Miércoles 19 DE Septiembre DE 2018
Mundo

Los hermanos Turpin enfrentan dura recuperación

Los esposos David y Louise Turpin han despertado indignación en Estados Unidos y el resto del mundo por las condiciones de suciedad y desnutrición en las que fueron encontrados el fin de semana pasado sus 13 hijos en una vivienda en California, varios de ellos amarrados a la cama con cadenas.

Fecha de publicación: 16-01-18
Los detenidos, Louise Anna Turpin y David Allen Turpin. FOTO: AP Por: DPA/AFP
Más noticias que te pueden interesar

Seguros, amables y cooperativos: los 13 hermanos desnutridos hallados confinados por sus padres en una casa en California, tres de ellos encadenados a muebles, fueron llevados a un lugar seguro para iniciar lo que será una larga y dura recuperación, mientras la policía investiga el impactante abuso.

David Allen Turpin, de 57 años, y su esposa, Louise Anna Turpin, de 49, fueron arrestados bajo sospecha de tortura luego de que se descubrieran el domingo las terribles condiciones en que mantenían a sus hijos, de entre dos y 29 años.

La policía de Perris, una pequeña localidad al sureste de Los Ángeles, encontró a tres niños esposados ​​con cadenas y candados en su hogar sucio y maloliente después de recibir una llamada de auxilio al 911 de su hermana de 17 años, que logró escapar.

Estaba tan “demacrada” que los oficiales primero pensaron que era una niña pequeña.

“Si uno puede imaginar tener 17 años y parecer de 10, estar encadenado a una cama, estar desnutrido y tener lesiones como consecuencia, a eso lo llamaría tortura”, dijo el jefe de policía de Perris, Greg Fellows, en una rueda de prensa.

Los oficiales también asumieron inicialmente que el resto de los hermanos eran menores de edad, pero quedaron “conmocionados” al descubrir que siete tenían en realidad entre 18 y 29 años.

Los 13 fueron llevados a hospitales de la zona, tratados por desnutrición y sometidos a otras pruebas de diagnóstico.

“Las necesidades a largo plazo de estos niños serán psicológicas y psiquiátricas debido a los períodos prolongados de inanición y maltrato”, dijo Sophia Grant, directora médica de la unidad de abuso infantil del Riverside University Health System.

Mark Uffer, director del centro médico regional Corona, donde están internados los mayores de 18 años, describió su estado como “estable”.

“Están cómodos y se encuentran en un entorno muy seguro”, dijo. “Han pasado por una experiencia muy traumática. Puedo decir que son muy amables. Son muy cooperativos, y creo que tienen la esperanza de que la vida mejore después de esto”.

– “Parecían vampiros” –

Los padres no pudieron explicar al momento del arresto por qué habían retenido a sus hijos. La policía dijo que no había indicios iniciales de abuso sexual, pero advirtió que la investigación aún estaba en curso.

Tampoco encontró señales de que la pareja sufriera alguna enfermedad mental, dijo Fellows, o de que las condiciones en que estaban sus hijos estuviera relacionada con creencias religiosas de la familia.

Las pesquisas confirmaron que los Turpin son los padres biológicos de los 13 hermanos, añadió.

Según la policía, la familia se trasladó en 2014 desde Texas a un barrio de clase media de Perris, unos 110 kilómetros al sudeste de Los Ángeles, y eligió educar a sus hijos en su casa de estuco de estilo español.

“Parecían vampiros pálidos y muy flacos”, dijo Kimberly Milligan, una vecina, acerca de los tres niños que había visto. “Nunca recibían amigos o familiares”.

“Muchas cosas fueron extrañas, pero no tanto como para llamar a la policía”, agregó.

Los padres de Turpin, que viven en el estado de West Virginia (este), dijeron a ABC News que estaban “sorprendidos y conmocionados”, pero que no habían visto a su hijo o a sus nietos en cuatro o cinco años.

En una página de Facebook bajo el nombre de David-Louise Turpin se puede ver a la pareja celebrando varias veces su propio matrimonio con sus hijos entre 2011 y 2016.

En el último bloque de fotos, publicado entre abril y julio de 2016, Louise luce un largo vestido de novia blanco y su esposo viste un traje. Un imitador de Elvis Presley sostiene un micrófono y posa con la pareja y sus hijos en una escena que recuerda a una boda en Las Vegas.

Nueve niñas, todas con cabello largo y oscuro, llevan vestidos con motivo escocés fucsia y blanco, todos iguales, con medias blancas, mientras que una bebé tiene puesto un vestido rosa brillante. Tres niños, con el pelo oscuro con un corte taza como David Turpin, visten trajes con corbatas rojas.

“Es realmente muy, muy triste, desgarrador”, dijo Jamelia Adams, una vecina de la familia de 39 años, a la AFP.

Otro vecino, Julio Reyes, de 38 años, dijo: “Vimos a un par de adolescentes cortar el césped el año pasado y, sabes, pusieron decoraciones navideñas. Nunca pensé que algo así podría pasar”.

Imagen del exterior de la vivienda donde los jóvenes permanecían atados.(AP/Alex Gallardo)

David Turpin aparece en registros estatales como director de un colegio privado inaugurado en 2011, pero su dirección coincide con la de su residencia.Se presume que la licencia que David obtuvo para tener en su casa una escuela privada era para darles educación a sus hijos a puerta cerrada. En California, las instituciones de ese tipo operan fuera de la jurisdicción del Departamento de Educación y de sus regulaciones porque estudiantes y tutores son directamente responsables de ellas. Por esta razón, las autoridades no tuvieron ningún tipo de aviso ni reporte previo.

¿Quiénes eran los Turpin?

Sobre los padres se sabe que eran oriundos del estado de Virginia y particularmente religiosos. Familiares los han calificado como una pareja protectora que decía estar destinada por dios a tener una familia numerosa y esa podría ser, según las autoridades, una de las razones por las que los esposos decidieron mantener aislados a sus hijos.

David, de 57 años, trabajó como ingeniero en la compañía aeroespacial Lockheed Martin y luego estuvo por ocho meses en Northrop Grumman con sueldos de 140.000 dólares anuales, mientras Louise, de 49 años, se dedicaba al hogar.

Antes de llegar a California vivieron en Texas, en donde se declararon por primera vez en bancarrota, y desde hace varios años llegaron a la costa este y allí volvieron a declararse en bancarrota por deudas que iban de los 100.000 a los 500.000 dólares. Aún no está claro de dónde provenían los ingresos actuales de la familia, que constantemente salía de vacaciones.

La vivienda de un nivel en donde fueron hallados los niños y jóvenes está ubicada en la calle Muir Woods de Perris, una ciudad del condado de Riverside, a unos 90 kilómetros de Los Ángeles. La comunidad está compuesta por amplias casas que tienen una distancia relativamente corta entre sí, por lo que muchos se preguntan cómo hicieron los esposos para callar la tortura por años. En el estacionamiento de la número 160 siempre hay una van y tres automóviles modernos y en una de las ventanas se ve aún decoración navideña.

Familiares y amigos

Los primeros en manifestar su consternación fueron los abuelos paternos. Betty Turpin dijo a medios estadounidenses que su hijo y su nuera eran unos padres protectores y por “razones de seguridad”  vestían igual a los 13. Nada de lo relatado por los niños y jóvenes fue advertido, al parecer, por amigos de la familia que la calificaban en sus comentarios en algunas fotografías publicadas en redes sociales de perfecta, amorosa y feliz.

Sin embargo, para algunos vecinos era llamativa la forma en que los padres mantenían en perfecto control a sus hijos al punto de no dejarlos salir a jugar o a socializar con los demás niños y jóvenes de la comunidad.

 

Casas del horror


El caso recuerda otras casas del horror. En mayo de 2013, Ariel Castro, de Cleveland, fue arrestado tras secuestrar a tres jóvenes que violó repetidamente durante una década.

En 2009, Jaycee Dugard fue rescatada en California luego de ser plagiada con 11 años de edad y reiteradamente violada durante 18 años por Phillip Garrido.

 

 

Etiquetas: