Viernes 26 DE Abril DE 2019
Mundo

Tras muerte de segundo niño migrante, autoridades fronterizas de EE. UU. piden más dinero

Felipe Gómez, de 8 años, origen guatemalteco y fallecido el 24 de diciembre, salió con su papá Agustín de pueblo indígena maya-chuj en Nentón, Huehuetenango.

Fecha de publicación: 26-12-18
Por: AFP

Washington – El servicio de vigilancia fronteriza de Estados Unidos dijo este miércoles estar desbordado por el “enorme flujo” de familias migrantes que llegan a través del límite con México y pidió al Congreso más fondos para atención sanitaria, tras la muerte de un segundo niño migrante bajo custodia.

Felipe Gómez, de 8 años y origen guatemalteco, falleció poco antes de la medianoche del 24 de diciembre tras haber presentado síntomas de una enfermedad infecto contagiosa –que no fue especificada– durante la jornada. Había salido junto a su padre Agustín de la localidad indígena maya-chuj de Nentón, en Huehuetenango, oeste del país, cerca de la frontera con México.

Kevin K. McAleenan, comisionado del servicio de vigilancia de fronteras de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés), dijo que la agencia es incapaz de gestionar la llegada de miles de personas y que sus recintos fueron construidos hace décadas, pensados para albergar a hombres que cruzaban solos la frontera.

Pedido de ayuda

“Necesitamos ayuda del Congreso. Necesitamos un presupuesto para cuidados médicos y mentales para los niños que están en nuestras instalaciones”, afirmó McAleenan a la CBS News. Espera que a final de año unos 25 mil niños migrantes estén detenidos en instalaciones estadounidenses, nivel sin precedentes.

“Es un flujo enorme, esto es muy diferente de lo que hemos visto antes”, afirmó el comisionado del CBP, y agregó que la epidemia estacional de gripe supone un desafío con respecto a la capacidad de las autoridades para velar por el bienestar de los menores.

Según información del Ministerio de Relaciones Exteriores de Guatemala, el niño y su padre fueron detenidos el 18 de diciembre tras cruzar clandestinamente la frontera hacia EE. UU. por la ciudad de El Paso, Texas. El 23 les trasladaron a la estación de Alamogordo, en el estado vecino.

El lunes 24, Felipe fue transferido a un centro hospitalario tras mostrar síntomas de enfermedad. El personal le diagnosticó resfriado común y más tarde descubrió que tenía fiebre. Dado de alta a mitad de la tarde, con recetas de ibuprofeno y amoxicilina, tuvo que volver tras presentar náuseas, vómitos y finalmente falleció poco antes de la medianoche.

Controles a todos los niños

Esta muerte se suma al fallecimiento el 8 de diciembre de la niña también guatemalteca Jakelin Caal en el hospital de El Paso, por causas todavía no esclarecidas, luego de haber sido detenida con su papá el 6 de diciembre al cruzar ilegalmente la frontera desde México.

Tras el caso de Felipe Gómez, McAleenan anunció que la agencia estaba “realizando controles médicos secundarios a todos los niños bajo el cuidado y custodia de CBP” y “revisando sus políticas con especial atención al cuidado y custodia de niños menores de 10 años”.

Citó que ese servicio estaba considerando buscar apoyo médico de otras agencias, entre ellas la Guardia Costera y el Departamento de Defensa estadounidenses. “El CBP también está coordinando con los Centros para el Control de Enfermedades el número de niños bajo custodia”, señaló.

El caso de Jakelin Caal generó indignación en Estados Unidos y una delegación de congresistas que visitó las instalaciones donde estuvo detenida denunciaron “fallos sistémicos” en el proceso y condiciones de higiene deplorables.

“Rendir cuentas”

Martin Heinrich, senador demócrata por Nuevo México, donde expiró Felipe Gómez, pide explicaciones al presidente. “Yo exijo de manera urgente que se conozcan más detalles. Pero el gobierno de Trump debe rendir cuentas por la muerte de este niño y por todas las vidas que han sido puestas en peligro con este caos intencional y con su menosprecio por la vida humana”, dijo en Twitter.

Al Green, representante por Texas a la Cámara de Representantes, y quien formó parte de la comisión a las instalaciones en que murió Jakelin Caal, se expresó contra la construcción del muro en la frontera con México: “Señor presidente, ¿cuántas vidas deben perderse antes de que reconozcamos la magnitud de esta crisis humanitaria. Un muro no va a arreglar esta tragedia humana”.

Para contener la inmigración, Trump pretende construir un muro en la frontera con México cuyo presupuesto de unos US$5 mil millones es objeto de pugna con la oposición demócrata, que ha provocado un cierre parcial del gobierno federal desde el sábado. Y prometió que no cederá hasta conseguir los fondos para levantarlo.

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