Lunes 17 DE Junio DE 2019
Nación

Detienen al jefe de Consulta Externa y Nefrología del IGSS

“Wali” Linares Pacheco es señalado de incumplimiento de deberes en el caso de la droguería Pisa y diálisis peritoneal a pacientes renales.

 

Fecha de publicación: 24-07-15
Por: Tulio Juárez

 

Walter Omar “Wali” Linares Pacheco, de 48 años, jefe de la Consulta Externa y de la Unidad de Nefrología del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), fue capturado hoy en la 6a. avenida y 9a. calle, zona 10, ya que la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y el Ministerio Público (MP) lo implican en el caso Pisa de Guatemala, S.A., calificado como un fraude de Q116 millones y por el que están detenidas más de 20 personas.

 

Entre los privados de libertad desde el 20 de mayo y ligados a proceso se encuentran Juan de Dios Rodríguez López y Julio Roberto Suárez Guerra, que en ese momento eran presidente y vicepresidente. También se apresó a Álvaro Dubón, gerente administrativo, al resto de la Junta Directiva, a integrantes de la Junta de Licitación que aprobó el contrato, a personeros de la compañía involucrada y a dos “negociadores” que cobraron millonarias comisiones.

 

Hoy, policías de la Subdirección General de Análisis e Información Antinarcótica (SGAIA) cumplieron la orden de aprehensión dictada por Silvia de León, jueza Primero de Instancia Penal, ya que los investigadores establecieron que Linares tuvo participación en la aprobación y aval del millonario contrato con esa firma farmacéutica de capital mexicano.

 

La CICIG y el MP también señala de fraude a Carlos Alberto Revolorio Galindo, representante legal de Pisa, pero está pendiente de arresto ya que, supuestamente, permanece en los Estados Unidos. Por el mismo delito se detuvo semanas atrás de manera preventiva a Francisco Cortez Bocaletti, jefe en el Seguro Social del Departamento de Servicios Contratados.

 

La Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala indicó este viernes en un comunicado, que Linares Pacheco dirigía la unidad a la que acudían los pacientes a solicitar diálisis peritoneal, aparte que coordinaba la prestación del servicio con Pisa, es decir que era de manera directa el responsable de mandarlos a tratamiento con el proveedor

 

De las conversaciones telefónicas entre los sindicados –y que fueron grabadas por la CICIG y el MP, con orden judicial-, se comprobó que “Wali” Linares no solo conocía las deficiencias del servicio y las insuficiencias de Pisa, sino que además aceptó y transmitió las excusas de la empresa, sin tomar las correspondientes acciones ante el inminente riesgo de afectación a los pacientes.

 

A la fecha, las entidades pesquisidoras del fraude al IGSS registran la muerte de al menos 24 enfermos renales por graves complicaciones, debido a que se les retiró de una compañia en la que marchaba adecuadamente el tratamiento y se les pasó a la droguería de origen mexicano, que no contaba con instalaciones, equipo, ni personal especializado en hemodiálisis.

 

Las investigaciones establecieron que Cortez y Linares “conocieron y permitieron las irregularidades en complicidad con el proveedor”, aparte que “ambos acordaron ocultar a los pacientes la verdadera situación que imperaba a lo interno de la institución con respecto a la adjudicación del NOG 3381625, en oprobiosa infracción a las normas legales de transparencia y probidad…”

 

La Comisión Internacional puntualizó que lo anterior “a su vez resulta ser un claro indicio de la ilicitud que rodeaba la totalidad del proceso licitatorio y, consecuentemente, la prestación misma del servicio”.

 

Sobre el representante legal de Pisa, Revolorio Galindo, indicó que  “conocía los vicios sustanciales de que adolecía el servicio ofertado por dicha empresa ya que se infringían las regulaciones sanitarias impuestas por las autoridades del Ministerio de Salud…”

 

Agrega que este personaje “conocía los vicios e irregularidades en el contrato por él suscrito, promoviendo y avalando circunstancias fraudulentas en perjuicio del IGSS y en clara amenaza a la integridad física y a la vida de los pacientes usuarios del servicio adjudicado”.