Sábado 17 DE Noviembre DE 2018
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Paul Manafort, de encabezar la campaña de Trump a la cárcel

Paul Manafort estaba en la cima, ganando decenas de millones de dólares como el asesor estratégico de políticos prorrusos en Ucrania.

Fecha de publicación: 21-08-18
Imagen de archivo de Paul Manafort, en Washington. FOTO: AFP/MANDEL NGAN Por: AFP
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Pero el consultor político republicano comenzó a ganar dinero tan rápido como lo estaba despilfarrando. 

Manafort gastó millones de dólares en casas y autos de lujo, un millón en alfombras antiguas y otro en ropa, con trajes de primera calidad y una chaqueta de pitón de 18.500 dólares.

Y justo cuando sus lujosos gustos comenzaron a exprimirlo financieramente y la cartera ucraniana comenzó a secarse, Manafort consiguió un puesto como jefe de la campaña presidencial de Donald Trump.

Pero lo que debería haber sido un trabajo soñado, terminó siendo su ruina, pues a la postre desencadenó el proceso que llevó a la condena del hombre de 69 años ante un tribunal federal el martes, por ocho cargos fraude fiscal y bancario.

En teoría, Manafort podría pasar el resto de su vida en la cárcel, aunque un experto legal contactado por la AFP, predijo que sería condenado a menos de una década.

Trump se vio obligado a despedirlo apenas tres meses después de contratarlo como jefe de su campaña debido a sus negocios con Ucrania. Las irregularidades financieras de Manafort fueron descubiertas por el fiscal especial Robert Mueller en el marco de su investigación sobre la interferencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016.

Fue una caída brutal para un experto político que, además de colaborar con Trump, trabajó en las campañas de los republicanos Gerald Ford, Ronald Reagan, George H.W. Bush y Bob Dole.

– Familia política –

Paul John Manafort Jr. nació el 1 de abril de 1949 en New Britain, Connecticut. La política siempre fue parte de su familia e incluso su padre fue una vez alcalde de su ciudad natal.

Obtuvo una licenciatura en derecho de la Universidad de Georgetown, luego se unió a un estudio de abogados y finalmente a una firma dedicada al lobby conocida como Black, Manafort, Stone y Kelly.

El “Stone” era por Roger Stone, quien luego estaría entre quienes reclutaron a Manafort para unirse al equipo de Trump.

Después de hacerse un nombre en la política nacional, Manafort llevó su talento hacia la lucrativa práctica de cabildear en favor de cuestionados líderes extranjeros, como el dictador filipino Ferdinand Marcos, Mohamed Siad Barre de Somalia y Jonas Savimbi de Angola.

Pero fue su trabajo para Viktor Yanukovych, quien se desempeñó como presidente de Ucrania entre 2010 y 2014 y huyó a Rusia en medio de acusaciones de corrupción, lo que lo metió en problemas.

Durante su juicio, los fiscales detallaron que se depositaron más de 75 millones en moneda ucraniana en sus cuentas bancarias fuera del país, la mayoría de las cuales con sede en Chipre y administradas por un abogado chipriota mencionado en el tribunal como “Dr.K”.

El martes, Manafort fue declarado culpable en ocho de los 18 cargos que enfrentaba: cinco por declaraciones falsas de impuestos, dos por fraude bancario y uno por no informar cuentas bancarias y financieras en el extranjero.

Pero el jurado compuesto por seis hombres y seis mujeres no pudo llegar a un veredicto en los 10 cargos restantes, lo que llevó al juez T.S. Ellis declarar una anulación parcial del juicio.

– “Muy buena persona” –

Además de llevarlo a la cárcel, la conexión ucraniana fue la razón por la que Manafort fue despedido de la campaña de Trump el 19 de agosto de 2016, luego de que investigadores del nuevo gobierno ucraniano revelaran archivos mostrando pagos secretos en efectivo de Yanukovych a Manafort por un valor de 12,7 millones de dólares.

“Paul es un verdadero profesional y le deseo el mayor éxito”, dijo Trump en su momento.

Desde entonces, el presidente de Estados Unidos ha minimizado la contribución de Manafort a su campaña, pero lo ha defendido.

Trump, que lo calilficó de “muy buena persona”, expresó pesar después del veredicto: “es algo muy triste lo que sucedió, esto no tiene nada que ver con la colusión rusa”, dijo a periodistas.

Si bien los cargos contra Manafort no estaban relacionados con su trabajo con Trump, fue una de las personas que asistieron, el 9 de junio, a una reunión en la Torre Trump con una abogada vinculada al Kremlin que ofrecía información perjudicial sobre la aspirante demócrata Hillary Clinton.

Los expertos legales creen que Manafort -al ir a juicio y negarse a acordar con la Mueller- podría estar esperando un indulto presidencial.

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