Lunes 23 DE Octubre DE 2017
Mundo

Manifestación radical desata jornada de caos en Virginia

Declaran estado de Emergencia ante disturbios de extremistas de derecha y neonazis.

 

Fecha de publicación: 13-08-17
Momento del atropello en la manifestación contra los nacionalistas blancos, en Charlottesville. Por: AFP/EL PAÍS
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Una polémica manifestación organizada ayer por grupúsculos de la extrema derecha estadounidense en Virginia se transformó en un drama luego de que un automóvil embistiera a una multitud de contra-manifestantes antirracistas, dejando al menos tres muertos.

“Tenemos gente que vino a causar caos y problemas que resultaron en tres casos fatales aquí en la ciudad de Charlottesville”, dijo el director de la municipalidad, Maurice Jones, en conferencia de prensa.

Este incidente aparentemente intencional se produjo poco después de que se prohibiera esa manifestación que estuvo salpicada de violentos enfrentamientos, una situación que llevó al presidente Donald Trump a condenar los hechos, pero sin responsabilizar por ellos a la derecha radical.

“Marchábamos por la calle cuando un automóvil, una berlina negra o gris, se nos lanzó encima, golpeó a todo el mundo. Luego retrocedió y nos volvió a embestir”, relató a la AFP un testigo. En un video publicado en redes sociales, se ve cómo un coche oscuro golpea violentamente a otro vehículo por detrás y luego retrocede velozmente en medio de los manifestantes. El chofer del vehículo fue arrestado, según la municipalidad.

Hacia el final de la tarde, al menos 35 personas eran o habían sido atendidas por heridas graves o leves, informó el jefe de policía de Charlottesville, Al Thomas. Según varias personas que se encontraban en el lugar, las víctimas eran contra-manifestantes antirracistas que llegaron a Charlottesville para denunciar la presencia de los grupos de la derecha radical, entre ellos el Ku Klux Klan y neonazis.

Las violentas refriegas se registraron entre militantes antirracistas y grupúsculos de la extrema derecha reunidos en esta localidad, obligando al gobernador de Virginia a declarar el estado de emergencia y a la policía a prohibir la manifestación. En medio de nubes de gas lacrimógeno, los enfrentamientos a golpes entre manifestantes de la derecha radical y contra-manifestantes se multiplicaban aún antes de comenzar la movilización, con riñas, arrojándose proyectiles e intercambiando golpes con palos. El clima sumaba tensión porque los manifestantes portaban armas a la vista, algo que está permitido por la ley en Virginia.

Los grupos de la derecha radical querían denunciar y oponerse en forma unitaria al proyecto de Charlottesville de retirar de un espacio municipal la estatua del general confederado Robert E. Lee, quien luchó a favor de la esclavitud durante la Guerra Civil estadounidense.

Ante la situación de violencia en la ciudad, el gobernador demócrata de Virginia, Terry McAuliffe, declaró el estado de emergencia, una medida que le permite movilizar una mayor cantidad de medios policiales.

También ayer por la tarde, en un hecho conectado aún de manera incierta con lo sucedido por la mañana, un helicóptero de la policía se estrelló a 11 kilómetros de Charlottesville y en el siniestro fallecieron dos agentes, según informó el gobernador de Virginia.

Fin al odio

El presidente Donald Trump condenó en una rueda de prensa los sucesos sin señalar la responsabilidad principal de los supremacistas, repartiendo implícitamente las culpas entre ellos y los contramanifestantes. Trump, llamó ayer a poner fin al “odio y la división”. El mandatario sostuvo que habló con el gobernador de Virginia y que acordaron que el odio y la división deben detenerse. “Debemos sanar las heridas de nuestro país”, dijo. “Estas son heridas que realmente persisten desde hace mucho tiempo. Tenemos que unirnos como americanos con amor por nuestra nación y afecto verdadero por los demás”, agregó. –dpa

“Este evento podría ser una vitrina histórica de odio, reuniendo en un solo lugar un número de extremistas inédito desde hace al menos una década”.

Oren Segal, director del Centro sobre extremismo de la Liga Antidifamación, una asociación que lucha contra el antisemitismo.