Viernes 16 DE Noviembre DE 2018
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Xi Jinping anuncia nueva era del socialismo chino

El Presidente chino tiene como objetivo: lograr que para 2050 su país sea una potencia líder.

 

Fecha de publicación: 19-10-17
El Presidente chino, al centro, preside la ceremonia de inauguración del congreso del PCC. Por: DPA
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El presidente de China, Xi Jinping, anunció ayer una nueva era para el socialismo chino y habló del resurgimiento de la nación durante su discurso de apertura del Congreso del Partido Comunista Chino.

“El resurgimiento de la nación es el mayor sueño del pueblo chino”, proclamó Xi en la inauguración del Congreso, que se celebra cada cinco años, advirtiendo a la vez que “lograr el rejuvenecimiento nacional no será un paseo por el parque”.

Xi llamó a la unidad a los 89 millones de miembros del partido y a redoblar los esfuerzos para conseguir prosperidad y el éxito del “socialismo chino en una nueva era”.

También aseguró que las Fuerzas Amadas se modernizarán en los próximos ocho años para crear un Ejército fuerte de primera clase y pidió que el partido controle aún más todos los aspectos de la sociedad china, como la educación, el arte o los estándares morales y que se garantice un “ciberespacio limpio”.

En un discurso profundamente ideológico y que duró más de tres horas, Xi prometió que China jamás copiará mecánicamente los modelos políticos de otros países y rechazó injerencias del exterior.

 Xi alertó sobre algunos problemas graves causados por un desarrollo desequilibrado en la segunda mayor economía del mundo: “La economía real espera mejoras y hay mucho por hacer en la protección del medio ambiente”.

A nivel internacional preocupa el creciente endeudamiento de China y que su crecimiento sea insostenible. Durante sus primeros cinco años de mandato se ha criticado la lentitud de Xi para abordar reformas necesarias, así como su apoyo a empresas estatales poco rentables y las restricciones al sector privado.

En el marco de la campaña contra la corrupción que está llevando a cabo, el mandatario pidió también al partido que mejore su capacidad para “purificarse”: “Tenemos que eliminar todo lo que socave la pureza del partido (…) y liberarnos de cualquier virus que mine su salud”. Cerca de 1.3 millones de funcionarios han sido castigados en la campaña anticorrupción, aunque algunas voces acusan a Xi de purgar a sus oponentes políticos y desmantelar facciones rivales dentro del partido.

Xi también aprovechó su discurso para reiterar la soberanía china sobre Hong Kong.

Firme en el cargo

Por otro lado, los casi 2 mil 300 delegados deberán confirmar a Xi en su cargo hasta 2022. No se espera que este proponga ya a un sucesor y además se especula con que podría aspirar a un tercer mandato después de 2022. Algo así no está permitido para el puesto de jefe de Estado, pero Xi podría mantenerse en el poder como líder del partido y al frente de la Comisión Militar. El Congreso aprobará la creación de un nuevo Comité Central, con 200 miembros y 150 representantes. Alrededor del 70 por ciento podría ser sustituido, con lo que se trataría del mayor cambio en la historia del país. –DPA

Control total

Desde 2012, la mano dura contra cualquier atisbo de disidencia en China no ha hecho sino apretarse cada vez más, hasta el punto que las organizaciones de derechos humanos han descrito el control sobre la sociedad civil como el más duro en décadas. Los medios han recibido órdenes de adherirse estrictamente a las directrices del partido, internet está rígidamente censurado; activistas, líderes religiosos y defensores de los derechos humanos han dado en la cárcel. La religión, insistió Xi Jinping, debe “tener una orientación china”. La dirección de la cultura, “determinada por la ideología”. Los escritores y artistas, producir obras que estimulen el intelecto pero que exalten “nuestro partido, nuestro país, nuestra gente y nuestros héroes”. El régimen, prometió, no tendrá compasión hacia aquellos que intenten bien sabotear el liderazgo del partido. –EL PAÍS

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