Martes 11 DE Diciembre DE 2018
Nación

La escuela donde les dan kétchup a los niños a la hora de la refacción

En el país hay 3 mil 379 establecimientos públicos sin Organización de Padres de Familia (OPF) que deben esperar a que los provean las Direcciones Departamentales de Educación.

Fecha de publicación: 30-01-17
Por: Claudia Méndez Villaseñor cmendezv@elperiodico.com.gt
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La Escuela Oficial Rural Mixta Rafael Álvarez Ovalle está ubicada en un paraje montañoso de San Martín Jilotepeque.

 

En la Escuela Oficial Rural Mixta Rafael Álvarez Ovalle, en el caserío Pachay, aldea Las Lomas, San Martín Jilotepeque, Chimaltenango, atender a los niños de la preprimaria y primaria resultó complicado en 2016, luego que la comunidad educativa decidiera integrar un Consejo de Padres de Familia en lugar de una OPF, la figura legal que permite al Ministerio de Educación asignar fondos para la compra de alimentos y útiles a los escolares, así como de insumos de limpieza. Los maestros de esa escuela aún no se explican la razón por la que la Dirección Departamental de Chimaltenango les envió kétchup para que les dieran de refacción a los estudiantes.

Los maestros y las familias del lugar desconocieron la figura de la OPF por considerar que se trata de una forma de “privatizar la educación”, pero desde entonces ha exigido la entrega de los recursos, a lo cual hasta el año pasados se había negado el Ministerio.

Por esta causa Dirección Departamental de Educación de Chimaltenango se encargó de abastecer esta escuela y otras sin OPF con los útiles y alimentos destinados a los niños. También con desinfectantes, escobas y toallas de trapeador para limpiar los edificios. Los productos fueron seleccionados de los contratos abiertos vigentes en esas categorías y entregados a los planteles a partir de julio.

Pero, como contó la maestra María Atz Balán, la despensa de alimentos resultó inadecuada para atender las necesidades de los estudiantes y los insumos de limpieza de “mala calidad”.

En Área remota

La escuela está ubicada en un paraje boscoso de San Martín Jilotepeque donde son comunes las bajas temperaturas. “Nos mandaron 22 bolsas de salsa, en lugar de un atol o avena para la refacción de los niños”, dijo una de las madres encargadas de la cocina.

“Era como salsa de tomate, de la kétchup, qué podíamos hacer con eso si teníamos que dar cuenta de que la usamos”, indicó Atz Balán.

Los padres de familia colaboraron con la escuela y compraron tostadas hasta consumir las 22 bolsas de salsa de tomate.

En 2017, esperan que al menos los alimentos sean elegidos con mayor cuidado. “Acá los niños son pobres, algunos llegan sin desayuno y la escuela no puede ofrecerles nada”, agregó la profesora.

El año pasado recibieron una despensa que sirvió para atender 43 días del ciclo escolar. Los cuadernos y otros útiles escolares llegaron al plantel en agosto. Los maestros tampoco recibieron la Valija Didáctica (material que les sirve para preparar sus clases”.

Distinta calidad
> En la Escuela Tipo Federación Miguel Hidalgo y Costilla de la cabecera departamental de Chimaltenango también fue cuestionada la calidad de un lote de 24 mil 144 borradores y 12 mil 855 tijeras adquiridas por Contrato Abierto, de acuerdo con un acta publicada en Guatecompras. Los proveedores seleccionados entregaron a ese plantel productos de marcas distintas a las ofrecidas.

Q 55 mil
gastó la Dirección Departamental de Zacapa en la compra de 18 mil 970 bolsas de salsa de tomate de cuatro onzas que luego repartió a escuelas sin OPF.

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