Domingo 18 Junio 2017
Mundo

Crece indignación social tras incendio g en Londres

La cifra de muertos asciende a 58 según las autoridades. Primera ministra británica enfrenta críticas por el manejo de la tragedia.

Vista de la torre Grenfell después del incendio. Rescatistas continuaban la búsqueda devíctimas ayer. (AP) Por: DPA

En el incendio ocurrido en la madrugada del pasado miércoles en un edificio de viviendas en Londres probablemente murieron 58 personas, ya que hay varios desaparecidos, informó ayer la Policía de la capital británica.

El viernes, la Policía de Londres había informado que el devastador incendio en la Torre Grenfell había causado al menos 30 muertos. Según estimaciones, en el edificio, de 24 plantas de viviendas sociales, vivían entre 400 y 600 personas.

Diecinueve heridos permanecían hoy internados en hospitales de la capital británica. Diez de ellos se encuentran en estado crítico, informaron las autoridades.

Tras las intensas críticas a su reacción a la tragedia, la primera ministra británica, Theresa May, convocó ayer a miembros de su Gobierno a una sesión especial. Un portavoz del Gobierno señaló que May “hará todo lo posible para apoyar a los afectados de la tragedia de Grenfell”.

Ayer se llevaron a cabo nuevas protestas contra May. Los críticos acusan a su Gobierno de ser corresponsable de la tragedia y de no haber reaccionado de forma apropiada a la catástrofe.

Los críticos también le reprocharon a May que no se hubiera reunido con las víctimas durante una visita a la Torre Grenfell el jueves. El viernes, May acudió a un hospital en Londres para visitar a puerta cerrada a algunos de los heridos.

Los manifestantes se congregaron frente a la residencia de la primera ministra, en el número 10 de Downingstreet, para reclamar su dimisión y corearon consignas a favor del líder de la oposición laborista, Jeremy Corbyn, informó la agencia de noticias ‘PA’.

Previamente, la primera ministra había sido tildada de “cobarde” al salir de una iglesia londinense situada cerca del lugar de la tragedia, donde había prometido ayuda por cinco millones de libras (€5.7 millones o US$6.4 millones) a las víctimas.

Ayer por la tarde, May admitió tras una reunión con víctimas, vecinos y voluntarios que el apoyo a los familiares que necesitaron ayuda o información poco después de la tragedia “no fue lo suficientemente bueno”.

El viceprimer ministro británico, Damian Green, rechazó ayer las críticas y salió en defensa de May. “Ella está tan devastada por los acontecimientos como todos nosotros”, afirmó Green a la emisora ‘BBC’. El “número dos” del Gobierno británico calificó las críticas a May de “totalmente injustas” y anunció que el Ejecutivo designará en los próximos días al presidente de una comisión de investigación pública.

 

Recomendación válida

AP

El incendio catastrófico en una torre de apartamentos de Londres puso nuevamente bajo la lupa una regla largamente aceptada para la gente que vive en edificios altos: que en caso de incendio en cualquier otra parte del edificio, no evacúen, se queden donde están y esperen instrucciones.

Esa fue la indicación dada a los residentes de la Torre Grenfell. Muchos ocupantes de la torre quedaron atrapados y algunos que vivían en niveles superiores prefirieron saltar al vacío y morir antes de que el fuego los alcanzara, o arrojaron a sus hijos a los transeúntes.  A pesar de ese desenlace, los expertos antincendios afirman que el “permanezcan donde están” sigue siendo la mejor recomendación, siempre y cuando el edificio tenga medidas antincendios adecuadas.

Ignoran denuncias

AFP

Los manifestantes reprochan a las autoridades locales que no escucharan sus alertas sobre la seguridad del edificio de 24 plantas, porque provenían de una población mayoritariamente modesta. Muchos denunciaron que no había salidas de emergencia, ni extintores, ni alarmas antincendios. Además, el revestimiento instalado el año pasado sobre la fachada habría, dicen, favorecido la propagación del fuego. El siniestro, cuya causa todavía se desconoce, provocó un fuerte movimiento de solidaridad. Se recaudaron más de 3 millones de libras para las víctimas, así como ropa y alimentos.