Lunes 20 DE Mayo DE 2019
Nación

Pez pone en riesgo el lago de Atitlán

Conocido como Diablo o Pleco, esta especie provoca daños en los ecosistemas donde se desarrolla.

 

Fecha de publicación: 20-01-17
Esta especie es utilizada para limpiar las peceras. Por: pablo josé girón / elPeriódico.

Pescadores de San Pablo La Laguna se quedaron sorprendidos al encontrar entre los peces que comúnmente extraen del lago una especie que nunca habían visto y por su extraño aspecto les causó asombro, alarma y miedo.

El pez de apariencia rara fue identificado poco después por expertos como Hypostomus Plecostomus conocido comúnmente como Diablo o Pleco, sobre el que existe una alerta por Organización del Sector Pesquero y Acuícola del Istmo Centroamericano

–OSPESCA– ya que se han reportado varios problemas que este pez provoca en los ecosistemas de donde no es nativo.

Hypostomus Plecostomus es un conocido pez de acuario originario de Sudamérica: puede encontrarse desde Costa Rica hasta Uruguay, especialmente en Panamá, Colombia, Venezuela, Ecuador y Guyana. Coloquialmente, es conocido como chupa-algas, pez limpia cristales, pez diablo, pez gato, plecos, etcétera.

Esta especie se ha establecido en ríos y lagos de Centroamérica y México a raíz de algunos especímenes fueron introducidos por aficionados a los acuarios, ya que esta especie es utilizada para limpiar los vidrios pero al llegar a su tamaño máximo de 40 centímetros algunos dueños optan por liberarlos en los lagos y ríos; y como ha ocurrido con otras especies invasoras al no encontrar un predador natural, la especie se ha convertido en una plaga incrementando su número y diezmando severamente la población de especies endémicas.

El Hypostomus Plecostomus se adapta con facilidad, pues a diferencia de otras especies es “muy paternalista”, es decir, cuida que sobreviva la mayoría de los huevecillos que deposita la hembra. Esta costumbre también es un riesgo ya que el Pez Diablo o Pleco protege celosamente su territorio, lo que impide desovar a otras especies. Además, busca su alimento en el lecho de ríos y lagos, y con frecuencia consume también los huevecillos de otros peces.

En nuestro país el caso más severo reportado se dio en el 2010 en el lago Petén Itzá, en donde los pescadores y autoridades pidieron ayuda a otros países como México y Nicaragua para erradicar a esta especie que se estaba apoderando del lago petenero.

El pez no es apto para el consumo humano, porque se alimenta de desechos y heces, puede exterminar especies y plantas marinas y acabar en poco tiempo con la pesca artesanal e industrial, causando daños similares a los ocurridos en otros países, como México. La especie tiene una coraza muy dura, sus escamas son fuertes y rodeadas de espinas óseas, pero muy poderosas, que pueden provocar heridas en las manos de los pescadores al desprenderlos de las redes.

Debido a esto, las autoridades del Ministerio de Agricultura Ganadería y Alimentación, han pedido a los pescadores que reporten rápidamente si encuentran otro de estos peces en el lago, ya que esto puede ser otro problema más que podría afectar el ecosistema, además de la contaminación y las cianobacterias.