Domingo 18 DE Noviembre DE 2018
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Trump pone fin al DACA y deja en la cuerda floja a 800 mil “dreamers”

El Presidente concede al DACA una prórroga de seis meses para que el Congreso busque una salida.

 

Fecha de publicación: 05-09-17
Dreamers originarios de Ecuador escuchan las declaraciones del fiscal general Jeff Sessions sobre el fin del programa DACA. Por: AFP/DPA/EL PAÍS/AP
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Nada paró su mano. Donald Trump puso fin al programa que permite permanecer legalmente en Estados Unidos a los llamados dreamers (soñadores), los inmigrantes sin papeles que llegaron al país siendo menores.

“Tengo un amor por esta gente y espero que ahora el Congreso los pueda ayudar”, dijo Trump, al comentar su revocación de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, en inglés), creada por decreto de Obama en 2012 y que la nueva administración cesará por “inconstitucional”.

Unos 800 mil jóvenes, la inmensa mayoría mexicanos, pero también centroamericanos, que se benefician hoy de este permiso de estadía y trabajo por dos años, renovable, quedarán gradualmente en un limbo jurídico con la derogación del DACA, si antes del 5 de marzo de 2018 el Congreso no aprueba una ley que contemple su situación.

El Presidente concedió una prórroga de seis meses mientras el Congreso halla una salida a los 800 mil afectados.

“No podemos admitir a cualquiera que le guste venir aquí”, dijo el secretario de Justicia, Jeff Sessions, al anunciar la decisión. “Esa es una política de fronteras abiertas y el pueblo estadounidense la ha rechazado”. El Departamento de Seguridad Nacional dijo que los inmigrantes cuyo beneficio terminará antes del 5 de marzo de 2018 tendrán hasta el 5 de octubre de 2017 para gestionar la renovación.

Trump no explicó ante cámaras la medida, informada por el fiscal general, pero rápidamente la defendió en una declaración escrita.“Nuestra primera y más alta prioridad en el avance de la reforma sobre inmigración debe ser mejorar los empleos, los salarios y la seguridad de los trabajadores estadounidenses y sus familias”, dijo, pasándole la posta a los legisladores.

La cancelación de DACA se inserta en dos ejes que han marcado su actuación gubernamental desde su llegada a la Casa Blanca en enero: supone otro paso en la liquidación del legado del presidente Barack Obama y estrecha más el cerco en torno a la inmigración, una de sus promesas electorales.

Obama aprobó el programa DACA, mediante orden ejecutiva en 2012 ante la imposibilidad de que el Congreso protegiera a estos jóvenes. “Son estadounidenses en su corazón, en sus mentes, en todas las formas posibles salvo en una: sobre el papel”, dijo Obama en 2012.

Los beneficiados por el programa DACA deben haber entrado en EE. UU. con menos de 16 años y vivir permanentemente en el país desde 2007. También se les exige que carezcan de antecedentes y que estudien o tengan el bachillerato acabado. A cambio se les permite trabajar y conducir, así como acceder a la seguridad social y disponer de una tarjeta de crédito. En un sistema implacable con los débiles, el DACA brinda un escudo, pero en ningún caso supone la concesión de residencia. Tan solo una cobertura legal que difiere la posibilidad de deportación y que ha de renovarse cada dos años.

El resultado de la negociación parlamentaria es incierto.

La fractura entre demócratas y republicanos, así como el pulso de poder que se libra en el Capitolio ensombrecen el futuro de los afectados y alimentan el miedo entre las víctimas.

Piensan que es casi imposible que si finalmente no se aprueba ninguna ley no se asista a casos de expulsión.

Voces del Congreso

El Partido Demócrata condenó la decisión de Trump.

“Es un acto profundamente vergonzoso de cobardía política y un ataque despreciable contra personas inocentes en comunidades a lo largo de Estados Unidos”, externó la jefa de la bancada demócrata en la Cámara Baja, Nancy Pelosi.

Por su parte, el presidente del Congreso, el republicano Paul Ryan, declaró “espero que la Cámara y el Senado, con el liderazgo del presidente, puedan lograr consenso sobre una solución legislativa permanente que incluya garantizar que aquellos que no han hecho cosas malas aún puedan contribuir como una parte valiosa de este gran país”.

Protestas y acciones

Jóvenes inmigrantes expresaron ayer su descontento tras el anuncio del presidente Donald Trump de que cancelaría el programa DACA. Han estallado protestas en varias ciudades del país, Phoenix, Miami, Los Ángeles, e incluso una en la Torre Trump de Manhattan, donde más de 30 personas han sido arrestadas.

“No nos mandarán de nuevo a las sombras. Resistiremos, somos fuertes”, dijo Greisa Martínez Rosas, activista de la ONG United We Dream en Washington. Organizaciones defensoras de los derechos civiles en Nueva York le pidieron ayer a un juez federal que les permita impugnar la cancelación gradual del programa DACA ordenada por el presidente Donald Trump. –AP

78%

De los votantes registrados, según un sondeo de Político, es favorable a la regularización de los dreamers.

“Se trata de si somos un pueblo que expulsa a esperanzados jóvenes luchadores de Estados Unidos, o de si los tratamos de la manera que queremos que traten a nuestros propios hijos. Se trata de quiénes somos como pueblo, y de qué queremos ser”.

Barack Obama, expresidente de Estados Unidos e impulsor del programa DACA.

“No estoy a favor de castigar a niños, la mayoría de los cuales ahora son adultos, por las acciones de sus padres. Pero tenemos que reconocer que somos un país de oportunidades porque somos un país de leyes”.

Donald Trump,  presidente de EE. UU.

México y Centroamérica anuncian acciones

Tras conocer la decisión del Presidente estadounidense, los principales gobiernos afectados emitieron comunicados para expresar su reacción. El Gobierno de El Salvador anunció que defenderá en el Congreso de Estados Unidos una posible ley a favor de los inmigrantes.

El canciller salvadoreño Hugo Martínez adelantó que la próxima semana viajará a Washington junto a diputados de su país para emprender la ofensiva diplomática.

En su viaje a Washington, el jefe de la diplomacia salvadoreña también hará lobby para que EE.UU.extienda la vigencia del Estatus de Protección Temporal (TPS) a favor de 190 mil salvadoreños.

Mientras, el Gobierno de Honduras lamentó la decisión de Trump, según un comunicado de la Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional. Además, manifestó su solidaridad con los jóvenes y su “reconocimiento y admiración por cumplir con los requisitos para optar a dicho beneficio y destacarse como una generación ejemplar”.

En tanto, México lamentó “profundamente” el fin del programa y el presidente Enrique Peña Nieto pidió a Washington una “pronta solución” a la incertidumbre jurídica de los jóvenes. “Estamos a su lado”, escribió Peña Nieto en su cuenta de Twitter. El mandatario agregó que su gobierno promoverá ante los poderes de Estados Unidos una solución permanente que dé certidumbre jurídica

Por lo pronto, los afectados recibirán asistencia consular en Estados Unidos y en caso de ser finalmente deportados, serán recibidos “con los brazos abiertos” y podrán contar con una serie de apoyos gubernamentales, añadió la Cancillería.

En Ciudad de México, decenas de personas se manifestaron ante la embajada de EE.UU..

El tema de la migración ilegal, junto con el libre comercio y el narcotráfico, han tensado la relación de México con el gobierno de Trump.

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