Lunes 6 Marzo 2017
Mundo

FBI pide rechazar acusaciones de Trump

El mandatario inculpó en Twitter a Obama de haber intervenido sus teléfonos.

 

El Presidente estadounidense saluda a los estudiantes mientras recorre la Escuela Católica Saint Andrew en Orlando, Florida, el pasado viernes. Por: DPA / AFP

El director de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), James Comey, pidió ayer al Departamento de Justicia que rechazara públicamente las declaraciones del presidente Donald Trump, quien acusó a su antecesor Barack Obama de ordenar “pinchar” los teléfonos de su campaña electoral, según informó el diario The New York Times.

Comey se lo solicitó el sábado al Departamento de Justicia al considerar que no había pruebas que sustentaran las acusaciones de Trump y al insinuar el presidente que el FBI estaría violando la ley, según informa ese diario, que cita fuentes anónimas.

De momento, ni el Departamento de Justicia ni el FBI han publicado ningún comunicado al respecto.

Horas antes el presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes de Estados Unidos y congresista del Partido Republicano, Devin Nunes, señaló que investigarán si Obama ordenó “pinchar” los teléfonos de la Torre Trump.

“El comité investigará si el Gobierno estaba realizando actividades de vigilancia de oficiales o subordinados de la campaña de cualquier partido político y continuará investigando ese asunto si la evidencia lo justifica”, señaló a través de un comunicado.

El Comité de Inteligencia de la cámara baja ya investiga la presunta injerencia rusa en las elecciones presidenciales y la respuesta del Gobierno estadounidense.

Trump insistió ayer en sus acusaciones contra Obama y pidió al Congreso que investigue las presuntas escuchas telefónicas.

El portavoz de la Casa Blanca Sean Spicer aludió a “informes”, no especificados, “de investigaciones políticamente motivadas justo antes de la elección”, a los que califica de “muy inquietantes”.

El portavoz de Obama, Kevin Lewis, dijo el sábado en un comunicado que “ni el presidente Obama ni ningún funcionario de la Casa Blanca ordenaron espiar a ningún ciudadano estadounidense”. “Toda sugerencia en contrario es simplemente falsa”, agregó.

El director nacional de Inteligencia de Obama, James Clapper, declaró a NBC ayer que “no hubo tal actividad de espionaje contra el presidente electo cuando era candidato ni contra su equipo de campaña”.

El líder de la minoría demócrata en el Senado, Charles Shumer, dijo que Trump se está cavando su propia fosa, porque incluso si su afirmación es verdadera, “esto quiere decir que un juez federal, elegido en forma independiente, ha encontrado causa probable que el presidente, o las personas de su entorno, pudieron haber violado la ley o haber interactuado con un agente externo”.

El asesor de Donald Trump para la seguridad nacional, Michael Flynn, debió dimitir el 13 de febrero. Y la semana pasada fue el ministro de Justicia, Jeff Sessions, quien debió explicar sus conversaciones con el embajador ruso en Washington, Serguei Kisliak, quien se recusó de participar en las investigaciones iniciadas al respecto.

Desviar la atención

> Para la oposición demócrata, las acusaciones de Trump contra Obama no tienen otro objetivo que desviar la atención sobre los contactos del equipo de Trump con los rusos, que acaparan el debate público.

Denuncias

No es la primera vez que Trump lanza una grave acusación contra las instituciones. También afirmó que millones de personas votaron ilegalmente en las elecciones, todos ellos por Hillary Clinton, y por eso ella sacó tres millones de votos más que él. Aparte de ser matemáticamente cuestionable, ha sido negado por responsables electorales por todo el país. -EL PAÍS