Domingo 18 DE Noviembre DE 2018
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Honduras: sin datos oficiales de elecciones presidenciales

Horas después del cierre de las urnas, dos candidatos se proclamaban vencedores, otro hacía mutis por el foro y el tribunal electoral pedía tiempo en un gesto que analistas consideraban una muestra de lo ajustado de la contienda.

Fecha de publicación: 26-11-17
El actual mandatario se proclamó ganador de los comicios, pese a no contar con resultados del TSE. FOTO: AFP/RODRIGO ARANGUA Por: AP
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“Hoy tendremos resultados pero cuando tengamos una muestra estable”, dijo el presidente del Tribunal Supremo Electoral, David Matamoros, ya muy entrada la noche. “Somos prudentes, hay que seguir esperando”.
“La situación es crítica”, indicó el sociólogo Julio Navarro. “El mensaje del tribunal es que los resultados están cerrados”.
A su juicio, los líderes políticos querían mandar un mensaje que no fuera “conflictivo” a los ciudadanos. Sin embargo, nada más cerradas las urnas la situación parecía diferente.
El presidente y líder del conservador Partido Nacional, Juan Orlando Hernández, que aspira a ser reelegido para un segundo mandato fue el primero en cantar victoria. “Ganamos esta elección”, dijo ante sus seguidores después de dar gracias a Dios por los resultados obtenidos. “La tendencia es más que clara”.
Poco después y con una escenografía similar de celebración y alegría, había aparecido el aspirante de la izquierdista Alianza de Oposición contra la Dictadura, Salvador Nasralla. “Cumplí el mandato del pueblo: fuera JOD”, dijo pronunciando las iniciales del actual mandatario.
El único que optó por la cautela desde el principio fue Luis Zelaya, del Partido Liberal, que ante el silencio oficial anuló su conferencia de prensa a la espera de resultados definitivos.
Así las cosas, muchos hondureños se iban a dormir sin saber quién sería su próximo presidente y sumidos en la incertidumbre.
“Que haya paz, tranquilidad, que no haya problemas”, dijo un votante, Luis López, por la tarde casi de forma premonitoria. “Que el que gane, gane, y que el que pierda reconozca que ha perdido. Eso es lo que queremos”.
El mismo llamamiento a la calma lo hacía la Coalición de Observación Electoral en un comunicado en el que apelaba a la “sensatez” de los candidatos y al “respeto a la institucionalidad” para generar la tranquilidad y la legitimidad que el proceso electoral necesita.
Y es que el hombre fuerte detrás del candidato de la Alianza, el expresidente Manuel Zelaya, ya había alertado desde antes que sólo reconocerían los resultados del conteo de las actas y no las tendencias.
Hernández, aliado de Estados Unidos, cuenta con cierta popularidad debida, sobre todo a una caída de la violencia en el empobrecido país centroamericano, cuyo índice de homicidios llegó a ser uno de los peores del mundo.
El mandatario ha utilizado a los militares para combatir la delincuencia, ha sido elogiado por el vicepresidente estadounidense Mike Pence y ha advertido que sus rivales llevarían a Honduras hacia una crisis al estilo de Venezuela.
Pero las acusaciones de corrupción han ensombrecido su gobierno. Un narcotraficantes acusó a su hermano en un juicio en Nueva York de haber recibido sobornos del crimen organizado y funcionarios de su gobierno se ha visto vinculados directa o indirectamente en la trama que llevó al asesinato de la prestigiosa activista Berta Cáceres el año pasado.
Además, su candidatura a la reelección alimentó las acusaciones contra su Partido Nacional a quien la oposición acusa de pisotear las instituciones del país con el objetivo de afianzarse al poder, justo el motivo que llevó a ese partido a apoyar el golpe militar de 2009 contra el izquierdista Manuel Zelaya _un aliado del entonces líder venezolano Hugo Chávez y hombre fuerte detrás del candidato Nasralla.
Zelaya fue acusado de conspirar para lograr la reelección presidencial, algo que está prohibido por la Constitución y que el político aspiraba a enmendar sometiendo la cuestión a un referendo. La Corte Suprema respaldó en 2009 la salida de Zelaya y, posteriormente, ya llena de magistrados afines a Hernández, sentenció en 2015 que la carta magna hondureña no podía impedir que un presidente volviera a postularse al cargo, lo que indignó a los líderes de toda la oposición.
“Aquí en Honduras no hay democracia, hay una dictadura”, indicó el exmandatario el sábado en entrevista telefónica con The Associated Press. “Lo que estamos pidiendo nosotros es la transición, parar al régimen para empezar un proceso democrático (…) La hipocresía de la élite hondureña está de manifiesto”, sentenció.
Durante la jornada del domingo, los hondureños debían elegir no solo al presidente sino a diputados y alcaldes.
Hernández es el decimoquinto de una familia de 17 hermanos. Tras pasar por una escuela militar, estudió Derecho y asegura contar con un postgrado en Administración Pública de la Universidad Estatal de Nueva York. Antes de ganar la presidencia en 2013, fue presidente del Congreso.
Nasralla, ingeniero de formación, es un popular locutor deportivo y presentador de uno de los concursos televisivos más famosos del país. Es el aspirante más “outsider”, como lo definió Manuel Zelaya al recordar que son los políticos no tradicionales los que ahora se están imponiendo en el mundo.
A la espera de saber quién será el próximo presidente, los hondureños se quejaban de que durante la campaña nadie ofreció propuestas claras para solucionar los problemas centrales de la sociedad: la corrupción _que ha tocado a la gran mayoría de partidos y dirigentes_, la violencia _que sigue muy alta pese a la disminución de la tasa de homicidios_ y la falta de oportunidades _que hace emigrar del país a miles de hondureños cada año.

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