Martes 13 DE Noviembre DE 2018
Mundo

Canciller ruso visita EE. UU. en momento incómodo para Trump

El mandatario estadounidense se reúne con Sergei Lavrov, un día después del despido del director del FBI, quien investigaba la injerencia rusa en la campaña presidencial.

Fecha de publicación: 11-05-17
El Presidente estadounidense estrecha la mano del ministro de Exteriores ruso en la Casa Blanca, en Washington. (AP)
Más noticias que te pueden interesar

El presidente Donald Trump recibió ayer al canciller ruso en la Casa Blanca, en el contacto de mayor nivel entre los dos países desde el cambio de gobierno en Washington.

La reunión entre Trump y el canciller Sergei Lavrov ocurre al día siguiente de la destitución del director del FBI, quien supervisaba la investigación sobre la injerencia rusa en la campaña electoral del 2016.

El ministro ruso de Relaciones Exteriores se mostró optimista luego de reunirse con el presidente de Estados Unidos, quien le manifestó su interés en construir relaciones pragmáticas entre ambos países. Trump, por su parte, describió el encuentro como “muy, muy bueno”. Junto a Lavrov abordaron la situación en Siria y acordaron que la matanza en el país “debe terminar lo más rápido posible”.

Lavrov habló con periodistas en la embajada rusa en Washington. Ni Trump ni el secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, dieron una conferencia de prensa conjunta con el canciller ruso.

El ministro ruso también confirmó que el presidente Vladimir Putin se reunirá con Trump al margen de la cumbre del G20 que se celebrará en la ciudad alemana de Hamburgo en julio próximo. La Casa Blanca aún no confirmó el encuentro y solo dijo que tiene expectativas de que ocurra.

Comey, el tema incómodo

La Casa Blanca rechazó ayer los reclamos para designar un fiscal especial para supervisar la investigación sobre la presunta injerencia rusa en la campaña presidencial estadounidense tras el despido del jefe del FBI por el presidente Donald Trump. “No pensamos que eso sea necesario”, dijo Sarah Huckabee Sanders, portavoz de Trump, al ser consultada sobre los reclamos de designar un fiscal especial. “No hay evidencia de colusión entre la campaña de Trump y Rusia” y recordó que hay investigaciones en curso tanto en el FBI como en el Senado.

El mandatario, en tanto, defendía a capa y espada su decisión de despedir a James Comey al frente de la Policía federal. Interrogado brevemente por la prensa en la Sala Oval ayer, Trump dijo que Comey “no hacía un buen trabajo, es muy simple, no hacía un buen trabajo”.

Suben las apuestas

> La repentina decisión del presidente Donald Trump de despedir al director del FBI, James Comey, hizo que se dispararan las apuestas a que el mandatario estadounidense será destituido, dijeron sitios especializados ayer. Poco después de que se conociera la noticia el martes, empezaron a surgir las comparaciones con el expresidente Richard Nixon.

> Ayer, las apuestas a que se someterá a Trump a un proceso de destitución en su primer mandato subieron de 2/1 a 4/6, lo que supone un 60 por ciento de probabilidades, según Lewis Davey, portavoz del sitio de apuestas irlandés Paddy Power. Según Naomi Totten, de Betfair, una plataforma de apuestas británicas perteneciente a la misma casa matriz que Paddy Power, el despido de Comey animó a los jugadores a apostar a favor de una caída de Trump. –AFP

El recuerdo del Watergate

> La decisión de Trump de despedir a Comey el martes provocó un terremoto político e hizo que inmediatamente se comparara el caso con el escándalo de Watergate, que condujo a la renuncia de Richard Nixon en 1974.

> El senador demócrata Richard Blumenthal, quien había hablado en las cadenas de televisión sobre una “posible crisis constitucional” afirmó que las razones que dio el gobierno para echar a Comey eran “risibles”. En 1973 el presidente estadounidense Richard Nixon despidió al fiscal general Archibald Cox, uno de sus errores más graves y que condujo a su renuncia.

> La decisión de Trump hizo que subieran de tono las acusaciones de interferir en la investigación sobre el rol de Moscú y tanto algunos republicanos como demócratas manifestaron su desacuerdo. –DPA

Etiquetas: