Sábado 24 DE Agosto DE 2019
Nación

De El Cambray II al albergue municipal

Unas 130 personas afectadas por la tragedia del jueves último comparten espacio en el sitio habilitado detrás de la Municipalidad de Santa Catarina Pinula.

Fecha de publicación: 05-10-15
Un grupo de socorristas mexicanos trabajó ayer arduamente en el área de desastre, en la foto, se observa el momento cuando trasladan un cuerpo.
Por: Carmen Quintela cquintela@elperiodico.com.gt

Cuando oscurece en Santa Catarina Pinula, comienza un lento éxodo de los huérfanos de El Cambray II hacia el albergue municipal. Después de horas de espera, tratarán de conciliar el sueño para mañana esperar los resultados de la búsqueda de familiares y amigos.

A las 18:30 horas, de ayer, 72 horas después de la catástrofe, unos 130 catres colocados por la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) se alistan en seis filas. Sobre los mismos, se extienden ponchos, bolsas con ropa, juguetes, y algunas personas vencidas por el sueño.

Al comienzo de la tercera noche de luto en el albergue los niños juegan y los adultos oran, algunos con la esperanza destrozada por las horas que han pasado sin encontrar a sus familiares.

Matilde Raymundo, de 26 años, es una de estas personas. Cuando el sonido de niños, charlas y llantos inunda el lugar, ella se sienta en silencio, come con lentitud un pan de manteca que apenas consigue pasar por su garganta.

Matilde todavía no cree la suerte que tuvo el jueves por la noche. Ella vivía en su casa con su esposo y sus seis hijos de entre un mes y 17 años. A dos viviendas se encontraba la de sus cuñados, que dormían cuando sucedió el derrumbe. Anoche todavía estaban sepultados. “Nuestra casa quedó medio cubierta”, recuerda, “yo agarré a los niños y los saqué de ahí. Los saqué a un lugar seguro. Si no salimos, ahí nos hubiéramos quedado también”, dice con la mirada perdida.

Su esposo continuaba al anochecer en El Cambray II, trataba de identificar a su hermana, su cuñado y sus tres sobrinos. “Ayer no llegó a dormir”, agrega Matilde, “quiere encontrarlos, quiere ver los cuerpos”.

A unos 20 catres de Matilde descansa con su hija y su nuera, María Elena de Cifuentes, de 34 años. María Elena perdió a nueve de sus familiares: su mamá, tres de sus hijos, cuatro sobrinos y su cuñado. “Solo encontramos tres cuerpos”, lamenta. En el albergue dormirán ella, su esposo e hijos y su demás familia. Juntos suman 19.

Un niño ajeno a la actividad en el refugio juega con pompas de jabón.

Un niño ajeno a la actividad en el refugio juega con pompas de jabón.

El después de la catástrofe

Cuando se le pregunta a los afectados qué harán y dónde vivirán después de lo ocurrido, muchos se encogen de hombros.

Marta Alicia Martínez, de 42 años, vivía hasta el jueves por la noche a 40 casas del derrumbe con su esposo, su suegra de 82 años y sus hijos, de 14, 15 y 23 años. Cuando escucharon el estruendo, salieron corriendo.

“Fue una cosa espantosa, en un segundo pasó todo”, lamenta y asegura que la responsabilidad es ahora del Alcalde: “Queremos que nos dé un terrenito, no pedimos mucho, solo un sitio donde poder vivir”. Marta y su mamá hacen memoria: en los 42 años que llevaban viviendo en El Cambray II, ningún jefe edil se les acercó a ofrecerles ayuda. “El que estaba antes (Tono Coro) nunca nos dijo nada, ni fue a ver cómo vivíamos, nada”, repite.

Eduardo Reyes, de 40 años, que se encuentra con sus hermanos y sobrinos en el albergue, vivía a unos 20 metros de las casas que quedaron enterradas. Asegura que ahora tratará de seguir adelante con su esposa y sus hijos. En cuanto pueda alquilará algún lugar, ya que asegura que no espera gran ayuda del Gobierno.

Según Carlos Valiente de la Conred, las personas que duermen en el albergue se quedarán allí el tiempo que sea necesario. Indica que gestionan viviendas para los afectados, pero reconoce que todavía no hay una decisión tomada.

Cómo ayudar

El Banco Agromercantil de Guatemala (BAM) facilitó una cuenta bancaria para que las personas que deseen colaborar realicen depósitos monetarios.

El número de la misma es  30-2010102-0. La Municipalidad de Santa Catarina Pinula analiza qué donativos son más urgentes para hacer un llamado a aquellos que quieran apoyar como materiales de construcción para ayudar a las familias afectadas. También se necesita cloro, pañales, desifectantes,  toallas para trapear, escobas y artículos de limpieza.

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Familiares de víctimas reciben apoyo en un albergue ubicado en Santa Catarina Pinula.