Martes 13 DE Noviembre DE 2018
Nación

Alamilla: APG documentó 110 agresiones a periodistas a nivel nacional en 2015

Ileana Alamilla, presidenta de la Asociación de Periodistas de Guatemala (APG) y directora del Centro de Reportes Informativos Sobre Guatemala (Cerigua), considera en esta entrevista que ser periodista profesional en el país acarrea riesgos y peligro, dado el ambiente hostil. En la provincia, principalmente, suelen ser blanco de hostigamiento y acoso de alcaldes, funcionarios cercanos al poder local, agentes de la Policía y el Ejército, cuando de acuerdo con la Constitución de la República la labor de la prensa debe ser resguardada y protegida por el Estado.

Fecha de publicación: 27-02-16
Ileana Alamilla, presidenta de la Asociación de Periodistas de Guatemala (APG) Por: Claudia Mendez Villaseño
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Como nuevos directivos de la APG, ¿cuáles son las iniciativas que impulsarán en este periodo y los temas a los que dedicarán mayor atención?

– Decidimos posicionar los temas de interés para los periodistas, la defensa acérrima de la libertad de expresión y libertad de prensa, objetivos de los fundadores de la entidad. También queremos estar muy de cerca con los periodistas y conocer cuáles son los riesgos y peligros que enfrentan y sus demandas en el tema de seguridad, de manera que podamos colaborar con ellos. Además, buscamos afianzar relaciones con otras entidades de prensa y las alianzas necesarias que deben existir entre el gremio, porque somos parte de un grupo de profesionales que enfrentamos similares problemas.

¿Les han expresado alguna propuesta?

– Si la demanda hacia quienes están obligados a defendernos o a garantizar un ambiente idóneo para el ejercicio periodístico se plantea en conjunto, tendrá mayor fuerza. Asimismo, como lo mandan los estatutos de la APG, tenemos un programa de superación profesional para los periodistas.

¿La APG apoyará a periodistas aun cuando no sean agremiados?

– Sí. La intención de acercarnos más a los reporteros y a los medios de comunicación es fundamental para intercambiar y dar a conocer qué es lo que podemos hacer y contribuir. No importa si los reporteros no son miembros de la APG, nosotros como entidad de Prensa y con una comisión específica de Libertad de Prensa, siempre estamos pendientes de cuáles son los peligros, qué periodistas están siendo agredidos y alzamos nuestra voz y exigimos a las autoridades la seguridad del agredido, en primer lugar, y la investigación de los casos porque estamos cerca de la Unidad Fiscal de Delitos contra Periodistas para eso.

¿Cómo analizan la situación de los trabajadores de la prensa en el país, son más vulnerables, corren mayor peligro?

– En 2015, hubo un incremento de agresiones en contra de periodistas a nivel nacional. Nosotros tenemos documentados 110 casos, la Fiscalía tiene más, porque allí llegan otras denuncias, no solo con relación al ejercicio periodístico. Pese a que el año pasado en la capital se dieron la mayoría de casos, es en el área rural donde el peligro se acrecienta. Prueba de ello es que los últimos asesinatos de periodistas ocurrieron en los departamentos, tres en Suchitepéquez, por ejemplo. Creo que el ambiente no es propicio para la labor periodística en general porque, los supuestos agresores en muchos casos son agentes estatales o vinculados al Estado, la Policía, las autoridades locales (alcaldes, gobernadores, sus guardaespaldas), pero desafortunadamente también la población civil.

¿Por qué cree que los pobladores toman ese tipo de conducta hacia los periodistas, son manipulados, están desinformados o se dejó de respetar la labor de la prensa en la provincia?

– Es un poco de todo. Pero sí hay una incomprensión hacia el trabajo de los periodistas en relación con reportar hechos que muchas veces la gente no quisiera que se ventilaran públicamente. Pero, también, y con toda franqueza, quiero decir que como periodistas debemos actuar con ética y responsabilidad para evitar colocarnos en situación de vulnerabilidad. En algunos casos, no en todos, si usted violenta la escena del crimen, comete una infracción. O si usted quiere tomar una foto muy cerca de una víctima, los familiares van a reaccionar. A nadie le gusta que un desconocido refleje un hecho dramático de sus seres queridos. Eso es lo que tenemos que comprender como periodistas profesionales.

¿Se valora poco el trabajo de la prensa?

– Se le da muy poco valor y además hay un desconocimiento de la protección constitucional de la Libertad de Emisión del Pensamiento, de Expresión y de Prensa. Todo esto se conjuga para que ni autoridades ni población reconozcan y valoren el trabajo de los periodistas. Muchas veces, cuando hay errores de parte de profesionales de la información, esto provoca una reacción adversa de la población. Entonces se generaliza, “los periodistas son mentirosos”, por eso debemos ser muy cuidadosos con documentar de manera adecuada y regirnos a la ética y a la técnica periodística. Somos profesionales, no somos blogueros, sino periodistas apegados a las técnicas del buen periodismo.

¿Existen mecanismos para la defensa y protección de periodistas?

– Hay una instancia de análisis de patrones de ataques a periodistas que incluye a las tres instituciones del Estado vinculadas al tema que son el Ministerio Público, el de Gobernación, la Comisión Presidencial Coordinadora de la Política del Ejecutivo en materia de Derechos Humanos (Copredeh). Están los fiscales, los investigadores asignados a los casos, los auxiliares fiscales y estamos sentadas algunas entidades de la sociedad civil, sindicalistas, operadores de justicia y defensores de derechos humanos. Este podría ser un mecanismo. También hay un número telefónico al que el periodista puede llamar, 1543, para que se active un protocolo de reacción inmediata para defensores de derechos humanos. Pero, creo que habría que integrar y crear un mecanismo específico que tome en cuenta los riesgos a los que estamos sometidos los periodistas y este escenario difícil en que efectuamos el trabajo.

¿Existe esta iniciativa?

– La presentamos en 2012, hicimos la propuesta y el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas la ha recomendado a los Estados por el incremento de las agresiones y asesinatos de periodistas. Estamos muy a tiempo para hacer un relanzamiento de un proceso que fue viciado, pero del que nosotros nos hemos apropiado y queremos que se escuchen las voces diversas de trabajadores de la prensa.

¿En qué fase va este proceso?

– Ahora analizamos un documento y estamos pidiendo los aportes de los periodistas, de los medios y los gremios para presentar una contrapropuesta, en que cambien los actores. Que seamos los periodistas quienes digamos este es el escenario, este es el análisis del estado de la situación, estos son los riesgos, los supuestos agresores, las demandas y lo que pensamos que el Estado puede hacer con miras a minimizar los riesgos y hacer más eficientes las obligaciones que tiene de prevención, protección e investigación y juzgamiento de quienes violentan la ley.


“En el caso del periodista de Cobán, Edín Maas, su hermano fue asesinado, su otro hermano sufrió un ataque, él fue atacado dos veces, este es el tercero. Allí hay un patrón que hay que analizar”.

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