Martes 18 DE Junio DE 2019
Mundo

Dimiten obispos chilenos tras escándalos por abusos sexuales

Entre los 34 obispos figuran varios de los acusados de haber encubierto durante décadas los abusos cometidos por el sacerdote Fernando Karadima, suspendido de por vida.

Fecha de publicación: 19-05-18
El sacerdote Luis Fernando Ramos, miembro de la Conferencia de Obispos de Chile, durante la rueda de prensa en el Vaticano.
Por: AFP

Los obispos chilenos renunciaron ayer en bloque tras los escándalos de abusos sexuales cometidos por religiosos en su país, en un gesto inédito en la historia reciente de la Iglesia católica.

Los 34 obispos, 31 en funciones, anunciaron su decisión en el curso de una breve declaración a la prensa en la sala Pío X de un edificio del Vaticano a pocos metros de la basílica de San Pedro.

La declaración fue leída a nombre de todos los obispos por los portavoces de la Conferencia Episcopal chilena, Fernando Ramos e Ignacio González, al término de los tres días de reuniones convocadas por el papa en el Vaticano para rendir cuentas sobre los escándalos de pedofilia y su encubrimiento.

“Todos (…) hemos puesto nuestros cargos en manos del Santo Padre para que libremente decida con respecto a cada uno”, anunciaron.

Francisco se dispone a tomar medidas severas, “cambios y resoluciones”, dentro de la Iglesia de Chile, según adelantó en una carta entregada al término de tres días de reuniones en el Vaticano.

En la declaración, los obispos volvieron a “pedir perdón por el dolor causado a las víctimas”, les agradecieron “su perseverancia y valentía” a pesar de las dificultades y de “los ataques de la propia comunidad eclesial”.

Entre los 34 obispos presentes figuran varios de los acusados de haber encubierto durante décadas los abusos cometidos por el sacerdote Fernando Karadima, suspendido de por vida después de haber sido declarado culpable en 2011 de abusos sexuales a menores en los años 1980 y 1990.

Es probable que el papa sustituya al menos unos 10 prelados para abrir una nueva era en la Iglesia chilena.

Fuentes religiosas aseguran que el pontífice sustituirá a los religiosos Juan Barros Madrid, obispo de Osorno; Horacio Valenzuela, obispo de Talca; Tomislav Koljatic, obispo de Linares, y del auxiliar de Santiago, Andrés Arteaga, gravemente enfermo.

Los cuatro se formaron a la sombra del influyente Karadima en la iglesia de El Bosque, en Santiago. Pese a su renuncia, los obispos se mantendrán en sus cargos hasta que el papa tome medidas, lo que se prevé que ocurra en poco tiempo.

Por su parte, víctimas de los abusos sexuales celebraron la renuncia en masa de los obispos chilenos.

“No supieron proteger a los más débiles, los expusieron a abusos y luego impidieron justicia. Por eso, solo merecen irse”, dijo en su cuenta de Twitter, José Andrés Murillo, uno de los acusadores de Karadima, invitado por el papa a finales de abril al Vaticano para hablar de sus casos.

En medio de una creciente desafección hacia la Iglesia católica, a la luz de las denuncias de abusos sexuales, los chilenos exigen también medidas más profundas.

 

Acta de acusación

Los obispos chilenos fueron acusados por el mismo pontífice, en un documento de 10 páginas, de ser colectivamente responsables de “graves defectos” en el manejo de los casos de abusos y de la consiguiente pérdida de credibilidad de la Iglesia católica. El documento detalla presiones ejercidas sobre aquellos que debían investigar los abusos, así como la destrucción de documentos comprometedores. Algunas encuestas señalan a Chile como la nación que menos confía en la Iglesia católica. La dimisión de los obispos parece sólo el inicio de un proceso sanador y cuyo éxito depende ahora del pontífice. –AFP/DPA

“Aquí no es solo el tema de los abusadores, el problema es la estructura de encubrimiento y la estructura que permite que existan esos abusadores”.

Juan Pablo Hermosilla, abogado de las víctimas.

“La Iglesia debe transformarse desde un refugio de abusadores a un refugio para las víctimas”.

José Andrés Murillo, una de las víctimas del sacerdote Fernando Karadima.