Lunes 14 DE Octubre DE 2019
Nación

Maldonado Aguirre sintió “pena” por Otto Pérez Molina al saber que lo encarcelaban

Presidente de transición dice que al asumir el cargo “nada” le sorprendió, a raíz del descontento generalizado ante la evidente desatención en satisfacer las necesidades del pueblo.

Fecha de publicación: 04-11-15
Por: Tulio Juárez

“Quiero ser recordado por mi buena voluntad y la buena fe con la que he gobernado”, ha afirmado esta mañana el presidente Alejandro Baltazar Maldonado Aguirre, quien admite haber sentido “pena” por Otto Pérez Molina –al saber que lo llevaban a la cárcel– “por enfrentar una situación amarga… todos los que pasan esa situación tienen un calvario personal”. Sin embargo, desde ese día –3 de septiembre– no lo ha visto ni comunicado con él.

Con 79 años de edad y las últimas dos décadas como constitucionalista, el exmagistrado y expresidente de la Corte de Constitucionalidad (CC) fue entrevistado hoy en la Casa Presidencial por los periodistas Luis Felipe Valenzuela y Marielos Monzón, del segmento A Primera Hora, de la radiocadena Emisoras Unidas de Guatemala, en una charla que versó sobre variados tópicos de interés nacional.

Obviamente uno de lo temas fue el relacionado con su ascenso al poder Ejecutivo, así como la crisis política e institucional que se abrió a partir del 16 de abril con el descubrimiento de La Línea en la SAT y que involucraba a altos funcionarios del Estado, los casos de corrupción también descubiertos por el Ministerio Público y la CICIG que derivaron en la falta de confianza al gobierno anterior, el caos presupuestario, prioridades de su corto mandato, etcétera.

Maldonado Aguirre dijo que –en plena crisis por la renuncia de Roxana Baldetti al cargo (el 8 de mayo) y siendo él magistrado de la CC– fue el diputado Pablo Duarte quien le telefoneó para preguntarle si estaba en condiciones de formar parte de la terna para Vicepresidente. “Yo dije que sí, pero se me olvidó preguntarle a mi esposa…”, agregó entre risas, reconociendo además que se ilusionó por esa propuesta.

Aseguró que para integrarlo a la nómina que enviaría al Congreso, el entonces mandatario en ningún momento le impuso condiciones ni le solicitó privilegiar a su partido (Patriota). A su juicio, el proceso de descomposición política en el país comenzó muchos años atrás y de manera paulatina, pero que los acontecimientos suscitados en este 2015 lo han transformado, así como la forma de ver y hacer política.

El actual jefe del Ejecutivo recordó también que luego del 9 de mayo cuando se le eligió, tras su juramentación, nadie le entregó el cargo debido a que obviamente Baldetti “ya no estaba”, pero de inmediato se organizó con un pequeño grupo de personas (amigos suyos) encontrando, por ejemplo, que “en la Vicepresidencia había muchas deficiencias desatendidas y, sin embargo, se daban prioridades a programas sin razonabilidad”.

Por lo consiguiente, no le “sorprendió nada” la falta de atención gubernamental a las principales necesidades de los guatemaltecos y que condujo a la sublevación popular atizada por el descontento generalizado, la desconfianza hacia la entonces pareja presidencial por las continuas denuncias de corrupción, el abandono de hospitales y escuelas públicas, la falta de alimentos para familias pobres, entre otros tantos factores.

Maldonado citó el caso de los millones de quetzales destinados “al rescate” de Amatitlán, proyecto en el que estuvo y está implicada Baldetti: “No era correcto que con escuelas cayéndose, se tirara dinero en agua mágica para el lago”, aparte de que no existían elementos positivos para llevar a cabo ese proyecto, opinó en la entrevista de hoy con A Primera Hora.

El actual mandatario recordó que siendo Vicepresidente se encontraba en gira de trabajo por Retalhuleu cuando fue enterado de la “noticia dramática”: el Ministerio Público y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) habían formalizado la denuncia en contra de Pérez Molina –acusándolo de corrupción en el caso La Línea de defraudación aduanera, que hoy día lo tiene en prisión preventiva en el cuartel de Matamoros–.

El martes 1 de septiembre el Congreso lo despojó de la inmunidad que el cargo le otorgaba y, al día siguiente, la CC rechazó los últimos recursos de amparo planteados por la defensa. Entonces, Otto Pérez firmó esa misma noche su renuncia a la Presidencia de la República y la envió al Legislativo, que el 3 conoció del asunto, la aceptó y convocó a Maldonado para juramentarlo como gobernante –que el 14 de enero completará el periodo constitucional–.

Ese mismo jueves, el general retirado se presentó ante el juez B de Mayor Riesgo Miguel Ángel Gálvez Aguilar, contralor del expediente, quien previo a ligarlo a proceso lo remitió a Matamoros. Fue a raíz de esto que Maldonado Aguirre sintió “pena por él, por enfrentar una situación amarga… todos los que pasan esa situación tienen un calvario personal”. Asimismo, hoy citó que una vez el general le dijo: “Si alguna vez tengo que dejar la Presidencia, lo haré con confianza que la dejo en una persona honorable”.

(Ampliaremos)