Viernes 18 DE Septiembre DE 2020
Mundo

Ejecutivo y Legislativo se enfrentan por préstamo de US$109 millones

El mandatario salvadoreño llamó a la ciudadanía a la insurrección si el Parlamento no aprueba los fondos para el Plan Control Territorial.

Fecha de publicación: 09-02-20
Por falta de quórum, el presidente del Parlamento convocó a nueva plenaria el lunes.
Por: Sputnik/diarios salvadoreños

El presidente del Parlamento de El Salvador, Mario Ponce, convocó ayer a una sesión extraordinaria del pleno Legislativo tras una serie de presiones del Ejecutivo para conseguir la aprobación de US$109 millones para financiar el Plan Control Territorial. Sin embargo, solo asistieron 28 parlamentarios del Partido Concertación Nacional (PCN), Gana, Alianza Republicana Nacionalista (Arena) y el FMLN.

“Con 28 diputados presentes no se constituye quórum, queda constancia que esta presidencia ha hecho los esfuerzos necesarios”, dijo Ponce.

La plenaria extraordinaria se realizará el lunes al mediodía, después de la sesión de la Comisión de Hacienda la Asamblea Legislativa que ha sido convocada a las 9:00 a.m. en la que los miembros deben buscar una salida a la situación que está viviendo el país.

Por la tarde Ponce había afirmado que la convocatoria tenía como objetivo quitar tensión a la situación que se vive en el país, establecer quórum y luego llamar a receso, sin abordar ningún tema, para que el lunes a primera hora se lograra aprobar el decreto Legislativo del préstamo para financiar la tercera fase del Plan Control Territorial.

El Salvador vivió una jornada de tensión después de que el presidente Nayib Bukele invocara al artículo 167 de la Constitución, para convocar a través del Consejo de Ministros a una plenaria para votar por el préstamo para el Plan Control Territorial.

Bukele afirmó que si los diputados no asistían, el pueblo podría recurrir al artículo 87 de la Carta Magna, el cual reconoce el derecho de la ciudadanía a la insurrección.

La Asamblea aprobó el viernes por 63 votos a favor, tres en contra y una abstención, un informe que declara improcedente la convocatoria lanzada por Bukele el pasado jueves, en rueda de prensa junto al embajador de EE. UU. en El Salvador, Ronald Johnson.

Los alrededores de la Asamblea permanecieron desde la mañana de ayer custodiados por efectivos del Ejército, y todos los agentes de la Policía Nacional Civil destinados a la protección de los 84 diputados fueron retirados de dichas funciones hasta nuevo aviso.

El ministro de Defensa de El Salvador, contralmirante René Francis Merino, aseguró que la Fuerza Armada servirá al pueblo con profesionalismo y será obediente a su comandante general, el Presidente de la República.

El derechista partido Arena exhortó a la Organización de los Estados Americanos (OEA) que activara la Carta Democrática Interamericana para evitar la ruptura del orden constitucional en El Salvador. 

Convocatorias vigentes
Representantes del Gobierno también brindaron conferencia de prensa para explicar que no hay crisis de gobernabilidad entre órganos del Estado. “Tenemos un punto en común que es el bienestar de la población”, dijo la comisionada para la Presidencia, Carolina Bernal. Bukele escribió en su cuenta de Twitter que la convocatoria del Consejo de Ministros y el llamado para que el “pueblo salvadoreño” se presente mañana al Congreso seguía vigente.
–La Prensa

El Plan Control Territorial

AFP

Las pandillas en El Salvador están en repliegue ante los operativos policiales y militares que los persiguen sin tregua en el marco del Plan Control Territorial  y han provocado una disminución de sus enfrentamientos y homicidios, estimaron analistas.

“Es llamativo el repliegue simultáneo que hay de varios actores de la violencia” y hay señales de que hubo “un acuerdo entre las principales pandillas”: Barrio 18, con sus facciones Sureños y Revolucionarios, y la Mara Salvatrucha (MS-13), dice Jannette Aguilar, una investigadora de la Universidad Centroamericana (UCA).

“Algo está pasando hacia adentro de las pandillas que está haciendo que estén bajando sus niveles de violencia”, manifestó Carlos Carcach, investigador de la Escuela Superior de Economía y Negocios.

El país, cuya población es de casi 6.5 millones de personas, es uno de los estados sin guerra más violentos del mundo, con un promedio anual de 35.6 homicidios por cada 100 mil habitantes en 2019. La mayoría de esas muertes fueron consecuencia de la actividad pandillera.

Pero esa cifra supone una reducción respecto a 2018, cuando se registraron 51 homicidios por cada 100 mil habitantes. Enero de 2020 terminó con 119 homicidios y se convirtió en el mes “con menos homicidios, desde la guerra civil”, aseguró Bukele. Sin embargo, el gran reto del Presidente es detener las extorsiones y que las pandillas no tengan jóvenes que reclutar.