Domingo 23 DE Septiembre DE 2018
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Francisco acepta renuncia de obispos chilenos

El pontífice acusó a los prelados de ser responsables de “graves defectos” en el manejo de los casos de abusos sexuales y de la pérdida de credibilidad de la Iglesia católica.

Fecha de publicación: 12-06-18
El papa Francisco y Barros durante la misa que oficiaron en enero en Chile. Francisco nombró a este obispo en la diócesis de Osorno (sur de Chile) en enero de 2015. Por: DPA/AFP
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El papa Francisco aceptó ayer la renuncia de tres obispos chilenos, entre ellos la de Juan Barros, una figura clave en el escándalo de abusos sexuales que sacudió a la Iglesia católica del país sudamericano, informó el Vaticano, en una decisión celebrada por las víctimas.

“Empieza un nuevo día para la Iglesia chilena, no puedo estar más emocionado y feliz”, señaló el periodista Juan Carlos Cruz, una de las víctimas de los abusos sexuales contra menores cometidos por el sacerdote Fernando Karadima, suspendido de por vida de sus funciones en 2011.

Además de Barros, denunciado por las víctimas como uno de los presuntos encubridores de los delitos de Karadima en las décadas de 1980 y 1990, el pontífice aceptó las dimisiones de los obispos Cristian Caro y Gonzalo Duarte.

“Se están yendo los delincuentes para la casa”, agregó Cruz, quien junto con el médico James Hamilton y el filósofo José Andrés Murillo, también víctimas de abusos, fueron invitados al Vaticano por el papa en abril pasado, oportunidad en la que le entregaron sus testimonios personales sobre el mayor escándalo que sacude a la Iglesia chilena.

Los tres obispos, que serán reemplazados en sus cargos por administradores apostólicos, forman parte de la Conferencia Episcopal Chilena, de 33 obispos, que en mayo pasado ofrecieron al papa su renuncia en bloque a sus cargos tras un encuentro en el Vaticano, donde sostuvieron una reunión de tres días para abordar los abusos a menores cometidos por Karadima y sus presuntos encubridores.

El caso más relevante era el de Barros. “Les pido con humildad que me disculpen por mis limitaciones y lo que no pude lograr”, indicó Barros en un comunicado difundido en la página electrónica de la Conferencia Episcopal de Chile.

Francisco, que en un primer momento defendió durante su viaje a Chile en enero al obispo Barros, presente en todas las misas que celebró el papa en el país sudamericano, indignó a las víctimas y fue criticado por la opinión pública.

“El día que me traigan una prueba contra el obispo Barros, voy a hablar. No hay una sola prueba en contra, todo es calumnia”, lanzó entonces el pontífice argentino a la prensa chilena.

En el avión de regreso a Roma, el papa se disculpó ante las víctimas, aunque declarándose todavía “convencido” de la inocencia de Barros. Semanas después empezó a admitir que se había equivocado.

Después, el papa pidió una investigación y tras leerla finalmente reconoció que había cometido “errores graves” en su evaluación. En una carta dirigida a los chilenos en mayo, Francisco admitió: “Con vergüenza debo decir que no supimos escuchar y reaccionar a tiempo” frente a los abusos sexuales dentro de la Iglesia.

“Déjenme tranquilo”

El obispo Barros en reiteradas ocasiones había negado su conocimiento de los abusos cometidos por Karadima. “Yo nunca he sido testigo de eso (abusos de Karadima) y les pido por favor que me dejen tranquilo”, afirmó durante la visita del papa y admitió reiteradamente su gratitud con Karadima por haber sido su guía espiritual por varias décadas, pero solo eso. Desde que estallaron en 2001 los casos de abusos sexual, primero en Irlanda y luego en Estados Unidos, las denuncias contra sacerdotes y religiosos se han multiplicado por todo el mundo, desde el corazón de Europa hasta América Latina. –AFP

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