Martes 13 DE Noviembre DE 2018
Nación

El gobierno de México envió un grupo especializado en rescate a Guatemala

Fecha de publicación: 03-10-15
Por: dpa
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El presidente guatemalteco, Alejandro Maldonado dijo que el Estado está haciendo su mejor esfuerzo por atender la emergencia, pero reconoció la falta de recursos. Explicó que la comunidad internacional ya comprometió el apoyo necesario y que se espera la ayuda del sector privado.

Varias empresas reaccionaron inmediatamente trasladando comida para los rescatistas y sobrevivientes.

La embajada de Estados Unidos expresó su solidaridad por medio de su cuenta de Twitter: “La Embajada y el pueblo de los Estados Unidos expresan sus más profundas condolencias”.

  El gobierno de México envió un grupo especializado en rescate a Guatemala, informó hoy el coordinador nacional de Protección Civil, Luis Felipe Puente.  

  “Por instrucciones del presidente Enrique Peña Nieto y coordinado por el secretario de Gobernación (ministro del Interior) Miguel Ángel Osorio Chong, se envían especialistas en rescate en apoyo a Guatemala”, escribió Puente en su cuenta en Twitter.  

En la madrugada de hoy, Peña Nieto expresó su solidaridad a Guatemala, también a través de la red social.

 

“A nombre de México, envío un mensaje de solidaridad a Guatemala, por las lamentables pérdidas humanas tras el deslave ocurrido en Cambray II”, escribió el mandatario, en tanto que a través de un comunicado la Secretaría de Relaciones Exteriores expresó sus condolencias “por las consecuencias lamentables” del derrumbe.

Ascienden el número de muertos por derrumbe

Muchas personas que viajaron desde diferentes puntos de Guatemala para saber de sus familiares que habitaban en el barrio El Cambray II, que quedó sepultado tras el derrumbe de un cerro, perdieron las esperanzas de que sean rescatados con vida, mientras el número de muertos aumentó a al menos 79 y se estiman aún cientos de desaparecidos.

Decenas de familiares de las víctimas permanecen en espera de que transcurran las horas y la maquinaria logre llegar al nivel donde quedaron unas 5 casas soterradas.

Con impotencia deben permanecer sin poder acercarse demasiado al área donde las excavadoras operan. Decenas de camiones salen y entran para cargar la tierra que se remueve en la operación.

 

 

Por su parte, las fuerzas de seguridad mantienen una estricta restricción de acceso al área. Los familiares, todos de condición humilde, reciben alimentos y bebidas que voluntarios han llevado en apoyo a los damnificados y a los 1.600 hombres que trabajan en el área.  

Con intervalos cada vez más frecuentes, los socorristas llegan cargando parigüelas metálicas con un cuerpo. ¿Hombre o mujer?, preguntan los familiares, queriendo saber si se trata de alguna de las personas que buscan.   Los cuerpos rescatados son cargados por los socorristas en las parigüelas y pasan frente a la mirada impotente de los familiares.

Posteriormente son ingresados al Centro del Comando de Incidente, donde está establecida una morgue provisional. Hasta allí ya no tienen acceso pues hay un cordón de seguridad.  

El comandante a cargo de la operación del Incidente, Sergio Cabañas, dijo en conferencia de prensa que ya no se tienen expectativas de que haya más sobrevivientes.

Explicó que en una vivienda soterrada es menor la posibilidad que si se tratara de un sismo o terremoto.  

Lilian Bocel, una mujer de 35 años, viajó durante la madrugada pues se enteró del suceso en las noticias de TV. Llegó del departamento de Sololá, y está esperando que localicen el cuerpo de su hermana, Doris, quien vivía en el lugar de la tragedia El Cambray II, en Santa Catarina Pinula, junto a sus hijos de 11,12 y 13 años.  

 

Era una madre soltera, pero perdió su trabajo. Ella trabajaba como empleada doméstica en una casa. Hacía un año que había emigrado a la capital, junto con sus dos hijos varones. Luego, en noviembre de 2014, decidió traer a su hija, cuenta Lilian.

Otros familiares esperan por el rescate del cuerpo de María Pérez Velásquez, de 35 años. Ella vivía con sus hijos, una niña de 15 años y gemelos de dos meses: Rodrigo y Sebastián. Los cuerpos de los gemelos fueron rescatados ya. Faltan los de la madre y su hija.

Wendi Pú Agustín, de 23 años, murió junto a su madre con quien vivía.

Ella era una bombero con cuatro años de servicio. Formaba parte de los Bomberos Municipales. Sus propios compañeros rescataron su cuerpo. “Ella compartió el casco y la vocación de servicio con todos nosotros. Trabajamos juntos en ayudar a mucha gente que lo necesitaba. Ahora hemos tenido que cargar su cuerpo”, expresó con mucha tristeza David Escobar a la agencia dpa.

El grupo de bomberos se reunió y oró después de entregar el cuerpo de su compañera.

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