Martes 11 DE Diciembre DE 2018
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Muertes extrañas, misteriosas y con trasfondo siniestro, que presuntamente podrían ser asesinatos vinculados al escándalo de corrupción de Oderbrecht en Colombia

La muerte del contralor de la concesionaria Ruta del Sol, Jorge Enrique Pizano y del envenenamiento con cianuro de su hijo, que al regresar de España a enterrar a su padre, ingirió una gaseosa envenenada que estaba en el escritorio de su progenitor y lo mató en cuatro (4) minutos, advierten que las pruebas y evidencias documentales que dejó Jorge Enrique Pizano dejan en una situación incómoda al fiscal Néstor Humberto Martínez y al hombre más rico de Colombia.

Fecha de publicación: 16-11-18
Alejandro, el hijo de Enrique Pizano, murió envenenado con cianuro (Foto: Semana.com)
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Colombia está perpleja y asombrada: Las pruebas sobre el caso Odebrecht que dejó Jorge Enrique Pizano antes de morir comprometen a gente muy poderosa y alcanzan coimas de US$ 50 millones. En 2015, Pizano sostuvo una conversación con Néstor Humberto Martínez, en ese entonces abogado de una de las empresas que participaron en el festín de corrupción y contratos con irregularidades que obtuvo Odebrecht, llenando los bolsillos de funcionarios, políticos y multimillonarios contratistas privados del Estado colombiano.

Hoy día, Néstor Humberto Martínez, es el flamante Fiscal General de Colombia y es difícil pensar que alcanzó esa posición por coincidencia. La muerte de Alejandro Pizano por envenenamiento con cianuro ha puesto en duda las razones de la muerte de su propio padre, en momentos en los que se investiga si Pizano padre sufrió un infarto fulminante como se dijo en principio o también fue envenenado con cianuro.

El diario brasilero Folha de Sao Paulo dio cobertura a la noticia pues, como se sabe, el caso Odebrecht logró mover los cimientos del empresariado y de la política brasileña. En una nota titulada “Muertes misteriosas marcan caso de corrupción de Odebrecht en Colombia”, Folha dice: “Dos decesos en los últimos días escandalizaron a la opinión pública y otra vez arrojaron luz sobre las investigaciones sobre el escándalo Odebrecht en Colombia, donde el contratista brasileño habría pagado sobornos…”. En la nota se habla de Jorge Enrique Pizano como testigo clave para la Fiscalía y para la justicia de Estados Unidos y se señala como un misterio su muerte y la de su hijo.

Bloomberg reseñó el caso de esta manera: “Cuando apareció en la televisión colombiana el lunes por la noche, Jorge Enrique Pizano estaba muerto. Había pregrabado una entrevista, y dijo a la cámara, porque como contralor que había marcado los pagos sospechosos en un gran proyecto de infraestructura, fue objeto de un complot. Después de que Pizano muriera de lo que se suponía que era un ataque al corazón, su hijo Alejandro Pizano Ponce de León regresó de España para enterrar a su padre. Era un muchacho que no alcanzaba los 35 años, cuya esposa esperaba a su primer hijo.  En la casa de la familia en las afueras de Bogotá, donde ocurrió la muerte, Alejandro tomó un sorbo de una botella de agua que estaba en el escritorio de su padre, se enfermó violentamente y murió de camino al hospital. La causa: envenenamiento por cianuro.

Bloomberg calificó las muertes como“sumamente extrañas”; además relaciona las muertes de los Pizano –padre e hijo- con el accidente automovilístico que sufrió en Chile la fiscal del caso Oderbrecht, Amparo Cerón, y que la dejó en coma para recuperar el conocimiento semanas después.

Bloomberg asegura que Pizano tenía planeado liberar más información del caso después de abandonar Colombia y que, incluso, había planeado tener una reunión con varios periodistas colombianos.

“El extraño giro de los acontecimientos agrega preguntas a un caso que se ha transformado en un dolor de cabeza prolongado para Grupo Aval, un conglomerado financiero que posee varios de los bancos más grandes de Colombia y está controlado por Luis Carlos Sarmiento, de 85 años, cuyo patrimonio tiene un valor neto estimado de $ 11.1 mil millones, que lo hace la sexta persona latina más rica de Estados Unidos. Luis Carlos Sarmiento es dueño de instituciones bancarias muy fuertes en Guatemala. Su filial Corficolombiana tenía una participación del 33 por ciento en el proyecto Ruta del Sol II”.

The Washington Post tituló su nota publicada este miércoles como “Nuevos alegatos de que el fiscal colombiano encubrió sobornos” y empieza explicando las repercusiones que tienen las grabaciones que dejó Pizano “desde más allá de la tumba”. El artículo hace referencia de la relación de Néstor Humberto Martínez con el grupo Aval y como, después de conocer la contratación ilegal que hubo en el caso Odebrecht, terminó como Fiscal General.

En su artículo, el periódico estadounidense recoge: “El sindicato que representa a miles de trabajadores judiciales pidió el martes la renuncia de Martínez, diciendo que su aparente fracaso en denunciar la corrupción que aprendió en su práctica legal socava su credibilidad como el abanderado de las luchas de los colombianos por la justicia”.

Según El País de España: “La investigación del caso Odebrecht en Colombia se asoma al abismo de una red criminal que va más allá de los sobornos pagados por la constructora brasileña a cambio de concesiones. La muerte fulminante de un testigo clave y, al cabo de tres días, la de su hijo, envenenado, ensombrecen las indagaciones de un escándalo que se remonta a la financiación de las campañas presidenciales de 2010 y 2014”.

El caso Odebrecht Colombia, aunque ha tenido más de ochenta capturados, aún parece inconcluso. Las acusaciones que dejó Jorge Enrique Pizano para después de su muerte, arrojan luces sobre un caso que no está cerrado y que ahora tiene los ojos del mundo encima. 


La nota esta basada en un trabajo periodístico de la revista Semana de Colombia.

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