Jueves 12 Enero 2017
Mundo

Mara pide diálogo al Gobierno salvadoreño

La MS-13 propone la creación de una mesa de diálogo, para reducir los índices de violencia en el país.

 

Un grafiti de la Mara Salvatrucha cubre la pared de una casa en Soyapango. Por: UNIVISION

Dos años después de que el Gobierno salvadoreño declarara la guerra a las pandillas y de la aplicación de medidas “extraordinarias” que han endurecido los controles en las cárceles, una de las tres principales pandillas de El Salvador, la Mara Salvatrucha (MS-13), propuso a las autoridades la instalación de una mesa de diálogo para reducir los índices de violencia que ubican a este país centroamericano como uno de los más violentos del continente.

La MS-13 propone la creación de una mesa de diálogo en la que sus interlocutores sean el Gobierno, los partidos políticos y organizaciones que trabajan por el respeto a los derechos humanos. En el 2012, las pandillas y el Gobierno pactaron una reducción de homicidios a cambio de beneficios carcelarios, pero este proceso conocido como “la tregua” fracasó. Las investigaciones de la Fiscalía demostraron que durante la tregua, algunos líderes de pandillas siguieron extorsionando a comerciantes desde la cárcel, ordenaron homicidios y compraron armas y drogas.

En su nueva propuesta de diálogo, la MS-13 ofrece como punto inédito desbaratar su estructura delictiva, algo que ellos rechazaron negociar durante el anterior trato con el Gobierno. Los voceros de las pandillas reconocen que algunos de sus miembros han cometido delitos graves, pero alegan que tienen derecho a la rehabilitación, a una nueva vida. En este punto ofrecen la posibilidad de que sus miembros se retiren de la pandilla, algo que hoy en día es imposible porque en la vida cotidiana las pocas posibilidades para abandonar a estos grupos son: la muerte o el aval de los líderes para que alguno de sus miembros se congregue en una iglesia.

 “Uno de morro (niño) hace cosas que no tiene que hacer, pero cuando se hace adulto y uno tiene hijos, la mente madura y eso que hiciste ya no querés hacerlo. Todo ser humano tiene derecho a cambiar, no toda la vida va a andar haciendo cosas ilícitas”, dijo uno de los voceros durante una entrevista que concedió al periódico digital El Faro.

El presidente de la Asamblea Legislativa de El Salvador, Guillermo Gallegos, es una de las personas con un discurso de choque contra las pandillas. Aunque mantiene palabras duras contra los pandilleros, ahora que la MS-13 pone sobre la mesa su propia disolución, el político dice que no se puede dar un portazo ante la posibilidad de conseguir paz y seguridad. Gallegos cree que la propuesta de la MS-13 es el resultado “del poder” con que el Estado está atacando a las pandillas en los últimos meses. El 5 de enero de 2015, el Gobierno declaró la guerra a las pandillas, los diputados aprobaron una ley que sanciona a las empresas telefónicas que intensifiquen su señal en las áreas de los penales, en los últimos cinco años la cantidad de detenidos aumentó de 25 mil a 38 mil, y se restringió el acceso de familiares e iglesias a las cárceles.

El Gobierno dice que gracias a estas medidas “extraordinarias” han reducido los homicidios. En el 2015 reportaron 6 mil 640, mientras que en el 2016 registraron 5 mil 278. “El año pasado se registraron más de 1,300 homicidios menos en relación al 2015, además se redujo en un 12.5 por ciento en la incidencia delincuencial”, dijo el ministro de Justicia y Seguridad, Mauricio Ramírez Landaverde.

Armas  ilegales

> En varias investigaciones de la Fiscalía, las escuchas telefónicas han revelado que las pandillas destinan una parte importante del dinero de las extorsiones para la compra de fusiles M-16 y AK-47 en Guatemala y Honduras. La adquisición de esas armas les ha permitido enfrentarse a tiros con policías y militares.

Los voceros de la mara reconocen la adquisición ilegal de armas, pero la entrega, dicen, dependerá de la voluntad de  diálogo del Gobierno.