Viernes 18 DE Octubre DE 2019
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AMLO lleva a consulta popular la mayor obra aeroportuaria de México

Será un referendo informal ya que no reúne los requisitos de ley. Sin embargo, López Obrador ha dicho que el resultado de la consulta será vinculante y aseguró que respetará la decisión ciudadana, a pesar de su rechazo personal a la actual obra.

 

Fecha de publicación: 25-10-18
Imagen del 21 de julio de 2018 muestra una vista aérea de las obras de construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, en Texcoco, Estado de México. Pedro Pardo / AFP
Por: DPA

El centro-izquierdista Andrés Manuel López Obrador, que asumirá el 1 de diciembre como presidente de México, pondrá en marcha desde este jueves su idea de “democracia participativa” con una consulta popular sobre el futuro del nuevo Aeropuerto Internacional de Ciudad de México.

El ejercicio de cuatro días, de jueves a domingo, definirá si continúa la actual obra de US$13.300 millardos en Texcoco, el mayor proyecto de infraestructura del Gobierno saliente, o se la sustituye por un proyecto más modesto en la base militar de Santa Lucía.

Será un referendo informal ya que no reúne los requisitos de ley. Sin embargo, López Obrador ha dicho que el resultado de la consulta será vinculante y aseguró que respetará la decisión ciudadana, a pesar de su rechazo personal a la actual obra.

La consulta se hará por dos vías. Habrá una votación con papeletas en lugares públicos, además de una encuesta domiciliaria representativa a nivel nacional, como complemento. “Dada la saturación del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, ¿cuál opción piensa usted que sea mejor para el país?”, se pregunta en las papeletas.

La primera posibilidad es modernizar el actual aeropuerto y construir dos pistas alternas en la base de Santa Lucía, a 40 kilómetros de la actual terminal aérea. Es la opción que prefiere el equipo de López Obrador, aunque hay dictámenes técnicos encontrados sobre la viabilidad de que los dos sitios operen de manera simultánea.

La segunda opción es continuar con la construcción del nuevo aeropuerto en Texcoco, cerca del actual, en el noreste de la ciudad. La obra tiene un avance físico de un 21 por ciento y global de un 35 por ciento, si se incluyen los estudios y planes maestros. Esa obra obliga necesariamente a cerrar el actual aeropuerto y la base de Santa Lucía.

“No quiero dejar de ser imparcial, pero si me lo permiten, esta vez: si se hacen dos pistas en Santa Lucía hay un ahorro de 100.000 millones (unos US$5.400 millardos)”, dijo esta semana López Obrador.

Para la votación se instalarán 1.073 mesas en 538 municipios y habrá 1,5 millones de boletas disponibles, un número muy lejano a los 89 millones de electores que conforman el padrón nacional.

El secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Miguel Ángel Gurría, dijo que “los ojos del mundo están puestos en la gestión, ejecución y exitosa conclusión de este megaproyecto”.

“México no puede fallar, porque pondría en riesgo su atractivo y su prestigio como plataforma de inversiones”, afirmó Gurría, cuya organización ha elaborado informes sobre los avances de la actual obra.

Entre los que participan en la construcción del nuevo aeropuerto está el multimillonario Carlos Slim. El diseño es obra del arquitecto británico Norman Foster, junto con el mexicano Fernando Romero, yerno de Slim.

Pero López Obrador aseguró que, sea cual fuere el resultado de la consulta, las inversiones ya comprometidas estarán garantizadas. El mayor partido de oposición, el conservador Acción Nacional (PAN), calificó el ejercicio de una “payasada”.

“Queremos decir con toda claridad que la consulta que se ha propuesto nos parece, verdaderamente, una auténtica burla”, criticó Marcelo Torres Cofiño, presidente del PAN. “Es una payasada lo que está haciendo. De verdad que, si se trata de ocurrencias, mejor que le organicen un concurso de estos de talento”.

En los últimos meses muchas voces se pronunciaron sobre el aeropuerto y se presentaron numerosos estudios técnicos, sobre todo en defensa del actual proyecto.

Colegios de ingenieros, cúpulas empresariales y funcionarios del Gobierno saliente de Enrique Peña Nieto afirman que la actual obra es la que tiene más proyección a largo plazo, mientras que líderes ambientales y comunitarios de la zona de Texcoco, sobre todo, rechazan esa opción.

“Nos vamos a entender con las empresas contratistas. Además, no son muchas las que están trabajando en el Lago de Texcoco, son como cinco grandes empresas”, dijo López Obrador, al rechazar que pueda haber turbulencias en los mercados.

“Voy a hablar con los empresarios para garantizarles que van a seguir vigentes sus contratos. Que si se decide, por ejemplo, por Santa Lucía, pues la misma obra que tienen ahora asignada en Texcoco la van a hacer nada más que en Santa Lucía”, aseguró.

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