Jueves 20 DE Septiembre DE 2018
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Ataque al Tribunal Supremo eleva tensión en Venezuela

La mayoría de los Gobiernos de América y de la Unión Europea no condenaron el atentado. El mandatario insiste en denunciar que sufrió un intento de golpe.

Fecha de publicación: 29-06-17
Imagen del helicóptero que fue utilizado para perpetrar el ataque a las instalaciones de la sede del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela. Por: EL PAÍS/AFP
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El Gobierno venezolano defendía ayer su tesis de un intento de Golpe de Estado, tras denunciar que el máximo tribunal fue atacado con granadas desde un helicóptero, un extraño caso que genera suspicacias entre opositores y analistas.

Mientras un helicóptero de la Policía Centífica disparaba al caer la tarde del martes sobre la sede del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, sus magistrados ultimaban los detalles de dos polémicas sentencias.

Una de ellas le restó funciones a la Fiscalía General de la República, crítica con el régimen de Nicolás Maduro, para otorgárselas a la Defensoría del Pueblo. La otra anula el reciente nombramiento del vicefiscal general y deja la designación de un sucesor en manos del Supremo, controlado por el chavismo.

El ataque al tribunal eleva a un nuevo nivel la crisis que sacude al país desde hace tres meses.

El helicóptero que perpetró el ataque —efectuó disparos y lanzó cuatro granadas— estaba pilotado por el inspector de la Policía Científica Óscar Pérez y mostraba una pancarta que decía “350 Libertad”, en alusión al artículo de la Constitución que faculta a los venezolanos a rechazar a un régimen que no respete las garantías democráticas y menoscabe los derechos humanos.

Pérez, contra el que se emitió ayer una orden de captura internacional, colgó varios videos en Instagram en los que asegura que forma parte “de una coalición de funcionarios militares, policiales y civiles en contra de este Gobierno transitorio y criminal”. Sin embargo, ninguna unidad militar manifestó ayer su apoyo a esta ofensiva.

El vicepresidente Tareck El Aissami informó ayer de que las autoridades localizaron el helicóptero en una localidad del estado de Vargas, cercano a Caracas, e indicó que por el momento no hay detenidos.

El presidente Nicolás Maduro condenó el ataque y prometió capturar “más temprano que tarde” a la tripulación responsable del incidente.

No hubo heridos, según Maduro, que dijo haberse enterado del caso en medio de un acto público, transmitido por televisión, en el que sin embargo se mostró tranquilo y continuó bromeando.

Aun así, dijo que activó “toda la Fuerza Armada para defender la tranquilidad” y capturar a los responsables, cuyo paradero se ignora. La nave fue “secuestrada” en una base militar de Caracas.

“Yo condeno el ataque y le exijo a la Mesa de la Unidad Democrática [coalición opositora] que haga lo propio”, agregó en un acto en el Palacio de Miraflores.

Maduro sostiene que el episodio se inscribe en una “escalada golpista” de “factores extremistas” de la oposición.

El gobernante vincula al complot a su exministro de Interior y general en retiro, Miguel Rodríguez Torres, quien según el presidente tuvo a Óscar Pérez como piloto.

A ambos los sindica de estar al servicio de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA).

Despierta suspicacias

>Piloto, terrorista, “guerrero de Dios”, actor. Así ganó titulares ayer el piloto Óscar Pérez, quien atacó la sede del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela (TSJ).

>Pérez es jefe de operaciones aéreas de la Brigada de Acciones Especiales del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), con 16 años de carrera en la institución.

>Rubio y de ojos azules, el agente protagonizó en 2015 la película Muerte Suspendida, un filme de acción financiado por la institución y basado en el famoso secuestro de un comerciante portugués en Caracas en 2012. Fue, además, coproductor.

>Pérez es buzo de combate y practica paracaidismo libre. Es instructor canino, entrenando a cachorros para detectar drogas y explosivos. –DPA

¿Atentado?

>Hasta el mediodía de ayer en Venezuela la mayoría de los gobiernos latinoamericanos y de la Unión Europea no habían condenado el ataque –Bruselas pidió a todas las partes que “pongan fin con carácter urgente a la violencia y eviten el uso de la fuerza” y Brasil expresó su “preocupación” por la escalada de tensiones”–.

>El nuevo canciller, Samuel Moncada, se quejó de ese silencio. No aspiraba Moncada a que los Gobiernos respaldaran a Maduro, sino que se solidarizaran con los civiles que, a la hora del ataque, estaban cerca de los edificios. Era una manera de intentar imponer la idea de que el régimen se enfrenta a un grupo terrorista de derechas y no a una oposición democrática.

>“Están protegiendo a los autores del hecho con su complicidad e ignorancia fingida”, señaló Moncada en rueda de prensa, cuestionando a EE. UU. México y la Unión Europea. Agradeció la solidaridad de Bolivia, Cuba, Ecuador y Turquía entre otros países.

>La coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) dijo que examinará la denuncia del helicóptero, sin descartar que todo pueda tratarse de un “peine” (montaje) del gobierno. “Sea lo que sea es gravísimo (…), la situación es insostenible”, dijo a la prensa Julio Borges, presidente del Legislativo.

>“Es posible que el evento del helicóptero sea organizado por el gobierno, ya sea para distraer la atención (…) o provocar una reacción de las filas medias para continuar purgando fuerzas de seguridad”, comentó Diego Moya-Ocampos, del IHS Markit, con sede en Londres.  –EL PAÍS/AFP

“Creo que estamos ante un terrorismo de Estado, donde se prohíbe manifestar, se realizan allanamientos colectivos y no hay debido proceso. El derecho a participar, a elegir, están cerrados”.

Luisa Ortega, fiscal general venezolana.

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Disparos y 4 granadas impactaron en el TSJ, según informó el Gobierno.

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