Martes 20 DE Noviembre DE 2018
Nación

Access es mucho más que un curso intensivo de inglés para adolescentes

La embajada de Estados Unidos acreditada en el país promueve desde 2010 el Programa Access, dirigido a estudiantes de primero y segundo básico.

Fecha de publicación: 01-07-16
En el programa participan estudiantes del ciclo básico que demuestran alto potencial para desarrollar capacidades sociales. Por: Claudia Méndez Villaseñor cmendezv@elperiodico.com.gt
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El especial interés de centenares de niños y adolescentes, comprendidos entre los 13 y 15 años, los ha llevado a recorrer un camino donde el conocimiento no es la única meta a alcanzar, sino aprender también sobre convivencia, disciplina y tolerancia.

“Aprenden inglés, pero deben conseguir lo que nosotros llamamos comunidad en clase y prestar servicio comunitario con un proyecto diseñado y ejecutado por ellos mismos”, explica Rodrigo Martínez, coordinador técnico del Programa Access para la embajada de EE. UU. “Destreza y conciencia más que conocimiento”, reitera.

Este proyecto nació en 2010, con unos 700 estudiantes y tenía cobertura nacional, señala Martínez. En ese momento se contó con el apoyo de proveedores (de las instalaciones sobre todo) del Centro de Aprendizaje de Lenguas de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Calusac), del Instituto Guatemalteco Americano (IGA), de la Universidad del Valle de Guatemala Altiplano y de Enlace Quiché. Hoy son distintos los proveedores y se cubre Jutiapa, Quetzaltenango, Alta Verapaz y Quiché; la UVG Altiplano atiende Sololá, Chichicastenango y Santa Cruz del Quiché; la Universidad Da Vinci, Huehuetenango y la Cooperativa de Ahorro Crédito y Servicios San José Obrero (Coosajo), Esquipulas, Chiquimula.

Rodrigo Martínez coordinador técnico, explica que el programa  tiene una duración de dos años.

Rodrigo Martínez coordinador técnico, explica que el programa tiene una duración de dos años.

En estos sitios, y por medio de estas entidades, la Embajada estadounidense hace una convocatoria a estudiantes del ciclo básico de institutos o colegios en la categoría C, y que demuestran un alto potencial para desarrollar capacidades sociales. “Se entrevista a los padres y se elige a los muchachos que estén dispuestos a esforzarse y hacer los sacrificios que el programa conlleva. Porque son dos años de curso”, menciona Martínez.

En 2016, el proyecto atiende a por lo menos 500 adolescentes, quienes deben mantener altos estándares en su quehacer escolar diario y posteriormente cumplir las hasta seis horas de inglés que obliga Access.

Esta semana, la embajada de EE. UU. organizó el Congreso Access, con alumnos del segundo año. “En todas las clases del país se decide por votación quién merece participar en este campamento”, indica Martínez.

Este año son 60 los participantes y los acompañan seis profesores, dos voluntarias de universidades de Estados Unidos y seis consejeros, todos exalumnos.

Experiencia de vida

La intensidad de lo aprendido en Access se refleja en la personalidad de los protagonistas: seguros, optimistas y fieles creyentes que el futuro se puede construir y cambiar.

Así lo piensa Marian Sandoval, de 16 años, originaria de Esquipulas, quien cursa hoy el cuarto año de Bachillerato en Ciencias y Letras. Para ingresar al programa buscó el apoyo de maestros y de otras personas para no dejar pasar la oportunidad. Esperó un año para ser aceptada, y hoy cuenta que no solo se trataba de estudiar inglés. “Aprendí a conocerme a mí misma y que un grupo puede ser una familia”, reconoce.

Los elegidos deben cumplir con su trabajo escolar y hasta seis horas diarias de inglés.

Los elegidos deben cumplir con su trabajo escolar y hasta seis horas diarias de inglés.

Participantes

A Karina Alvarado, de Quetzaltenango; Esdras Gregorio, de Esquipulas; Bárbara Crespo, de Nueva York; Anyelo Arrieta, de Cobán y Yeimi Corado, de Jutiapa, participar en Access les ha abierto un mundo de posibilidades.

Karina tiene 17 años y participó en el campamento como consejera por sus dotes de lideresa; Esdras de 22 años, exbecario, asumió ahora un papel como maestro; Bárbara, también de 22 años, quiere graduarse de maestra en EE. UU. tras apoyar el programa en los últimos cinco meses. Anyelo, de 16, y Yeimi, de 14, son estudiantes, y los dos creen que con esta oportunidad no solo cumplen sus sueños, sino el de sus familias

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Mil es el número de adolescentes que ha recibido el curso en los últimos seis años.

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