Sábado 8 DE Agosto DE 2020
Mundo

Cárceles centroamericanas hacinadas por la “justicia del encierro”: casi 135 mil detenidos

Guatemala tiene 24 mil 681 reos, El Salvador 40 mil 090 y Honduras con 21 mil 052 constituyen un grave problema istmeño y, en especial, para el Triángulo Norte.

Fecha de publicación: 16-04-19
Por: AFP

San Salvador – Los países centroamericanos, algunos golpeados por la violencia criminal, tienen una población de 134 mil 800 reclusos que desborda la capacidad carcelaria regional, por un sistema de justicia que privilegia el encierro a las medidas alternativas incluso para delitos menores.

Datos oficiales de los sistemas penitenciarios del istmo son reveladores y alarmantes para los analistas, pues la mayoría de las 125 cárceles, con infraestructura obsoleta, no se dan abasto ni permiten resocializar a los internos para que puedan incorporarse a la vida productiva al cumplir sus penas.

 

 

“Que se encierre a las personas no resuelve el problema de la crisis social que afuera de los muros de los centros penales tiene la sociedad”, advierte el coordinador del programa de justicia penal de la salvadoreña Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho (Fespad), Héctor Carrillo.

Como causas del alto nivel de encarcelamiento apunta al deterioro en las condiciones de vida de la población regional y a falta de oportunidades. En 2013, el sistema penitenciario regional sumaba 92 mil 565 presos en 114 prisiones, pero en los últimos cinco años el número se incrementó en 42 mil.

Pese a haber 11 cárceles nuevas, el problema persiste. Para el especialista costarricense Marco Feoli, el hacinamiento “en el largo plazo condena al sistema penitenciario a ser un sistema fallido, que no sirve para nada más que castigar a la gente, tenerla engavetada, y en el largo plazo se sigue gestando la violencia”.

Después de constatar la realidad carcelaria como exministro de Justicia, la conclusión de Feoli es lapidaria: “Ninguna cárcel con los niveles de hacinamiento que tenemos en estos momentos es un medio para reeducar o resocializar a alguien”.

Triángulo de violencia

Los países con más encarcelados son los del Triángulo Norte de Centroamérica, integrado por Guatemala con 24 mil 681, El Salvador con 40 mil 090 y Honduras con 21 mil 052, que en conjunto suman el 63.6 por ciento del total regional de presos. De esa suma 19 mil 840 (23.1 por ciento) son pandilleros.

Por ser una de las regiones sin guerra, pero más violentas del mundo, el Triángulo Norte registra elevados promedios de encarcelamiento: El Salvador tiene 627 presos por cada 100 mil habitantes, Honduras 216, y Guatemala 140, según la base de datos World Prison Brief.

Eso refleja su elevado nivel de criminalidad, con una tasa de homicidios en 2018 de 22.4 por cada 100 mil habitantes en Guatemala, 40 en Honduras y 51 en El Salvador, niveles considerados entre los más altos del planeta para países sin conflicto armado.

Superan de lejos el promedio mundial de 5.3 por 100 mil habitantes en 2016, según la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito. Las cifras son menores en el resto de Centroamérica: Nicaragua tiene 15 mil presos, Costa Rica 16 mil y Panamá 16 mil 680. En Belice hay 1,297.

Hacinamiento desbordado

Guatemala es el de mayor hacinamiento: 400 por ciento, y Panamá el de menos con 1.1 por ciento. Los espacios que El Salvador tenía en sus presidios a febrero de 2017 eran para 9 mil 975 internos, por lo que registraba una congestión del 373 por ciento, pero con iniciativas lo redujo a un 153 por ciento en febrero pasado.

El director de los penales salvadoreños, Marco Tulio Lima, declaró a AFP que desde 2017 se han invertido US$58 millones en infraestructura y está por completar en junio 30 mil 603 nuevos espacios. “Es la inversión más alta en toda la historia” del sistema penitenciario, que impulsó el programa “Yo Cambio” para capacitar a los internos en oficios variados.

Honduras, después de tener hacinamiento histórico de más de cien por ciento, lo redujo al 30 por ciento actual al construir nuevos recintos. El gobierno hizo frente al hacinamiento tras sufrir en febrero de 2012 la peor tragedia carcelaria de Latinoamérica, cuando en un incendio murieron calcinados 362 reos en la Penitenciaría Nacional de Comayagua.

Costa Rica, uno de los países con menor índice de violencia en el istmo, hoy se alarma por tener 37 por ciento de hacinamiento. Los analistas coinciden en que las cárceles se mantienen llenas porque los gobiernos no promueven la prevención, y ante una sociedad que demanda castigo, han privilegiado populistas planes represivos de mano dura, sumado a un sistema de justicia altamente punitivo.

El exsecretario general del Ministerio Público de Guatemala y ahora activista de derechos humanos, Mynor Melgar, atribuye la sobrepoblación a una “cultura carcelaria”. Delitos de “menor relieve” o faltas son castigados con prisión preventiva, por lo cual él propone reformas al Código Procesal Penal para buscar alternativas a la detención.