Viernes 6 DE Diciembre DE 2019
Mundo

Cara, elitista y “angustiante”: la educación en Chile

Ha estado en el centro de los conflictos sociales que se han sucedido en Chile a lo largo de los últimos 30 años.

Fecha de publicación: 07-11-19
Un manifestante protesta contra las políticas económicas del gobierno del presidente Sebastián Piñera.
Por: AFP

Créditos equivalentes a préstamos inmobiliarios, matrículas exorbitantes y un sistema de endeudamiento organizado por el Estado: la educación ha sido el centro de los conflictos sociales que se han sucedido en Chile a lo largo de los últimos 30 años.

“Actualmente yo no sé cuánto debo, porque con los intereses debo más del monto total que costaba la carrera. Va sumando y sumando y tuve que contratar un crédito para pagar los intereses de mi primer crédito”, dijo Paulina Gómez, una periodista de 34 años

Dos semanas después del comienzo de las protestas en el país, durante una reunión ciudadana sobre el tema del endeudamiento estudiantil, los testimonios se suceden y pintan el mismo cuadro: relatos de deudas de varias decenas de miles de dólares que crecen como consecuencia de tasas de interés que asfixian a los jóvenes.

“A finales de los años noventa, los recursos del Estado eran insuficientes para los estudios, lo que generó este endeudamiento”, explica Gonzalo Muñoz, especialista en educación y profesor en la Universidad Diego Portales.

Fue en esa época en la que nació el CAE (Crédito con Aval del Estado), un dispositivo financiero que calza perfectamente con el modelo neoliberal instalado en Chile y que es el centro de la ira de los manifestantes.

Guillermo Jobia, un jurista de 24 años recientemente recibido, dijo que pagó por estudiar el equivalente a “una casa”, y eso siendo becario. “Estoy endeudado hasta 20 millones (unos US$27 mil)”.

La mayoría de los jóvenes chilenos trabaja durante su formación, pero en empleos precarios de baja remuneración en un país en el que el salario mínimo es de unos US$420.

Acceso gratuito


En 2015, durante su segundo mandato presidencial (2014-2018), Michelle Bachelet permitió a los jóvenes más pobres (el 60 por ciento más modesto) acceder gratuitamente a los estudios universitarios.