Molina como líder del supuesto grupo delictivo.

Agregó que en esa oportunidad este aún era el Presidente de la República y, por lo tanto, gozaba de inmunidad constitucional, que cuando ligó a proceso a la ex vicemandataria y sin que Pérez fuera parte del proceso –renunció al cargo hasta el 2 de septiembre del mismo año– “usted lo ubicó como cabecilla de una estructura criminal, por lo que usted externó opinión”.

 

EL Juez Gálvez mostró durante la audiencia un desplegado de los incidentes judiciales durante los dos años que ha durado proceso del caso La Línea.

 

Recriminó que el 2 de febrero cuando definió la pena que impondrá a Salvador Estuardo González Álvarez, el juez dio por ciertos (creyó) lo dicho por él detenido, “pero bajo las mismas circunstancias y delitos de los que se señala a Otto Pérez Molina. Eso también nos hace dudar de su imparcialidad, ha externado opinión al dictar sentencia condenatoria”, lo que a su criterio anula el acuerdo firmado de colaboración eficaz firmado con el MP.

“Al final del 2016 usted fue declarado por un medio periodístico como Personaje del Año. Al serlo, consideramos que su figura pierde objetividad e imparcialidad”, siguió Calderón que le cuestionó el haber “dado pláticas y conferencias sobre corrupción. Esa distinción donde no se ensaya el sistema contradictorio, un juez tiene prohibido recibir reconocimientos precisamente porque se duda de su imparcialidad”.

“¿Cuándo hemos visto que en Estados Unidos un juez sea premiado por hacer o dejar de hacer algo?”, preguntó el defensor del exgobernante al insistir que el recibir plaquetas o diplomas lo hace estar “cautivo de sus propios reconocimientos y se pierde su imparcialidad”, recordándole que por su función misma “no puede dar declaraciones ni opiniones sobre temas específicos” –que lo involucran–.

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