Miércoles 19 DE Junio DE 2019
Mundo

Presidente de EE. UU. golpea a “CNN” en Twitter

El medio afirma que el mandatario promueve la violencia contra los periodistas.

 

Fecha de publicación: 03-07-17
Imagen del video colocado en la cuenta de Twitter del mandatario estadounidense.
Por: AFP

El presidente estadounidense, Donald Trump, traspasó ayer un nuevo umbral en su uso poco convencional de Twitter y publicó un sorprendente video, en el que muele a golpes a un hombre cuyo rostro ha sido reemplazado por el logo de la cadena de televisión CNN.

La publicación de las imágenes tiene lugar tras tres días de ofensiva contra las cadenas de televisión a las que considera hostiles a su administración. Trump mantiene una constante relación de tensión con los medios desde que asumió el cargo.

CNN denunció inmediatamente a un presidente que “estimula la violencia contra los periodistas”.

El mandatario republicano ya fustigó en varias oportunidades a CNN, uno de sus blancos favoritos, a la que desde hace varios días bautizó como FNN, por Fake News Network (Red de Noticias Falsas), y de ahora en más dijo que optaría por llamarla FraudNewsCNN (InfoFraudeCNN).

El videomontaje divulgado por el propio Presidente ayer dura 28 segundos, pero la acción dura cuatro segundos y se repite una y otra vez: Trump, de traje y corbata, toma por el codo a un hombre en un ring de lucha libre estadounidense, cuyo rostro está tapado por un logo de CNN, lo tira al suelo y le asesta varios puñetazos, luego se levanta y se va.

El video concluye con las palabras “FNN: Fraud News Network” (“Red de Noticias Fraudulentas”).

“En lugar de preparar sus viajes al exterior, su primer encuentro con Vladimir Putin, ocuparse de Corea del Norte y trabajar en su reforma de la salud, demuestra un comportamiento infantil que va más allá de la dignidad que requiere” su cargo de Presidente, agregó CNN, que aseguró que la portavoz del Ejecutivo, Sarah Huckabee Sanders, “mintió” la semana pasada cuando aseguró que el Presidente no promovía la violencia.

La escena original data de 2007 y corresponde a una exhibición de catch. El hombre con el que lucha o simula un combate Donald Trump es Vince McMahon, exitoso promotor de combates de lucha libre y amigo del Presidente.

Ese día de aquel año, Trump y McMahon se comprometieron en una apuesta, conocida en Estados Unidos como “el combate de los millonarios”, y cada uno eligió un luchador. Donald Trump venció y en consecuencia rapó la cabeza de McMahon, sentado en una silla en medio del ring y con las manos atadas.

Vince McMahon, cuya fortuna fue estimada por la revista Forbes en más de US$1 millardo, está casado con Linda McMahon, quien fue designada por Trump para encabezar la Secretaría de Pequeñas Empresas.

La difusión de esa escena de la riña marca un nuevo hito en el uso descontrolado de Twitter por el Presidente estadounidense.

Entre críticas

Ayer por la mañana, al calor de la polémica, senadores de su partido han expresado su disgusto con el tuit del Presidente. Mike Lee (representante de Utah) ha dicho que “no aporta nada bueno” y Ben Sasse (Nebraska) ha mostrado su preocupación por que Trump siga sembrando la “desconfianza” en los medios para utilizarla como un “arma” política.

Trabajadores de CNN y periodistas de otros medios han mostrado su repulsa ante la publicación de Trump, justificada desde el Gobierno. “Nadie puede percibirlo como una amenaza. Espero que no lo hagan”, ha señalado el asesor de Seguridad Nacional, Thomas Bossert. -EL PAÍS

¿Ha habido algún líder más ridículo en la historia?

JOHN CARLIN / EL PAÍS

Lo más increíble no es que Donald Trump soltara otra tuitorreada de adolescente trastornado la semana pasada, escupiendo sangre y bilis contra una pareja de presentadores de televisión. Ni que este domingo el comandante en jefe de Estados Unidos recurriera a una ofensiva gorilesca en su guerra santa contra la CNN.

Lo más increíble no es que Trump degrade la dignidad de su cargo, la de su país y la de su lengua cada vez que convierte sus impulsos en palabras.

Lo más increíble no es, como detalló The New York Times la semana pasada, que haya dicho cien mentiras en los cinco meses pasados desde su investidura.

Lo más increíble no es que sus extranjeros favoritos sean déspotas rusos, filipinos o saudíes.

Lo más increíble no es que el Presidente de Estados Unidos sea el líder más raro del planeta, con la posible excepción del de Corea del Norte.

Lo más increíble no es que la totalidad de sus conocimientos del mundo cabrían cómodamente dentro de una lata de Coca-Cola.

Lo más increíble no es que cuando el hombre más poderoso del planeta se reúna esta semana con los líderes del G20 en Hamburgo él sera, de lejos, el más bobo y el más irresponsable de la clase.

Todo esto lo saben perfectamente bien Angela Merkel, Emmanuel Macron, Vladimir Putin y Xi Jinping. Lo saben ustedes, queridos lectores. Lo sabe la gran mayoría de los miembros del Congreso norteamericano, los jueces de la Corte Suprema, los gobernadores de los 50 Estados. Lo tienen que saber también los miembros de su Gabinete, obligados todos a tratarle como un niño malcriado, o un perro rabioso, o un loco rey feudal.

Por eso lo que sí es increíble, lo más increíble y lo más aberrante de la época en la que vivimos, es que el Congreso, el Tribunal Supremo, los gobernadores y los miembros del Gabinete presidencial de Estados Unidos aguanten que semejante energúmeno ocupe el cargo más peligroso del planeta, que no le hayan destituido por el bien de su país y el de la humanidad; que no hayan recurrido a la Constitución o al sentido común o a lo que sea para forzar su salida; que no hayan seguido la lógica del senador del partido republicano que dijo la semana pasada, como respuesta a aquel grotesco tuit presidencial contra los dos periodistas: “Pare. Por favor, pare ya”.

Si fuera el gerente de un local de McDonald’s le hubieran despedido hace tiempo. Pero no. Pasan los días, uno se despierta por la mañana, y ahí sigue Trump.

¿Ha habido alguna vez en la historia algún líder en el que la discrepancia entre el alcance global de su poder y la ridiculez de su persona haya sido más abismal? Quizás algún emperador romano. Invito a los lectores a que hagan propuestas.

+200

Mil veces fue retuiteado el video de Trump, lo que lo sitúa entre sus tuits más replicados.