Sábado 19 DE Octubre DE 2019
Nación

Exdiputado Carlos Herrera se presentó al Juzgado

Herrera se presentó al Juzgado Décimo Penal para ponerse a disposición de la justicia, debido a una orden de captura que pesa en su contra desde ayer.

 

Fecha de publicación: 27-05-16
Por: Rony Ríos rrios@elperiodico.com.gt

El exdiputado Carlos Herrera, quien contaba con orden de captura ayer y orden de arraigo desde el martes pasado, se presentó al Juzgado Décimo Penal para solventar su situación legal por el caso de plazas fantasmas.

Herrera fue secretario de la Junta Directiva del Congreso de la República 2015-2016, la cual era presidida por Luis Rabbé, quien desde ayer cuenta con una solicitud de antejuicio en su contra.

Herrera se presentó al juzgado pero el juez Walter Villatoro le indicó que debía esperar ya que hoy se desarrolla la audiencia de primera declaración contra los exdiputados Alfredo Rabbé, Édgar Cristiani y Luis Mijangos, exdirector del Congreso.

 

Aunque ayer la Policía Nacional Civil (PNC) y fiscales del MP se presentaron a la residencia de Herrera no pudieron ubicarlo, el Ministerio Público (MP) y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), hicieron pública la orden de captura en contra del ex legislador, por lo cual se presentó a Tribunales de Justicia.

Herrera indicó que se presentó hasta hoy debido a que ayer se enteró muy tarde de la orden de captura que pesa en su contra y alegó ser inocente de los hechos de los que se le señala.

Según la investigación del MP y la CICIG, Herrera contaba por lo menos con tres plazas fantasmas, incluida la de Keylee Areli Medina Herrera, quien es su nieta, y devengaba un salario de Q10 mil aunque Medina nunca se presentó a trabajar ya que al mismo tiempo se desempeñaba como telefonista en el Call Center Panamericom.

El caso

El jefe de la CICIG, Iván Velásquez, dijo que se identificaron dos modalidades de contrataciones irregulares que consistían en la contratación de personal, irrespetando las normas de contrataciones y nombramientos del Organismo Legislativo, de tal manera que los miembros de la Junta Directiva se pusieron de acuerdo para repartirse las plazas laborales. La otra forma era sobre la creación de plazas para empleados que no se presentaban a trabajar.

Además las personas contratadas no contaban con un título universitario, que pudiera respaldar su contratación como asistentes o consultores, ganando entre Q7 mil y Q20 mil mensualmente.