Domingo 20 DE Enero DE 2019
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Alexandria Ocasio-Cortez: Latina, izquierdista y la más joven del Congreso

La victoria de Ocasio-Cortez este martes se daba por sentada, pero no por eso deja de ser importante. Significa un impulso para la corriente más izquierdista en un partido al que el éxito de Donald Trump de hace dos años -y por ende el fracaso de Hillary Clinton- dejó desconcertado y trastocado y, además de buscarse a sí mismo, empieza ya a explorar qué posibles candidatos podrían desbancar al republicano en las presidenciales de dentro de dos años.

Fecha de publicación: 06-11-18
Por: DPA
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Latina del Bronx y con una agenda política situada a la izquierda del establishment demócrata, Alexandria Ocasio-Cortez será a partir de enero la representante más joven en el Congreso de Estados Unidos. A sus 28 años se impuso este martes en las elecciones legislativas de medio mandato frente al republicano Anthony Pappas en Nueva York, según las proyecciones.

La prensa estadounidense lleva refiriéndose a ella como la “estrella demócrata” desde que en las primarias de junio desbancó a Joseph Crowley, el cuarto demócrata por rango en la Cámara de Representantes y quien parecía llamado a suceder en ella a Nancy Pelosi, la líder del partido allí.

La victoria de Ocasio-Cortez este martes se daba por sentada, pero no por eso deja de ser importante. Significa un impulso para la corriente más izquierdista en un partido al que el éxito de Donald Trump de hace dos años -y por ende el fracaso de Hillary Clinton- dejó desconcertado y trastocado y, además de buscarse a sí mismo, empieza ya a explorar qué posibles candidatos podrían desbancar al republicano en las presidenciales de dentro de dos años.

Ocasio-Cortez, de origen puertorriqueño, ganó este martes en un distrito de mayoría hispana en el que Hillary Clinton obtuvo cuatro de cada cinco votos en 2016.

Ex camarera y educadora comunitaria, miembro del partido DSA (Democratic Socialists of America), se ha convertido en emblema de la corriente más progresista, de la que el mayor símbolo hasta ahora era el senador por Vermont Bernie Sanders, el contrincante que desafió hasta el final a Clinton en las primarias en las que fue elegida candidata presidencial.

Ocasio-Cortez fue de hecho organizadora de la campaña de Sanders. Su excesiva juventud la deja fuera de las quinielas en la búsqueda del candidato de la desnortada formación.

Pero su presencia en la Cámara de Representantes -y el espacio mediático que ocupará una vez se siente en enero en Capitol Hill- otorgará mayor visibilidad y juventud a una corriente cuyos representantes más conocidos hace tiempo que sobrepasaron la que se considera edad de jubilación: Sanders tiene 77 años y la senadora por Massachusetts Elizabeth Warren, por ejemplo, ya ha cumplido los 69. Ambos revalidaron sus puestos en el Senado en estos comicios.

Ocasio-Cortez se identifica a sí misma como “demócrata socialista” (“democratic socialist” en inglés) en un país en el que se mantiene buena parte de la retórica y la visión de la guerra fría contra el comunismo. El “socialist” del concepto pesa más que el “democratic” y a día de hoy, definirse como lo hace ella, es algo transgresor o peligroso, según el lado del espectro desde el que se analice.

Aunque en el partido DSA se puede encontrar de todo -también personas que defienden que los trabajadores sean los dueños de los medios de producción-, lo cierto es que los que tienen una visibilidad política como Ocasio-Cortez o Sanders (que se define como uno aunque no pertenece a la formación) serían situados en Europa en el ámbito de la socialdemocracia.

Ocasio-Cortez, por ejemplo, defiende como Sanders una sanidad para todos, al estilo de la europea. En otros lugares, la reivindicación podría parecer baladí, pero no lo es en el único país occidental que carece de sanidad pública universal y donde ahora hay republicanos que persiguen una reforma que, entre otras cosas, permitiría a las aseguradoras rechazar a los ciudadanos con precondiciones existentes -es decir, con enfermedades previas-, algo que en su día impidió Barack Obama con su reforma sanitaria.

La victoria de Ocasio-Cortez es también una prueba de que las mujeres se están abriendo finalmente un espacio claro en la arena política estadounidense.

A estas elecciones concurrió un número récord de candidatas, en su inmensa mayoría demócratas e impulsadas muchas por un sentimiento de resistencia tras la victoria de Trump, según aseguran analistas que han estudiado el fenómeno.

“Se supone que las mujeres como yo no se presentan a cargos públicos”, decía la joven de origen puertorriqueño en el video que protagonizó su campaña en las primarias. No han pasado seis meses de aquello y acaba de hacerse con un escaño en Washington.

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