Jueves 23 DE Noviembre DE 2017
Nación

“El Rey del Tumbe” y las extorsiones

Es el nuevo capo del narco en Guatemala. El principal aliado de los Zetas y sin duda el más sanguinario. Dueño y señor de rutas y territorios en el oriente y nororiente del país, hasta Honduras. Por su método favorito de robar droga a otros narcotraficantes, es conocido como el rey del tumbe. Se trata de Jairo Orellana Morales, de 41 años, antiguo pistolero de los Lorenzana.

Fecha de publicación: 25-07-15
Por: por: Jose Rubén Zamora*
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El comando uniformado se identificó en la garita de acceso a la colonia El Maestro 1, zona 15, cruzó hacia la izquierda y se enfiló sobre la 0 calle C hasta tomar posiciones frente al edificio Multiclínicas, marcado con el número 17-43. Ahí ejecutaron a sangre fría a varios guardaespaldas y con suma eficacia eliminaron al resto que les opuso resistencia. En total, siete custodios murieron en el ataque, pero el comando no logró su objetivo.

 

Al ingresar a los pisos del edificio en búsqueda del “blanco”, los del comando recibieron una comunicación urgente por radio: patrullas de la PNC estaban bajando por el “columpio” de la zona 15 con rumbo a donde ellos estaban, y tenían que salir inmediatamente del lugar para evitar choques. Eran las órdenes de quienes contrataron presuntamente a los Riveritas.

 

Así se salvó Jairo Orellana del último atentado mortal a eso de las 2 de la tarde del martes 22 de noviembre de 2012. Estaba pagando una afrenta muy grave: haberle tumbado 1,500 kilos de cocaína pura a una de las narcotraficantes más poderosas en el triángulo norte de Centroamérica, conocida con el apelativo de Reina del Sur, vinculada al Cartel de Sinaloa.

 

El ascenso del pistolero

 

Jairo Orellana Morales, alias el Pelón, fue reclutado desde muy joven, a finales de los años ochenta, por los grupos de pistoleros de la poderosa familia de Los Lorenzana, en Gualán, y destacó por su sangre fría para matar y por lo que un testigo describe como “tomarse a pecho los encargos”.

 

Su esfuerzo y lealtad hacia Los Lorenzana pronto fueron recompensados con la asignación de responsabilidades delicadas y cada vez más grandes. Se le encargó la logística de las drogas de la familia, que es el corazón del negocio: ver que el transporte de cocaína pase sin dificultades, hasta su comprador, cobrar el pago y entregarlo a los jefes, y finalmente, hacerse cargo de las deudas por cobrar.

 

Finca Los Cocos, La Libertad, Petén, lugar de la matanza de 27 jornaleros.

Finca Los Cocos, La Libertad, Petén, lugar de la matanza de 27 jornaleros.

 

El 25 de marzo de 2008, Los Zetas, por encargo de los grandes capos locales de ese entonces, matan a Juancho León, el poderoso narcotraficante cuyo poderío e influencia política en todo el territorio se convertía en una amenaza para las familias tradicionales del oriente, Los Lorenzana y Los Mendoza. Ese crimen marcaría el despegue de Jairo Orellana en la organización criminal. De inmediato intenta ocupar el lugar de Juancho León, pero la prudencia le hace unirse a otro narco poderoso y sanguinario, Mario Ponce, y a hacer crecer su alianza con Los Zetas. Y es solo cuando Ponce es capturado en Honduras, que asciende a capo.

 

Como muestra de lealtad con sus nuevos socios, Orellana se encarga de eliminar, en operaciones conjuntas con Los Zetas, a varios de los antiguos aliados de Juancho León, entre ellos Giovanni España, el capo de Chiquimula.

 

Ruta de sangre y fuego

 

El 23 de septiembre de 2010, los grupos armados de Jairo Orellana escenificaron una peliculesca batalla contra Esduin Jerson Javier Javier, un antiguo lugarteniente de Juancho León. A lo largo de 30 kilómetros en la ruta al Atlántico, las nutridas balaceras de fusiles de asalto y de pistolas se intercambiaban desde unos diez vehículos en marcha.

 

Es también Jairo Orellana quien organiza la sonada incursión de Los Zetas en Petén, en mayo de 2011. Con 12 vehículos blindados entra por Sayaxché y se dirige hacia el área central del departamento, subiendo hacia Sabanetas, Dolores, donde se le une el comando de Los Zetas en Poptún. Juntos entran por la calzada Mopán hacia la finca Grano de Oro, propiedad de Giovanni España.

 

Entre los vecinos de la zona ese encuentro armado es ya parte de la leyenda, por el poder de fuego de los narcos enfrentados y la crueldad con la cual asesinaron a sus oponentes. Orellana y Los Zetas lograron su propósito de sacar un gran cargamento de cocaína de la finca de España, y se marcharon.

 

Ese mayo de 2011, Orellana se esfuerza, a sangre y fuego, por posicionarse entre los nuevos capos. Parte de su grupo, junto con el Comandante Miguelillo (mexicano) y el Z 200 llevan a cabo –el 15 de mayo– la horrenda masacre de la finca Los Cocos, en La Libertad, Petén, cuando decapitan a 27 jornaleros con motosierra y con su sangre pintan amenazas contra sus competidores narcos.

 

Las pesquisas oficiales identifican a Orellana como el responsable, junto con el Comandante Lombriz, del cruel asesinato del fiscal Allan Stowlinsky Vidaurre, el 25 de mayo. El cadáver del fiscal Stowlinksy (que investigaba la estructura de Los Zetas en Cobán, Alta Verapaz) fue decapitado, desmembrado y tirado en diferentes puntos de la plaza central de Cobán.

 

Con territorios bajo su control, centenares de hombres armados bajo su mando, importantes lotes de armamento (incluyendo cohetes aire-tierra) y con una superioridad operativa que da cuenta de la eliminación de narcos competidores, Los Zetas convierten a Orellana en lugarteniente en el oriente y sur del país.

 

Ataque armado contra Esduin Javier, un antiguo lugarteniente de Juancho León, en la ruta al Atlántico.

Ataque armado contra Esduin Javier, un antiguo lugarteniente de Juancho León, en la ruta al Atlántico.

Después de la extradición de Walter el Tigre Overdick, el principal socio de Los Zetas en Cobán, Orellana tiene ya la supremacía territorial. Bajo él está la estructura de extorsiones y secuestros de Los Zetas a nivel nacional.

 

Los Lorenzana han tenido que arreglar la relación con Orellana, para evitar queLos Zetas (que ya los extorsionan) los eliminen, y en “señal de paz” les proveen droga y vehículos blindados. Jairo Orellana, que empezó como pistolero de los Lorenzana, mantiene vínculos con Julie Lorenzana, una de sus convivientes, con quien tiene una hija.

 

Orellana ha resultado un puente con el Coronel 200, comandante de Los Zetas. Julie es tía de Haroldo Lorenzana júnior, nieto de Valdemar Lorenzana, quien a sus 22 años, por la desbandada de la familia (capturas, extradiciones, etcétera) está a cargo del negocio criminal y es el autorizado del manejo de las grandes transacciones de cocaína, empleando, por cierto, propiedades de Jairo Borrayo (Bingotón Millonario), socio de Marllory Chacón, a quien Orellana le tumbó.

 

Ya se ve que en el hampa las alianzas son frágiles, y más en esta escuela de capos que se han sucedido en menos de una década: Juancho León, Mario Ponce y Jairo Orellana.

 

La característica distintiva de elPeriódico ha sido, por norma, evitar el sensacionalismo y el amarillismo. Sin embargo, a veces creemos que es necesario mostrar la barbarie con que actúan los criminales. En estas fotografías se muestra el salvaje, atroz y cruel asesinato de un fiscal de la Nación, fiel a su misión, de un buen operador de justicia, en manos de una bestia criminal que con cinismo, ausencia de escrúpulos y de humanidad, se burla de la justicia, del Estado de Guatemala y de los guatemaltecos. Por este crimen demencial ya hay dos personas sentenciadas y un proceso abierto contra varios supuestos zetas.

 

Prontuario criminal

 

Los investigadores también han elaborado una lista de crímenes presuntamente ordenados y algunos ejecutados por Orellana, entre esos hechos están:

 

> Asalto y robo de armas en el Instituto Adolfo V. Hall de Oriente.

 

> Atentado con fusiles AK 47 en la discoteca Pappas en Zacapa, saqueó el local en represalia a que los propietarios se negaron a pagar la extorsión.

 

> Asesinato de Howard Barillas en Zacapa.

 

> Asesinato de Óscar Osorio, alias Coquita, enterrado con todo y camión en Honduras.

 

> Secuestro extorsivo del hijo del alcalde de Jutiapa.

 

> Asesinato de Alberto Bardales Tobar, Luis Bardales Tobar y la sobrina de Otto Salguero.

 

> Asalto de propiedad privada en el kilómetro 184 ruta al Atlántico.

 

> Asesinato de Aymé Floridalma López de la Cruz, por negarse a pago de extorsión en Gualán.

 

> Secuestro de Kevin Raymundo en Mayuelas (la víctima sigue sin aparecer).