Martes 13 DE Noviembre DE 2018
Mundo

Trump firma orden que frena la separación de familias migrantes

Los 2 mil 300 menores de edad ya apartados de sus padres no se reagruparán de forma inmediata.

Fecha de publicación: 20-06-18
El vicepresidente Mike Pence acompaña al mandatario, quien firmó la orden ejecutiva en la Oficina Oval, en la Casa Blanca, en Washington. Por: EL PAÍS/DPA
Más noticias que te pueden interesar

La ola de protestas, dentro y fuera de Estados Unidos, por la separación de niños y familias migrantes sin papeles forzó a Donald Trump a dar marcha atrás en esta política. El Presidente firmó ayer una orden ejecutiva que ponga fin a una práctica que ha causado estupor entre los propios republicanos, provocado la condena del papa, la reprobación de Naciones Unidas y el rechazo de otros gobiernos, como el de Reino Unido. Trump ha explotado electoralmente el discurso antiinmigración con éxito y sin contemplaciones hasta ahora, pero el golpe a la infancia ha roto finalmente una costura.

“Mantenemos a las familias juntas, pero a la vez mantenemos la frontera fuerte”, proclamó Trump al rubricar la orden ejecutiva en el Despacho Oval, acompañado por el vicepresidente, Mike Pence, y la secretaria de Seguridad Nacional, Kirtsjen Nielsen. “Creo que cualquiera con un corazón podría actuar de la misma manera”, agregó, y señaló que su hija Ivanka y su esposa Melania tenían sentimientos “muy fuertes” sobre el tema.

“No nos gusta ver a familias separadas, pero a la vez no nos gusta ver entrar ilegalmente a gente”, dijo.

Se trata de una rectificación explícita del Presidente de EE. UU., quien siempre saca pecho por su dureza negociadora y había tomado el drama de los niños sin papeles como moneda de cambio para lograr una legislación migratoria más dura. Aun así, mantiene el brazo de hierro porque la orden busca acelerar juicios y eliminar los plazos que limitan la detención de menores. Los aproximadamente 2 mil 300 niños ya separados, además, no se reagruparán con sus familias de forma inmediata mientras se resuelven sus procesos penales.

 

EE.UU. ha empezado a separar desde abril de forma generalizada a las familias que intentan entrar ilegalmente, después de un cambio de criterio de la fiscalía.

Bajo una nueva doctrina de “tolerancia cero”, todo inmigrante indocumentado se considera un delincuente y se le procesa judicialmente como tal, aunque no tenga antecedentes penales, por eso los niños no pueden seguir junto a ellos y son separados.

La crisis estalló en la opinión pública en los últimos días, cuando se hizo público que en el lapso de apenas seis semanas, entre el 19 de abril y 6 de junio, la Administración había separado a unos 2 mil niños, a veces bebés, de sus progenitores o familiares adultos.

Rechazo y justificación

La repulsa a esta situación fue creciendo hasta lograr algo tan improbable como que Donald Trump, el magnate que alardea de negociar con dureza y ganar cualquier pulso, haya dado marcha atrás y decidido mantener a las familias juntas, aunque sigan los cargos criminales para cualquier “sin papeles”.

Han hecho falta imágenes de hileras de niños entre tiendas de campaña y grabaciones de sus llantos dando la vuelta al mundo.

“El dilema es que si eres débil tu país se va a ver abrumado con gente, si eres fuerte, entonces no tienes corazón. Quizá prefiero ser fuerte”, reflexionó ante los reporteros.

Estos días Trump ha estado justificando que la medida no implicaba más que el cumplimiento de la ley y que era responsabilidad de los legisladores cambiarlo con una nueva normativa. Pero esta práctica no responde a ninguna legislación y el hecho de que ayer anunciara una orden ejecutiva para frenarlo lo demuestra. Es más, ni siquiera necesitaría esa orden si se replantea la práctica de la tolerancia cero.

La orden ejecutiva estará en vigor hasta que haya una nueva legislación migratoria que aborde el problema, pero el debate sobre inmigración lleva meses bloqueado en el Congreso sin arrojar ningún consenso de reforma.

 

 

Presiona por el muro

Donald Trump ha estado presionando a los legisladores para lograr una reforma migratoria que endurezca los controles, frene las entradas también legales y asigne un presupuesto de US$25 millardos para el muro que quiere construir en la frontera con México.

No hay acuerdo con los demócratas ni con muchos de los propios republicanos para una legislación y el Presidente ha tratado de forzar un acuerdo, primero amenazando la permanencia de los dreamers o soñadores (jóvenes que entraron sin papeles siendo niños y han crecido en EE. UU.), algo que paralizó un tribunal, y ahora culpando a los legisladores de la separación de familias.

Ayer, al firmar la orden ejecutiva, fue rotundo: “Tendremos el muro”.

En el Congreso

Gene Hamilton, un alto funcionario del Departamento de Justicia, dijo que el decreto era una medida “temporal” y que el Congreso necesita dar “una solución permanente”.

Ayer había al menos dos proyectos de ley sobre inmigración, pero no se sabía si alguno tenía el apoyo para ser aprobado. Los republicanos controlan la Cámara, pero en el Senado la mayoría oficialista es muy frágil (51-49). El presidente de la Cámara Baja, el republicano Paul Ryan, anunció que hoy sometería a votación una iniciativa, que además de contemplar las separaciones familiares busca resolver la situación de los dreamers, inmigrantes indocumentados traídos al país cuando eran niños. –Afp

Abordan temas  migratorios

El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, se reunió ayer con el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, en Washington. En el encuentro abordaron temas migratorios y de seguridad. Hernández trata de lograr de la administración Trump una solución para los 57 mil hondureños que estaban acogidos al Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés).

En tanto, los gobiernos de Guatemala y México se congratularon por la decisión de Estados Unidos de revertir “la política migratoria que fragmentaba la unidad familiar”. –DPA

demanda

Imágenes de presuntos niños inmigrantes separados de sus padres llegando a un refugio de Harlem en la madrugada aumentaron la indignación contra la política de separación familiar de Donald Trump en Nueva York. El gobernador Andrew Cuomo anunció que presentará una demanda del estado contra la administración Trump, “por violar los derechos constitucionales de niños inmigrantes y sus familias que han sido separadas en la frontera”. –AFP

 

 

“La dignidad de una persona no depende de que sea ciudadano, migrante o refugiado. Salvar la vida de quien escapa de la guerra y de la miseria es un acto de humanidad”.

Papa Francisco.

 

 

 Lea el decreto en:  https://www.whitehouse.gov/presidential-actions/

Más plazo de detención

EL PAÍS/AFP

 

La “tolerancia cero”, de hecho, se mantiene. Un fallo judicial de 1997 –ratificado después por otras sentencias– conocido como el acuerdo de Flores estableció que ningún niño puede permanecer en un centro de detención más de 20 días aunque esté con sus padres. Con la nueva política de separación de los menores, este límite ya no afectaba a sus progenitores. La orden ejecutiva recién firmada insta al Fiscal General a solicitar la reversión de ese acuerdo y ese plazo, plantea la aceleración de los procesos judiciales para las familias e insta al Departamento de Defensa a facilitar instalaciones para albergar a las familias.

El Gobierno tiene bajo custodia a 11 mil 351 menores inmigrantes en un centenar de centros, según los últimos datos. El demócrata Barack Obama, también aplicó la doctrina de la tolerancia cero en la frontera cuando se enfrentó a oleadas de inmigración irregular, pero hacía excepciones con los adultos que iban acompañados de niños y también con aquellos que cometían su primera infracción. Y su predecesor, el republicano George W. Bush, también aceleró los juicios y generalizó los cargos penales contra los “sin papeles”, pero mantuvo a las familias unidas de forma generalizada.

La política de separación obligatoria de niños y adultos fue anunciada el 7 de mayo. Los menores quedaban bajo custodia del Departamento de Sanidad y Servicios Humanos hasta que se les asignaba un tutor.

Los niños son retenidos por patrulleros fronterizos en espacios que parecen jaulas, donde los pequeños “lloran y gritan llamando a sus mamás”, contó en El Paso la pediatra Marsha Griffin, que visita centros de detención temporal en Texas.

El gobierno de Trump no explicó aún cómo se reencontrarán con sus familias los miles de niños separados hasta ahora.

Tras el decreto firmado ayer, los menores quedan en custodia del Departamento de Seguridad Nacional con sus padres. Este, dirigido por Kirstjen Nielsen, es responsable de la frontera y fue creado tras los ataques del 11 de septiembre de 2001.

Etiquetas: