Martes 18 DE Septiembre DE 2018
Domingo

El regreso de Lula a la cocina del poder

Los cambios ministeriales del gobierno de Dilma Rousseff colocan en puestos clave a asesores y políticos del Partido de los Trabajadores.

Fecha de publicación: 04-10-15
Foto: agencias
Más noticias que te pueden interesar

Ana María Pomi • DPA –En medio de una nueva ola de rumores sobre su intención de postularse para volver a disputar la presidencia de Brasil en 2018, el expresidente Luiz Inacio Lula da Silva recuperó a partir del viernes el terreno que su sector dentro del Partido de los Trabajadores (PT) había perdido en el gabinete de Dilma Rousseff.

El nuevo diseño ministerial, anunciado por la mandataria, vuelve a tener en su “núcleo duro” a asesores y políticos cercanos al fundador del PT, que había sufrido algunas “derrotas” a comienzos de año, cuando Rousseff armó el primer gabinete de su segundo gobierno, iniciado en enero.

Por esa época, Rousseff sacó de los cargos más altos a Gilberto Carvalho y Ricardo Berzoini, que comandaban la Secretaría General de la Presidencia y la de Relaciones Institucionales, respectivamente. Ambos integran la principal corriente interna del PT, Construyendo un Nuevo Brasil (CNB), liderada por Lula.

En su momento, Carvalho y Berzoini fueron sustituidos por hombres de confianza de Rousseff: Miguel Rossetto y Pepe Vargas, que no obstante acabaron perdiendo esos cargos por problemas puntuales.

En la reforma anunciada el viernes, tres de los cinco principales ministros del gabinete son “lulistas”: Jaques Wagner, quien comandará el Gabinete Civil de la Presidencia; Berzoini, quien dirigirá la nueva Secretaría de Gobierno; y Edinho Silva, quien permanecerá al frente de la Secretaría de Comunicación Social.

“El grupo vinculado al expresidente Lula volverá al centro de las decisiones del gobierno Dilma Rousseff gracias a la reforma ministerial”, sostiene el analista del diario “O Globo”, André Coelho.

El símbolo del regreso del “lulismo” al poder es la designación de Wagner como nuevo “primer ministro”, en el lugar de Aloizio Mercadante, el hombre de mayor confianza de Rousseff.

La salida de Mercadante, quien reasumirá la cartera de Educación, responde a presiones de Lula, el PT y el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), el principal socio de la coalición oficialista.

“Mercadante era el brazo derecho de Dilma y su transferencia del Gabinete Civil a Educación es una suerte de refundación del gobierno en medio de una crisis política y la amenaza de ‘impeachment’ que sobrevuela el Planalto (Presidencia)”, sostiene Coelho.

Benzoini, expresidente del PT, regresa a su vez al corazón del Palacio del Planalto como nuevo articulador político del gobierno y concentrando funciones de las extintas carteras de Relaciones Institucionales, Secretaría General y Seguridad Institucional.

El regreso de Lula a la “cocina” del poder en Brasilia se enmarca en una nueva ola de rumores sobre su disposición a disputar las elecciones presidenciales de 2018.

Según informó la siempre bien informada columnista del diario “Folha de Sao Paulo”, Mónica Bergamo, Lula estudia la posibilidad de colocarse de manera clara y explícita como precandidato a la presidencia, y ya discutió el asunto con otros líderes del PT.

Un primer paso en tal sentido, según la analista, fue dado por el propio exmandatario en agosto, cuando en entrevista a una radio afirmó: “Si es necesario, voy a la disputa (electoral)”.

Lula presidió el país entre 2003 y 2010 y dejó la presidencia en manos de su delfín, Rousseff, con altísimos niveles de popularidad. No obstante, al declive del gobierno de su sucesora, que ostenta solo un 10 por ciento de respaldo popular, según una encuesta divulgada el miércoles, se suman denuncias de que el carismático exdirigente sindical habría cometido tráfico internacional de influencias en favor de una constructora implicada en el escándalo de corrupción en la estatal Petrobras.

Etiquetas: