Sábado 8 DE Agosto DE 2020
Mundo

Nicaragua endurece presión contra opositores

En las últimas dos semanas se observa una ofensiva contra miembros de la oposición que intentan organizarse y protestar pacíficamente.

Fecha de publicación: 29-11-19
Estudiantes de la Universidad Centroamericana manifestaron su apoyo a las madres de prisioneros políticos que estaban en huelga de hambre, el pasado 22 de noviembre.
Por: AFP

El gobierno de Daniel Ortega emprendió en las últimas semanas una nueva escalada de acciones para frenar el resurgimiento de protestas opositoras, según denuncias de organizaciones humanitarias y analistas, en medio de presiones de la OEA y amenazas de sanciones de Estados Unidos.

Nicaragua vivió un estallido en abril de 2018 por una reforma al Seguro Social que se transformó en un llamado de la oposición a la salida de Ortega del poder. Los choques entre manifestantes y fuerzas de seguridad que se extendieron por meses dejaron entonces 328 muertos, cientos de encarcelados y 88 mil exiliados, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

“Las últimas dos semanas han visto una ofensiva contra los miembros de la oposición que intentan organizarse pacíficamente”, denunció la Oficina de Washington para América Latina (WOLA), una organización dedicada a la promoción de los derechos humanos.

La persecución, según términos opositores, apunta contra cualquier manifestación contra el gobierno. Entre otras acciones, denuncian encarcelamiento de jóvenes que protestan con consignas antigubernamentales, cerco a templos por dar refugio a opositores y la detención de activistas por intentar proveer suministros a participantes de una huelga de hambre. A las fuerzas de seguridad se suman ataques de grupos simpatizantes del régimen, como la incursión en iglesias.

El gobierno considera que las protestas son parte de una conspiración de “golpistas” de la oposición, aliada con empresarios, la Iglesia católica y Estados Unidos.

La semana pasada, partidarios de Ortega irrumpieron en la Catedral de Managua y golpearon a dos religiosos, con el fin de interrumpir la huelga de hambre de opositores que demandaban la liberación de más de 150 presos políticos.

Poco después, 16 personas fueron detenidas y demandadas ante la justicia por intentar auxiliar con agua a mujeres en huelga de hambre en una iglesia de Masaya, mientras que otras 13 personas fueron retenidas.

Presión externa
Una comisión de alto nivel de la OEA sugirió el lunes llamar a los cancilleres americanos a una sesión extraordinaria para analizar la situación de Nicaragua. EE. UU. ha sancionado el último año a 14 funcionarios del gobierno de Ortega, incluida la vicepresidenta Murillo, por actos de corrupción y violación de los derechos humanos.

EE. UU. extendió por un año más la orden ejecutiva que declara a Nicaragua una amenaza a la seguridad.

Temor


La serie de embates coincide con los planes de la oposición de reagruparse, tras años de divisiones que han facilitado a Ortega gobernar por 12 años, y el regreso del exilio de conocidas figuras críticas del gobierno, como el periodista Carlos Fernando Chamorro. De acuerdo con el exdiplomático Hugo Rodríguez, la escalada en la “represión” responde a lo que el presidente nicaragüense ve como un avance de la oposición, a “una desesperación ante la posibilidad de que se produzca un nuevo desborde popular”. –AFP