Sábado 20 DE Abril DE 2019
Mundo

Familias coreanas divididas: “Nos vemos en la otra vida”

Unas 390 personas de 96 familias separadas por la guerra de Corea (1950-53) visitaron el complejo turístico norcoreano en el Monte Kumgang, donde se reencontraron.

Fecha de publicación: 24-10-15
Kwon O-Hui (izquierda) llora mientras se despide de su esposo Ri Han-Sik. Por: HYUNG-JIN KIM / AP

Una surcoreana canosa le ajusta la corbata a su esposo, un norcoreano de 83 años. Él le toma las manos y se la abraza. Llevaban 65 años separados, desde la guerra que dividió la península coreana.

“Nos vemos en la otra vida”, le dice Oh In Se a su esposa Lee Soon-kyu, de 85 años, en su último encuentro del jueves en un hotel de la frontera. “Cuídate. Que vivas muchos años más”, le responde ella.

La agridulce despedida fue una de tantas escenas desgarradoras registradas durante tres días de reuniones de ancianos que terminaron en lados distintos de la frontera más militarizada del mundo desde hace más de seis décadas.

Unos 390 surcoreanos, muchos de ellos en sillas de ruedas, viajaron a un centro turístico para reunirse con sus familiares en el marco de programas de encuentros humanitarios que llevan a cabo de vez en cuando las dos Coreas. Se espera otro grupo de 250 surcoreanos de hoy al lunes.

Lee, Oh y los demás son afortunados. Muchos murieron sin tener la posibilidad de ver a sus seres queridos. La lista de espera de gente que quiere ver a familiares del otro lado de la frontera tiene 66 mil nombres.

Oh tenía 17 años y Lee 19 cuando se casaron a fines de 1949. Vivieron juntos menos de siete meses y fueron separados por la Guerra Coreana, que estalló en junio de 1950. Lee estaba embarazada con su hijo, que hoy tiene 65 años y la acompañó esta semana.

Crió a su hijo sola, trabajando como costurera y en granjas, y nunca se volvió a casar. Vive en la misma casa que habitó cuando se casó con Oh. Hace poco se enteró de que Oh estaba vivo y la estaba buscando. Pensaba que había fallecido y hacía misas anuales en su nombre.

El jueves se separaron nuevamente, lo mismo que decenas de coreanos que lloraron y se abrazaron probablemente por última vez. Todos sabían que nadie que participa en estos reencuentros ha tenido la oportunidad de volverse a ver.

Oh partió primero, abordando un autobús junto con otros norcoreanos que asistieron a reencuentros. Hasta esta semana, unos 22 mil 500 coreanos se han reunido desde el 2000, 18 mil en persona y los demás a través de videos.

Los coreanos de ambos lados de la frontera no pueden escribirse, llamarse por teléfono ni comunicarse mediante correos electrónicos.

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