Martes 18 DE Septiembre DE 2018
Nación

“Quería ver este poemario visual de la lucha libre”

Josué García, ganador del premio Ícaro a mejor cortometraje de escuelas de cine en el Festival Ícaro 2016.

Fecha de publicación: 06-11-16
Por: Francisco Rodríguez frodriguez@elperiodico.com.gt
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Con 21 años, ha ganado tres premios del Festival Internacional de Cine Ícaro. Su más reciente producción, Próximo Domingo  hace un intercambio de narrativas entre el espectador y los protagonistas de lucha libre. En esta entrevista el Director cuenta cómo jugar con tonos sepia en una imagen o sonidos alargados que terminan por construir la personalidad propia de un filme.

¿Por qué hacer cine en un país donde las urgencias son otras?

– Porque siento que estas mismas urgencias se pueden contar convergiendo con el cine, es una forma de contar estas problemáticas sociales. De hecho por eso fue que me enfoqué más al cine documental, quizás no hacer trabajos tan discursivos, pero siempre es interesante dar un punto de vista sobre alguna temática.

Entre estas temáticas elegiste la lucha libre para tu última producción ¿Por qué tomar algo que ya casi no vemos?

– La idea empezó cuando le comenté a mi amigo con el que siempre trabajo que, cuando era niño, había visto una arena de pelea sobre la 8a. avenida de la zona 1, pero nunca me animé entrar. Quería hacer una representación visual de este espacio de la lucha libre.

Los primeros tres meses solo fue de observar. Lo que buscaba era la narrativa visual del espacio, quería ver este poemario visual de la lucha libre. Terminamos de grabar en junio, me di cuenta que con lo grabado de la lucha libre tenía la imagen bonita pero no tenía narrativa o estructura. Le dije a mi productor que dejaría otros trabajos en lo que me estaba enfocando para centrarme en contar una historia más lineal. Regresamos a trabajar y elegimos irnos por la línea de la nostalgia.

¿Por eso los tonos sepia en la producción?

– El documental al final es una mezcla entre este espacio visual de la lucha libre y la nostalgia de los luchadores. Fuimos conociendo uno a uno a los peleadores, ahí conversamos con Marvin Extreme, para quien la lucha es algo generacional. Toda su familia está en eso: sus tíos, sus primos, su hermano. Pero además de pelear, él se diseña sus máscaras y las de casi todos sus compañeros de la arena.

Si en el documental se escuchan solo las voces de los luchadores es porque muchos tienen identidades anónimas en la arena. El documental es la contemplación del espacio de la arena contada desde la perspectiva de los propios luchadores, una trayectoria personal.

¿Sería una especie de cine de contemplación?

– Es más un cine de autor, el cual se caracteriza porque se realiza con pocos recursos. En los documentales que he dirigido han sido producciones reducidas. En el anterior, Rigor Mortis, éramos mi productor, el fotógrafo, la sonidista y yo. Próximo Domingo fue un poco más complejo porque el sonido ahí es más confuso que en el anterior, grabado en una morgue. Teníamos que tener un micrófono bajo el escenario, uno en el público y otros para captar mejor el sonido ambiente.

¿En Guatemala cómo funciona este tipo de cine?

– Cuando empecé a hacer cine no fue tanto por ver ese tipo de películas, sino que fue porque vi un filme del director de cine guatemalteco Julio Hernández, la película se llamaba Gasolina. Cuando la vi dije que era algo realizable, es tan minimalista y podía contarse una historia increíble. A partir de esa película me quise enfocar en esto.

Desde que entramos a estudiar nos dijeron que aquí no hay tanta forma de conseguir financiamiento, a menos que sea por publicidad y promoción de imagen. Todos nuestros proyectos nos los financiamos nosotros. Para Próximo Domingo tuvimos algo de presupuesto porque vendimos las máscaras de los luchadores para tener una mezcla de sonido más profesional, entre otros ingresos.

¿Cómo lográs saber cuál es la musicalización adecuada?, ¿cómo se crea?

– En Próximo Domingo fue un músico de La Antigua que se llama “Di Laif”. Le dijimos que queríamos trabajar con él pero no teníamos dinero. Hicimos un trato en el que él musicalizaba nuestra producción y a cambio nosotros le hacíamos un videoclip.

¿Qué instrucciones le das al músico? ¿Un guion, una palabra o una imagen?

– Le presentamos el documental y yo solo le daba el sentimiento que quería transmitir y el instrumento. En una secuencia el luchador está contando cómo fue su primera pelea, no tenía ninguna experiencia pero su hermano le puso el traje. Lo subieron y lo golpearon, entonces él se fue llorando y se decepcionó de la lucha y no quería seguir. Ahí le pedí que hiciera una nota distorsionada para profundizar esa sensación. Me pareció bastante sorprendente que el brother supiera atinar lo que queríamos.

¿Lo proyectarán en la arena?

– Lo hemos pensado. La forma como está contado es una mezcla entre mi perspectiva y la del luchador, tiene una estética bastante lenta, se toma su tiempo para construir el personaje y el espacio. Sería interesante la reacción de estas personas porque siempre son las mismas que ves en cada lucha. Son entre 30 y 40 aficionados, las mismas señoras sentadas en el mismo lugar, el mismo chavo que toma las fotos con su celular. Siempre igual.

¿Qué marca este premio?

– Es el tercer Ícaro que gano consecutivo, el segundo como estudiante. El primero, por Vida Imparable, fue con un cortometraje experimental el cual, aunque ahora no me gusta tanto, siento que al verlo tres años después puedo comparar cómo mejoramos la narrativa técnicamente. Se siente muy reconfortante, que se reconoce el trabajo, que no estás solo en esto.

 

Cortes finos para tu cabeza

Próximo Domingo’ y otros filmes ganadores en el Festival Ícaro serán exhibidas en la sala del Teatro Lux. Fecha: Jueves 10 de octubre. Hora: 19:00 horas. Valor: Q10.

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