Domingo 18 DE Noviembre DE 2018
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Argentina: confirman una explosión donde desapareció el submarino

El portavoz de la fuerza armada describió la explosión oída como “anormal, única, corta, violenta y no nuclear”. Familiares acusan a militares de mentirles.

Fecha de publicación: 24-11-17
En la base naval de Mar del Plata, familiares de los tripulantes del submarino lloran al conocer la noticia de la explosión en la nave. Por: EL PAÍS
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El mar se llevó el submarino argentino pero dejó un rastro sonoro. Los sensores que escuchan permanentemente los océanos en todo el mundo por cuestiones militares lograron registrar la explosión del submarino ARA San Juan, el mismo día en que se le perdió la pista, el miércoles 15. Pero el dato solo se confirmó ayer, después de múltiples análisis. El casco puede estar sepultado en un abismo a 3 mil metros.

Las esperanzas de encontrar con vida a sus 44 tripulantes son mínimas, por lo que las víctimas empezaron a lanzar críticas a los militares argentinos. La explosión de este buque de 1985 se detectó tanto desde EE. UU. como desde una organización de la ONU que registra actividades nucleares.

Nadie quería decirlo abiertamente, pero incluso algunos familiares se temían lo peor hace días. Después de una semana de intensa búsqueda, con 10 países implicados, no había ningún rastro del submarino. Los expertos insistían en que lo más llamativo de todo era que sus tripulantes no hubieran puesto en marcha ninguno de los múltiples protocolos de emergencia previstos. Nadie quería hablar abiertamente de explosión, pero estaba encima de la mesa porque era la única forma de explicar que se hubiera perdido todo contacto de forma repentina y que no hubiera dejado siquiera una boya o una bengala para avisar de que tenían problemas.

Se temía que la crisis del submarino, la peor que ha vivido Argentina y una de las más graves del mundo, sufriera una lenta agonía ante la ausencia total de noticias. Pero alguien puso una especie de punto final, aunque no será definitivo hasta que no se encuentren los restos del submarino. Los encargados de este cierre fueron los sensores colocados en el mar para detectar cualquier movimiento extraño, cualquier explosión, sobre todo por si pudiera tratarse de un ensayo nuclear no autorizado.

Argentina no detectó nada raro en sus aguas, pero sí EE. UU. y un organismo dependiente de la ONU. Pero tardaron una semana en comprobarlo y contarlo, y eso desató la ira de algunos familiares.

Enrique Balbi, portavoz de la Armada, confirmó que habían recibido de esas dos fuentes la misma información. El miércoles, EE. UU. comunicó a Argentina que hubo un ruido anormal en la zona donde desapareció el submarino el miércoles pasado. Esa “anomalía hidoroacústica” se registró cuatro horas después del último contacto con el submarino.

Pero faltaba la confirmación, que llegó ayer. La Organización del Tratado de Prohibición Total de Pruebas Nucleares, con sede en Viena, que cuenta con una red de estaciones acústicas para verificar la no realización de ensayos nucleares, aseguró que ellos también habían notado ese ruido especial.

Abismo marino

Enrique Balbi ofreció una información aún más inquietante de la zona donde se detectó la explosión: “Está a 430 kilómetros del punto más cercano de la costa del Golfo San Jorge y en un radio de 125 kilómetros. Está muy cerca del talud, hay muchas variedades de profundidad, va desde los 200 metros hasta 3 mil metros”. Esto es, el submarino, que aún no ha sido localizado, podría estar en un abismo marino. 25 barcos y 10 aviones de 10 países lo siguen buscando, pero ahora de una manera muy diferente, ante las escasas posibilidades de encontrar supervivientes.  Según la Armada, podría tratarse de una implosión, y por eso tendría sentido que en todo este tiempo no haya aparecido ningún trozo del submarino pese al enorme dispositivo aéreo y marítimo desplegado. –EL PAÍS

Crisis política

El caso amenaza con convertirse en una bomba política. En la última semana hubo tensiones entre el gobierno de Mauricio Macri y la cúpula militar, por lo que es posible que haya decisiones políticas fuertes. Los militares ocultaron parte de la información durante las primeras horas, y el ministro de Defensa, Óscar Aguad, se enteró por la prensa de que había un submarino perdido. Pero el problema de fondo es otro. El estado de abandono de las Fuerzas Armadas del que hablan los familiares ya fue denunciado por Lilita Carrió, aliada política de Macri como. –EL PAÍS

De la esperanza al duelo

> Los familiares entendieron rápidamente el mensaje e interpretaron que tenían que pasar de la angustia al duelo. Luis Tagliapietro, padre de Damián, uno de los tripulantes, fue muy gráfico. “El jefe de mi hijo me confirmó que están todos muertos porque la explosión fue entre los 200 y 1,000 metros de profundidad hace una semana. Es básico, no hay mucha vuelta para darle. No hay ser humano que sobreviva a eso”. Otros fueron durísimos con los militares, les acusaron de mentirles, de jugar con las vidas de sus hijos, maridos, hermanos.

Muchos familiares están convencidos de que los militares sabían desde el principio que el buque había explotado y les dieron falsas esperanzas. Se sintieron engañados. Y culparon a la Armada por enviar a sus familiares a navegar en un buque de 1985, que había sido renovado para darle más años de vida. –EL PAÍS

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