Miércoles 19 DE Junio DE 2019
Nación

Estudio de la OPS señala rezagos en salud para población indígena

La investigación detalla que el Ministerio de Salud dispone de poco personal para atender a las comunidades rurales debido a que profesionales calificados y la tecnología avanzada se concentra en las ciudades.

Fecha de publicación: 15-08-16
Pese a que Guatemala es uno de los países con mayor población indígena, la inversión en salud para ese grupo es limitada.
Por: CLAUDIA MENDEZ VILLASEñor cmendezv@elperiodico.com.gt

El Perfil de Salud de los Pueblos Indígenas de Guatemala, elaborado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y entregado en mayo al Ministerio de Salud, destaca cómo las comunidades indígenas del área rural son las menos atendidas en el país. Por esta causa, son altas todavía las tasas de mortalidad infantil y materna.

De acuerdo con el estudio, Guatemala es uno de los países con mayor población indígena de América Latina. Según el Censo poblacional de 2002, de un total de 11.2 millones de habitantes, 6.7 millones de guatemaltecos pertenecen al pueblo maya, garífuna o xinca y en 12 de los 22 departamentos del país existe una proporción significativa de población indígena.

Pese a estos datos, la inversión en Salud es limitada en la provincia. El documento indica que el Ministerio de Salud carece de personal suficiente para atender a los pobladores rurales debido a que la mayor parte del personal calificado y la tecnología se localizan en las áreas urbanas y “sirve a las poblaciones con mayores recursos”. Casi las tres cuartas partes de los médicos, enfermeras y comadronas, contratadas por el Ministerio, están asignados a los departamentos de Guatemala, Quetzaltenango y Escuintla.

En cambio, es menor en Totonicapán, Sololá, Quiché y en Alta y Baja Verapaz, donde es alta la proporción de población indígena y se reportan los indicadores más pobres de salud del país.

Tasas altas

Un análisis elaborado en conjunto por la OPS, ECLAC y Celade (con datos del Censo 2002) al relacionar la tasa de mortalidad infantil entre población indígena y población no indígena, quedó evidenciado que esta es más alta en la población indígena, mayor de 50 por cada mil nacidos vivos en comparación a 40 por cada mil nacidos vivos de madres no indígenas.

En Guatemala las regiones norte, noroccidental y suroccidental (con más presencia de personas indígenas) reportan las tasas más elevadas de mortalidad infantil y los índices más altos de pobreza total. Esto coloca al país junto con Panamá, Ecuador, Bolivia y Paraguay, con las más altas tasas de mortalidad infantil de América Latina.

La OPS considera que entre los factores que agravan esta situación son: la poca disponibilidad y acceso a los servicios de salud y la falta de pertinencia cultural con la que se ofrecen los mismos. Asimismo, la carencia de recursos económicos de las personas para movilizarse a los puestos de salud y de tratamientos médicos.

El país también registra que uno de cada dos niños menores de cinco años padece desnutrición crónica. Esta es la tasa más alta de América Latina y la quinta a nivel mundial. La Comisión Económica para América Latina (CEPAL) calculó en 2004 que “la no intervención de políticas públicas en pro de la nutrición infantil cuesta al país US$3 mil millones”.

Totonicapán, Sololá, Huehuetenango, Quiché, San Marcos y Chimaltenango, con alta población indígena, reportan la mayor prevalencia de desnutrición crónica.

La tasa de mortalidad infantil en indígenas es más alta que la de niños ladinos.

La tasa de mortalidad infantil en indígenas es más alta que la de niños ladinos.

Falta de acceso a la tierra, baja cobertura de protección social, el incremento en la importación de cereales, salarios mínimos insuficientes para cubrir la canasta básica, limitado acceso a la educación formal de la madre indígena y con un alto número de hijos son condiciones que influyen y agudizan esta condición clínica en los poblados rurales.

Visiones distintas

En Guatemala los pueblos indígenas conciben la salud de manera distinta a la no indígena. “La enfermedad no se basa únicamente en patologías o aspectos biológicos que denoten algún desequilibrio, sino que se consideran factores de orden social, ambiental y espiritual”, señala el estudio de la OPS.

VIH/sida

> Según el perfil elaborado por la OPS, los pobladores indígenas son los más afectados por las limitaciones geográficas y la poca pertinencia cultural en el acceso a los servicios de salud y por lo tanto a pruebas de VIH/sida y tratamiento. Esto puede contribuir a la subestimación de la prevalencia real de la epidemia.

6

Hijos en promedio tienen las madres indígenas. Las no indígenas, cuatro.

1

Médico  por cada 11 mil 948 habitantes atiende el departamento de Quiché. En el de Guatemala hay un médico por cada 384 habitantes, según el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi).