Miércoles 14 DE Noviembre DE 2018
Nación

El olvido en el San Juan de Dios

Adultos mayores y recién nacidos con discapacidad o enfermedades crónicas figuran entre las personas abandonadas en el hospital.

Fecha de publicación: 18-09-16
José Barrera se apoya en un andador para caminar. Sus hijos no quieren hacerse cargo de él, según Trabajo Social. (Foto: Walter Peña) Por: Ferdy Montepeque fmontepeque@elperiodico.com.gt
Más noticias que te pueden interesar

Con dos días de nacido Carlitos* llegó en 2008 al Hospital General San Juan de Dios. Nació con un defecto congénito llamado espina bífida, debido a una mala alimentación de su progenitora durante la gestación. El día de su llegada al centro asistencial, la madre del pequeño dijo a los médicos que saldría un momento para almorzar, pero nunca volvió.

La historia de Carlitos es una de tantas que los doctores y empleados del hospital General recuerdan con frecuencia. Las personas abandonadas en el hospital son las más vulnerables. “Si no son recién nacidos, son personas de la tercera edad que ya no pueden valerse por sí solos”, según Perla de León, jefa del Departamento de Trabajo Social.

Aunque Carlitos fue reconocido por sus padres biológicos, una familia adoptiva se encargó de criarlo; ahora camina con aparatos especiales y acude a la escuela. Pero no todos los niños abandonados corren con esa suerte pues muchas veces los padres dan direcciones falsas para no ser ubicados, por lo que se inicia un proceso para darlos en adopción.

Padres sin hijos

En uno de los pasillos del hospital José Barrera camina despacio con la ayuda de un andador. Tiene 74 años, según su ficha médica, aunque su aspecto sugiere que es de mayor edad. En el centro asistencial se lograron contactar con sus hijos, pero ninguno de ellos se quiere hacer cargo, dice Miriam Flores, empleada asignada al área de Adultos.

 

PCIENTES-(XX)-HOSPITAL-SAN-JUAN-DE-DIOS--WP1360

En otra de las áreas se ubica Óscar Díaz García, de 78 años, quien desde diciembre de 2015 tiene por nueva casa al hospital. Cuando se le pregunta por su familia, entre risas cuenta que su esposa lo dejó y que sus tres hijos hicieron lo mismo desde que le amputaron la pierna izquierda tras caer de un andamio cuando trabajaba como albañil.

Sandra López, una de las empleadas del área de Traumatología de Adultos, asegura que generalmente los ancianos son abandonados a fin de año. Cuando esto ocurre lo primero que se hace es tratar de ubicar a los familiares o algún conocido del paciente, la mayoría de veces se logra contacto con hijos o hermanos de las personas, pero algunos dicen que no pueden hacerse cargo.

De León indica que lo complicado en los casos de personas de la tercera edad es que difícilmente se les encuentra un hogar donde puedan ser atendidos, porque en estos lugares piden que los pacientes no dependan de terceras personas, pero la mayoría de estos necesitan cuidados de manera permanente.

 

PCIENTES-(XX)-HOSPITAL-SAN-JUAN-DE-DIOS--WP1402

El XX 297

Las trabajadoras sociales del San Juan de Dios se encargan de ubicar a los familiares de pacientes abandonados que ya han sido dados de alta, pero hay quienes tardan hasta dos años sin que nadie llegue a recogerlos o que se encuentre un hogar para ser trasladados, como el caso de una mujer de aproximadamente 61 años que no puede hablar y tiene una pierna amputada, que se ubica en el área de Cirugía.

Un hombre de unos 50 años está acostado en una camilla con las manos atadas y la mirada perdida. Al pie de la camilla se lee un papel con el código XX-2016-297, el último número corresponde a la cantidad de personas que han ingresado al San Juan de Dios sin que se haya podido identificar, es uno más de los “XX”.

Para lograr identificar a estas personas el centro asistencial pide ayuda al Registro Nacional de las Personas (Renap) para corroborar las huellas dactilares en los archivos de la institución.

Sin embargo, muchas de estas personas no figuran en las bases de datos y eso complica más ubicar a algún familiar, y se opta por una casa hogar.

*Nombre ficticio.


“Si no son recién nacidos, son personas de la tercera edad que ya no pueden valerse por sí solos”.
Perla de León, jefa del Departamento de Trabajo Social del San Juan de Dios.

Exclusión del adulto mayor
Un informe de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala (ODHAG), divulgado en 2005, refiere que en este país los adultos mayores sufren de exclusión y conforman uno de los sectores más vulnerables.

En las conclusiones del informe titulado Adulto Mayor y condiciones de exclusión en Guatemala se indica que estas personas deben ser “visualizadas como actores en el abordaje de dicha situación y no como objetos de atención”.

Etiquetas: