Sábado 17 DE Noviembre DE 2018
Nación

Los Huistas y su relación de poder en Huehuetenango

El Centro de Investigación de Crimen Organizado (InSight Crime) da a conocer en informe cómo opera y actúa el crimen organizado en Guatemala. En los organigramas establecen que los actores criminales tratan de obtener vínculos políticos y gubernamentales que les permitan operar en el país.

Fecha de publicación: 04-09-16
Por: Redacción elPeriódico
Más noticias que te pueden interesar

Fue hace ocho años en la aldea Agua Zarca, frontera de Huehuetenango, cuando se conoció por primera vez la sociedad entre tres reconocidos líderes de “Los Huistas”–Darío Molina, Walter Montejo y Aler Samayoa, este último apodado el Chicharra– todos asociados “aparentemente” al Cartel de Sinaloa de México. En ese momento, ninguno de ellos tenía orden de captura ni solicitud de extradición.

En 2012 –dos años después– un vehículo en el que se transportaba un empresario y algunos funcionarios fue emboscado una noche antes de Navidad. En el lugar se encontraron los cuerpos de las víctimas en dos vehículos, que habían sido incinerados además de haber encontrado alrededor de 200 casquillos de municiones, dentro de ellos el gerente de un hotel de lujo, un empresario de la región, un funcionario del Ministerio Público además de una persona cercana a los programas sociales que manejaba la primera dama –Sandra Torres– junto con otros cuatro cuerpos.

En uno de esos vehículos, de acuerdo con informes de InSight Crime, se transportaba un compartimento oculto de drogas aparentemente de Samayoa, alias el Chicharra en ese momento líder de “Los Huistas”, de ahí se derivó una serie de “asesinatos” que involucró a agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) aparentemente miembros “vinculados” a un grupo de narcotraficantes en el que se responsabilizaba a Eduardo Villatoro Cano, enemigo de “Los Huistas”.

EL territorio clave

La región occidental es clave para la comprensión de múltiples dimensiones de las relaciones del crimen organizado, ello por ser un territorio de frontera, constituir una zona de paso de personas y mercancías y la migración internacional. Lo que actualmente es considerada una zona “únicamente” de paso de personas y mercancías se ha convertido en una zona aprovechada por grupos dedicados al tráfico de sustancias ilícitas.

Los grupos criminales huehuetecos “estudiados”, según la entidad que realizó el trabajo, han desarrollado una suerte de asociaciones en su entorno político, social y cultural, lo que se convirtió a la fecha una “Red Político-Económica Ilícita (RPEI)” término adjudicado por la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), la cual mantiene un control en las diputaciones, alcaldías y Gobernación departamental.

La extensión y diversidad geográfica, así como la ubicación de Huehuetenango y el flujo constante de personas y bienes posibilitan que en el lugar se realicen diversos ilícitos y operen grupos criminales, dentro de estos el grupo liderado por el Chicharra. Organización que controla los municipios de San Antonio y Santa Ana Huista en donde opera el Cartel de Sinaloa.

El grupo organizado logró desarrollar una “estrategia territorial” que además de infraestructura para el narcotráfico, le facilitó construir negocios que incluyen: hoteles, centros de recreación, comercios, talleres, empresas de construcción y academias de computación. Negocios que les han permitido realizar lavado de activos, contactar vínculos empresariales, funcionarios y otras autoridades a nivel local y nacional.

Según el informe de la entidad, el terreno de “Los Huistas” se ha diversificado “añadiendo” la fabricación de metanfetaminas en las zonas geográficas que controla. Pero el negocio de trasiego de cocaína de dicho grupo continúa en Honduras y El Salvador.

 

lfkjasñlf}}

Las rutas identificadas desde la ciudad de Guatemala y viceversa pasan por Chimaltenango, Los Encuentros, Cuatro Caminos, Ciudad de Huehuetenango y la frontera Gracias a Dios, ruta que puede alcanzar Quiché. Además de ello, el grupo cuenta con pistas de aterrizaje ubicadas en las afueras de Nentón, Huehuetenango.

Inversiones

Para operar, la organización ha utilizado una estructura de “blanqueo de activos” conformando negocios en varios departamentos, en su mayoría conocidos en Huehuetenango, dentro de ellos: inversiones inmobiliarias, hoteles, centros de recreación y cultivos y venta de café. Ser productor y exportador de “Los Huistas” no es nada fuera de lo común para un “grupo organizado” que hace comercio directo entre Honduras y Colombia, la mejor forma según los investigadores de camuflar flujos de capital y producto ilícito.

Pero la relación de “Los Huistas” y la elite parece ser por medio de los políticos locales, identificados tres de ellos, según el informe, quienes ejercen una parte de poder local, en su mayoría los diputados distritales, integrantes de la fiscalía del ente investigador y algunos hoteleros. En los nombres se menciona a la exdiputada del Partido Patriota (PP) Emilenne Mazariegos.

Para los grupos criminales los “diputados” se constituyen en piezas claves en el que se puede ejercer influencias que afectan al departamento, en este caso Huehuetenango. Los legisladores distritales funcionan como articuladores de grupos de poder, un ejemplo que expone InSight Crime es la forma en que operó la excongresista, Mazariegos, quien no fue nacida en Huehuetenango pero “penetró” en la vida política por medio del actual legislador, Edwin Martínez.

Durante su paso, la diputada distrital por Huehuetenango estableció una relación “estrecha” con la secretaria general del PP, Roxana Baldetti, personaje polémico –antes reina de belleza y dueña de salones de belleza– a quién se le vincula haber efectuado una “asociación” con la estructura de lavado de Marllory Chacón, llamada Reina del sur.

El vehículo del PP

La disputa por los fondos públicos llevó a los grupos de narcotráfico a crear constructoras que les permitan acceder a fondos para blanquear capitales provenientes del narcotráfico. Un ejemplo de ellos es la organización que crearon “Los Mendoza” quienes se han identificado por poseer constructoras que se beneficiaron con la asignación de obra gris, caso de “Los Huistas” no es la excepción.

Este vínculo con la “elites” políticas no se limita al ámbito municipal, este incluye relaciones con diputados y funcionarios del Ejecutivo, incluso fuentes locales, detalla el documento, financiaron la campaña política de la exdiputada Emilenne Mazariegos.

La captura de Villatoro Cano y su grupo dejó claro las diferencias entre “Los Huistas” y otras organizaciones criminales. Pero el que no ha sido desarticulado es el grupo liderado por el Chicharra, que aparentemente cuenta con protección política e incluso en el MP no existe investigación reconocida sobre estas relaciones entre políticos y narcotráfico.

El informe


> El informe de InSight Crime es la tercera entrega de una serie de cuatro partes en el proyecto de elites y crimen organizado. La misma también tiene una parte en la cual realiza un análisis sobre los inicios de la CICIG con Carlos Castresana.

Etiquetas: