lunes 2 enero 2017
Mundo

Motín en prisión de Brasil deja al menos 60 muertos

Al menos 60 presos murieron —entre ellos varios decapitados y desmembrados— durante un motín en una cárcel del estado norteño de Amazonas, en una de las mayores matanzas en una cárcel del país desde 1992.

Las autoridades dijeron que los disturbios al parecer se debieron a un enfrentamiento entre dos de los principales grupos delictivos del país que se disputan el control de las prisiones y las rutas del narcotráfico en el norte.

El secretario de Seguridad Pública del estado, Sergio Fontes, dijo que además de los muertos, algunos presos escaparon del complejo penitenciario Anisio Jobin, en Manaus, aunque no dio una cifra precisa. Añadió que 40 han sido recapturados.

Había 1.224 reclusos en una cárcel con capacidad para 592, señaló Fontes.

Doce guardias de la prisión fueron tomados temporalmente como rehenes sin que ninguno resultara herido durante el motín, que dio inicio el domingo por la tarde y terminó el lunes por la mañana.

“Esta es la mayor masacre en una prisión en la historia de nuestro estado”, dijo Fontes en conferencia de prensa. “Lo sucedido aquí es otro capítulo de la guerra entre narcotraficantes que se libra en este país, y muestra que los gobiernos estatales no pueden afrontar solos el problema”.

Fontes confirmó que muchos de los muertos fueron decapitados. El juez Luis Carlos Valois, que negoció el fin de los disturbios con los presos, dijo que vio muchos cadáveres desmembrados.

“Nunca vi algo así en mi vida, todos esos cuerpos, la sangre”, escribió Valois en Facebook.

Fue el mayor número de fallecidos durante un disturbio en una prisión brasileña desde que policías abatieron a 111 reclusos en la penitenciaría Carandiru de Sao Paulo en 1992. La policía alegó que sus agentes actuaron en defensa propia.

Otras dos prisiones de Manaus también registraron disturbios el lunes. En una, 87 reclusos se fugaron, entre ellos uno que publicó en Facebook una fotografía de él cuando escapaba. La policía de Amazonas investiga si estaban relacionados los incidentes en las tres cárceles.

Para la tarde del lunes, la policía estatal de Amazonas dijo que la situación se había estabilizado en las tres prisiones.

El diario brasileño Estado de S.Paulo informó después que la policía federal investiga si Valois tiene vínculos con alguno de los grupos delictivos implicados en los desórdenes.

Según Fontes, los reclusos hicieron pocas demandas para poner fin al motín, lo que indicaría una matanza organizada por miembros de una pandilla local, la Familia del Norte, contra la del Primer Comando de la Capital (conocido nacionalmente como PCC), que se asienta en Sao Paulo.

El secretario dijo que los agentes encontraron un agujero en una pared de la prisión a través de la cual creen que se ingresaron armas al edificio.

Un agente resultó herido en un intercambio de fuego con los presos. La policía encontró varias armas de fuego en los cateos posteriores a los disturbios.

El PCC es el grupo delictivo más poderoso en cuanto al narcotráfico y el control de prisiones en Brasil. Ha estado tratando de extender su alcance a prisiones norteñas dominadas por la Familia del Norte.

Para hacer frente al PCC, la Familia del Norte se ha asociado al Comando Rojo de Río, el segundo grupo delictivo más grande en el país.

El juez Valois agregó que durante las negociaciones, los reclusos sólo pidieron no ser transferidos, y asegurarse de que no fueran atacados y de mantendrían sus derechos de recibir visitas.

El motín terminó después de que los reclusos liberaran a los últimos 12 empleados de la prisión que habían retenido, añadió Valois.

FUENTE: AP