Miércoles 11 DE Diciembre DE 2019
Nación

CIV rescindirá contratos con Sigma

Fecha de publicación: 11-10-16
Por: Redacción elPeriódico

El ministro de Comunicaciones, Aldo García, anunció que de forma voluntaria la empresa Sigma aceptó que se rescindieran los contratos 126-88 y 127-88 que fueron adjudicados en 1988 a la empresa para la construcción de 40 kilómetros de carretera en Ipala, Chiquimulta y Moyuta Jutiapa en aquel entonces.

A estos contratos se les ha denominado “telaraña” porque desde 1988 se siguen ampliando indicó el ministro García. Desde 1998 a 2011, esta empresa recibió 20 contratos para la reparación y construcción de carreteras en el país.

En mayo de 2014 el Congreso aprobó un el proyecto denominado Rehabilitación de la Ruta

Existente a Cuatro Carriles de la Ruta CA-2 Oriente. El decreto 18-2014 autorizó al CIV para que suscribiera de forma directa el contrato con la empresa Sigma. La adjudicación se hizo efectiva con la constructora en noviembre de ese año por Q1.9 millardos.

Revisión a Oderbrecht

En el caso de la empresa brasileña Oderbrecht también se revisará el caso por medio de la Procuraduría General de la Nación para que sea revisado el contrato. La constructora Norberto Oderbrecht, notificó al Ministerio de Comunicaciones el 4 de junio que suspendería trabajos de rehabilitación y ampliación de dos a cuatro carriles de la carretera de Cocales, Suchitepéquez a Tecún Umán, San Marcos.

elPeriódico en diferentes notas de prensa y columnas de opinión firmadas por Jose Rubén Zamora ha denunciado las negociaciones oscuras que se han efectuado para que ambas empresas sean las beneficiarias mayoritarias de estos contratos, la última publicada el 15 de septiembre:

Estos abusos deben tener consecuencias

Jose Rubén Zamora

La ampliación de la carretera de Tecún Umán, San Marcos, a Ciudad Pedro de Alvarado, en la frontera con El Salvador, asignadas a dedo, sin competencia alguna, con un tráfico de influencias sin vergüenza ni precedentes, a las empresas constructoras de carreteras, la brasileña Oderbrecht y la guatemalteca Sigma, ambas miembros prominentes del Salón de la Fama de la Corrupción, el cinismo y la ausencia de escrúpulos, representó para los guatemaltecos un incremento de deuda externa de más de US$660 millones, unos Q5 millardos; un escandaloso robo en descampado; una danza de sobornos, bienes inmobiliarios y mordidas para el expresidente Pérez, para Baldetti pasando por la mayoría de los diputados con contadas excepciones; millonarios desembolsos injustificados de recursos financieros sin avances físicos semejantes de las obras de infraestructura; una carretera en estado precario y desastroso e innumerables y costosos accidentes y pérdida de vidas.

El Estado debe demandar a estas empresas billonarias producto de sus prácticas corruptas, extinguir sus patrimonios en el país, exigir indemnizaciones que reparen los daños causados, demandar a los bancos multilaterales que otorgaron los recursos, por su complicidad evidente en estos préstamos contaminados de corrupción y proscribir a estas empresas como contratistas del Estado de Guatemala.