Martes 23 DE Julio DE 2019
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López Obrador llama a desterrar tabúes para pacificar a México

López Obrador, de 64 años, propuso en su campaña una posible amnistía para ciertos delincuentes y dijo que dará apoyos económicos a jóvenes para sacarlos de las garras de la delincuencia con la consigna de “becarios sí, sicarios no”.

Fecha de publicación: 07-08-18

Desde una de las ciudades mexicanas más golpeadas por la inseguridad, el próximo presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, inauguró este martes en Ciudad Juárez una serie de foros para buscar salidas de la violencia y llamó a desterrar los tabúes. “No debe haber tabú, no debemos autocensurarnos”, dijo en su discurso ante familiares de víctimas e integrantes de la sociedad civil.

“¡Quiero justicia para mi hija!” y “¡Presentación con vida (de desaparecidos) y castigo a los culpables!” fueron algunas de las frases que retumbaron con furia y con tristeza en el auditorio de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.

“Sé que aquí hay sed de justicia (…) Diariamente están siendo asesinados, pierden la vida 80 mexicanos”, enfatizó en su discurso López Obrador.

El objetivo de la veintena de foros que concluirán el 24 de octubre en la capital es “ilustrar el panorama de la victimización por región y por tipo de delito, lo cual servirá para identificar indicadores de los mismos”, expone un documento elaborado por el futuro equipo de seguridad de López Obrador, que asumirá a la presidencia el 1 de diciembre.

Familiares de la víctimas de la violencia hablan con el presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador durante el foro “Por la Paz y la Reconciliación Nacional” en Ciudad Juárez. HERIKA MARTINEZ / AFP

La idea es elaborar “entre todos el plan que garantice la paz y la tranquilidad en el país”, dijo el futuro mandatario mientras los gritos y consignas de algunos asistentes no cesaban.

Para López Obrador la corrupción es el principal problema del país y sus consecuencias más graves son la desigualdad, la pobreza y la violencia.

El presidente electo de izquierda ha esbozado algunos puntos de lo que será su estrategia para combatir la violencia que, según cifras oficiales, ha dejado más 200.000 asesinatos desde 2006, cuando inició la ofensiva militarizada contra el narcotráfico. Los asesinatos se dispararon cuando el entonces presidente Felipe Calderón desplegó miles de policías y militares para combatir a los cárteles de las drogas y grupos del crimen organizado.

Antes y después del discurso de inauguración se le acercaron a López Obrador en el estrado varias personas con sus pedidos. Desde el público se escucharon gritos de “¡Ni uno más!”.

Un hombre subió al escenario con un cartel en la espalda con la foto de su hija Esmeralda Castillo Rincón, una joven desaparecida en 2009 a los 14 años, cuyos restos se encontraron en 2015 en un arroyo. “No me olviden, falto yo”, decía el mensaje.

La futura ministra de Gobernación (Interior) Olga Sánchez Cordero ha señalado que el nuevo Gobierno podría impulsar la legalización del cultivo de marihuana y amapola, esta última con fines médicos, como una de las estrategias.

El año pasado hubo un récord de unos 30.000 homicidios, además de que en todo el país hay unos 35.000 desaparecidos, la mayoría jóvenes.  AFP PHOTO / RASHIDE FRIAS

Argentina, Perú y Guatemala, ejemplos a seguir


El esbozo de lo que será la política de López Obrador para enfrentar la violencia parece “un buen comienzo”, comenta, el politólogo Daniel Vázquez, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y académico de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO).

“La guerra no puede ser la forma de acabar con el crimen organizado (…) no se puede hacer a través de la marina o del ejército en las calles, no se puede hacer a través de ejecuciones extrajudiciales”, expone.

El académico consideró que la estrategia de López Obrador marca un enfoque distinto, al reconocer que la violencia no se solucionará con “mecanismos convencionales, tendremos que ir a mecanismos extraordinarios como una comisión de la verdad, como la ley de amnistía”.

México pude seguir el aprendizaje que dejaron las comisiones de la verdad de Argentina, Perú y Guatemala, pero “necesitamos una clase política que esté decidida a llegar a la verdad”, indicó.

Para el activista Fabián Sánchez, abogado en derechos humanos y justicia transicional, la comisión de la verdad tiene que ser nacional y no constituirse en varias regionales, como lo ha propuesto la futura secretaria de Gobernación (interior), Olga Sánchez.

 

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